Creo que no voy a olvidar la entrada al buffet del desayuno del Pilgrimage Village. En cuanto alguien abre la puerta para entrar se escucha a todo el staff decir con voz melodiosa "Xinchao... xinchao... xinchao..." ("hola" en vietnamita). Desde luego, nos sentimos bien recibidas al entrar, al igual que bien atendidas al desayunar.
Hoy utilizamos el servicio de shuttle gratuito del hotel para ir a Hue. Hay que reservarlo con 30 minutos de antelación y así lo hacemos. Cogemos el primero, que sale a las 9:30 y en 10 minutos llegamos al centro. De allí tenemos un paseo hasta la Ciudadela Imperial y al llegar al rio, vemos las famosas barcas con forma de dragón. Las hay grandes para hacer una excursión, que es lo que pensamos hacer más tarde. Pero una lugareña nos ofrece la opción de darnos un pequeño paseo en su barca pequeña y le pedimos que nos lleve hasta la entrada a la Ciudadela. Nos encanta la opción pues así, a la vez que damos un pequeño paseo por el famoso río Perfume, aprovechamos para llegar a la Ciudadela.
Al llegar a la entrada se ve mucho movimiento de gente. Es el lugar más emblemático de Hue y no es para menos. La Ciudadela fue construida entre 1804 y 1933 siguiendo el modelo de los palacios imperiales chinos. Tras sus muros hay tres recintos: la Ciudad Imperial, la Ciudad Cívica y la Ciudad Púrpura Prohibida. La visita se centra en la primera de ellas, pues la última está prácticamente destruida y se está rehabilitando.
El terreno es enorme y tiene 10 entradas. Nosotras entramos por la Puerta Ngo Mon que nos lleva al puente Trang Dao sobre un estanque repleto de flores de loto. A continuación vemos los 9 cañones de bronce que son sagrados y protegen a la Ciudadela.
La visita es preciosa, con sus templos y palacios, tintados en tonos rojizos. Allí vemos grupos vestidos con el traje tradicional, algunos de paseo y otros haciéndose reportajes fotográficos. Sin duda, un lugar icónico. Al finalizar la visita pasamos por el mercado tradicional donde hay sombreros vietnamitas pintados a mano, entre otras cosas. La salida la realizamos por la puerta Chuong Duc, que es chulísima.
Hemos reservado el bus de regreso al hotel a las 14:00, pero hemos terminado nuestra visita a las 12:30 ya que hemos cambiado el crucero por paseo en pequeña barca y no nos apetece meternos en el mercado. Decidimos regresar en un taxi que nos lleva directamente desde la Ciudadela al hotel por 130.000 VND.
Estamos deseando disfrutar de las piscinas y el relax que ofrece el Pilgrimage Village, pues además es nuestro último día alli. Ya nos sentimos como en casa: piscina grande, almuerzo, cocktail, piscina pequeña... En uno de nuestros paseos descubrimos una zona de spa con dos piscinas y preguntamos sobre su uso. Nos explican que pertenecen a los tratamientos de masaje y que podemos cambiarla por uno de los nuestros. Y así lo hacemos para nuestra reserva de esta noche.
Pedimos 3 cocktails (12€) en la happy hour que finaliza a las 18:00 y nos los llevamos a la habitación para acompañar con cena ligera que pedimos en el servicio de habitaciones:
- Banh Xeo de gambas, cerdo y verduras con ensalada: 6,5€.
Delicioso, pues viene del mismo restaurante de ayer. Y felices al spa: 30 minutos de jacuzzi, sauna, etc (todo privado) y 30 minutos de masaje de pies, increible.