Un día más, desayunamos como reinas y pedimos que nos hagan unos Banh Mi que tomaremos para comer. Estos bocadillitos son consecuencia de la época colonial francesa y son una adaptación del bocadillo, hecho con pan de baguette hecha con harina de arroz y trigo. Suelen estar rellenos de diferentes tipos de carne junto con condimentos varios tipos y vegetales. Le pedimos que nos haga uno de los más típicos; luego lo probaremos.
Nos da muchísima pena dejar este hotel, pero siempre consuela pensar que una nueva sorpresa nos espera. A las 9:30 nos espera el conductor que nos llevará a nuestro último destino en Vietnam: la encantadora ciudad de Hoi An. El traslado sería de poco más de 2 horas pero hemos contratado este traslado con algunas paradas en el camino para conocer algunos sitios de interés.
La primera parada es Lang Co, una preciosa playa situada junto a un pueblo de pescadores y naturaleza, en un municipio del distrito de Phu Loc. En esa zona también se dedican al cultivo de perlas y hay vendedoras locales que nos ofrecen pulseras, collares... El lugar es muy fotogénico, con columpios en el mar, que invitan a relajarse en un día tan despejado.
La siguiente parada es el complejo de Linh Ung, en la península de Sona en Da Nang, a 14 Kms del centro de la ciudad de Da nang. El lugar es encantador, con una pagoda preciosa y numerosas estatuas blancas de buda que miran al mar azul. La más especial, sin duda es el famoso Lady Buddha, la estatua más alta de Vietnam. La estatua se apoya en la montaña, frente al mar, con una de las manos sosteniendo una botella de agua bendita como rociando la paz a los pescadores de alta mar. Impresiona mirarlo desde abajo.
Cerca de este templo se encuentran las Montañas de Mármol, situadas a 7 Kms del centro de Da Nang. Son una red de cuevas, túneles, torres y pagodas construidas por los budistas mahayana y los reyes de la dinastía Nguyen. Se trata de un lugar con un significado espiritual para la gente de Vietnam central. Para nosotros, lo curioso es ver cómo las estructuras se mezclan con la naturaleza. Hay dos entradas separadas, una para la cueva Khong Cave y otra para el resto de monumentos. Nosotras vemos la primera cueva, una gran cavidad natural iluminada por grietas naturales que constituyen fuentes de luz. Al entrar, bajamos unas escaleras empinadas que descienden al interior, donde hay pequeños santuarios y un altar. Tras recorrer la zona, subimos otras empinadas escaleras que llevan a un mirador.
El lugar puede ser encantador pero lo sentimos muy lleno de gente y creemos que eso le hace perder el encanto. Por ello, decidimos no continuar la visita; nos llevamos con nosotras la experiencia de la cueva principal y decidimos seguir rumbo a Hoi An.
Son casi las 3 de la tarde cuando llegamos al hotel Zest Villas, situado a apenas 4 Kms de Hoi An, en un entorno precioso. La entrada a este hotel es también emocionante, nos reciben con un cocktail de bienvenida muy rico y enseguida nos acompañan a nuestra habitación. El hotel es muy especial pues está ubicado en plena naturaleza y algunas de sus habitaciones-bungalows se situan sobre un lago. Es el caso de la nuestra, el Camarote nº 2 , que es un barco, tal cual, con su mesita en la terraza y una escalera exterior que sube a la azotea en la que hay dos hamacas y una sombrilla. El interior nos hace sentir igualmente en un barco, con su decoración en madera y detalles marineros.
Nos vamos a explorar un poco el hotel, con sus caminitos entre el lago, y diferentes estancias como el gimnasio, el salón de masajes, el restaurante-bar, la piscina y el rincón para pescar. Nos encanta el hotel y queremos disfrutarlo, así que decidimos quedarnos hoy tranquilas aqui, primero en la piscina y después en nuestro camarote. Miramos la carta del resturante y tienen cosas ricas, asi que decidimos hacer una merienda-cena con los banh Mi que traemos y algo más que pedimos que nos traigan, para tomarlo en la terraza del camarote, mientras se pone el sol. Y después, baño nocturno en la piscina.
- Zest Villas&spa: noodles con verdura y ternera, 2 cocktails: 9€