Si algo hemos aprendido de viajar, es que hay que madrugar. En primer lugar, para evitar el calor y en segundo lugar, para evitar las multitudes. Suena el despertador a las 5 y media.
Nosotros reservamos hace un par de meses para entrar entre las 8 y las 9, pero hemos cambiado de opinión y nos plantamos al primer mirador a las 7 menos cuarto. Hemos visto salir el sol desde dentro del parque y ha sido súper bonito.
El primer punto del día es el llamado The Windows, es una ruta muy fácil y bastante llana que nos lleva a dos ventanas gigantes en la roca y al arco Turret.
En el lado opuesto del parking empieza el camino hacia el Doble Arco, se tarda muy poco en alcanzarlo. Es impresionante ver estas formaciones rocosas tan grandes y robustas, y a la vez tan delicadas.
En concreto, el Landscape Arch se rompió hace pocas décadas, cayendo un trozo enorme de roca frente la mirada atónita de los visitantes.
Este se encuentra al extremo norte del parque, entrando por el camino llamado Devil's Garden. Es el arco más amplio de Norteamérica, con más de 93 metros.
En un pequeñito desvío se accede también a dos arcos más modestos, el Pine Arch y el Tunnel Arch.
Delante de cada sendero hay un parking, y la mayoría de ellos tienen baños.
En la página web del parque se encuentran catalogados los recorridos por tipología de dificultad. Nosotros hacemos prácticamente todos los del listado “Fácil y Moderado”.
Nos encanta particularmente el recorrido que pasa por el Broken Arch (a pesar de su nombre, no está roto
El arco más famoso del parque es el que sale en las matrículas de los coches de Utah, se llama Delicate Arch.
El recorrido de acceso es largo, durillo y con tramos con laderas muy expuestas (según la guía del parque), una servidora que no es fan de las alturas decide conformarse con la alternativa, que es un mirador con vistas al arco.
En el mismo sendero Delicate Arch Viewpoint se encuentra el Mirador Bajo (justo al lado del parking) y el Mirador Alto (Upper Overlook), que requiere un paseito interesante y se observa a lo lejos el icónico arco.
A pesar de que el parque tiene más de 2.000 arcos, también tiene otras cosas interesantes:
La Balanced Rock, curiosa piedra enorme en equilibrio al lado de la carretera. Es lo primero que vemos al entrar en el parque, porque está muy cerca de The Windows.
Park Avenue es un sendero que baja dentro del valle para poder experimentar las altas paredes de roca a lado y lado. Recorremos solo un poco, porque es media tarde, hace mucho calor y llevamos ya varias horas caminando.
También vemos formaciones curiosas como las tres rocas llamadas The Tree Gossips, o las Courthouse Towers.
E incluso visitamos el Wolfe Ranch, una cabaña de madera de la época de los pioneros. Para los europeos, cuatro humildes paredes de poco más de un siglo no nos dicen mucho… Para los norteamericanos, se considera un edificio histórico.
Ninguno de los recorridos que hemos hecho ha durado más de una hora (entre ir y volver).
Cuando hemos visto casi todo y estamos ya cansaditos, regresamos a Moab y nos regalamos una buena cena.