Para este día habíamos reservado la excursión a un santuario de elefantes. Elegimos Kerchor ya que todos los que vi eran iguales y éste, en concreto, me lo había recomendado una amiga que me dijo que le había gustado mucho.
Yo no quería ir ya que no me gustan mucho estos sitios pero mis hijos y mi marido sí querían así que ganaron por mayoría.
El santuario no me pareció ni más ni menos respetuoso de lo que me había imaginado. Las actividades, pues las de todos… les das de comer, un paseíto y luego un baño en el barro y en el río. Después, te dan de comer y se acabó la excursión.

Nuestra idea era combinar esta excursión de la mañana y luego ir a Doi Inthanon pero nos dijeron que no podíamos ir por nuestra cuenta con el coche al santuario por lo que al perder tanto tiempo entre la ida y la vuelta (tardas algo más de una hora en llegar) se nos fue al garete el plan.
Esa tarde recogimos la ropa que habíamos dejado a lavar y nos dimos un masaje en Lila Massage. También aprovechamos para disfrutar un rato de la piscina del hotel (un charco pero los niños encantados) y para relajarnos un ratito.
En mi opinión, de haber sabido esto, hubiera presionado a los de Kerchor para poder llevar el coche y así haber hecho algo más ese día. El trayecto hasta el santuario se compone de dos partes. Una primera en la que te recogen en el hotel y te llevan en minivan hasta un restaurante de carretera (que es donde te dan la comida) y desde donde te lleva una pick-up hasta el santuario. Esta última parte es inviable hacerla por tu cuenta ya que es “campo a través” pero la primera parte (que es la larga) sí.
Si hubiéramos podido dejar el coche donde el restaurante, una vez terminada la comida podríamos habernos ido nosotros de ruta por ahí.
En fin, no sé si es negociable y si para todos los santuarios es igual pero aquí dejo la información por si es de valor para alguno de vosotros.
Para cenar este día elegimos un night market (después de que en CR tuviera tanto éxito entre nuestros hijos no veíamos otra opción). He de decir que esta market estaba lleno de turistas con precios nada populares y no tenía tanto encanto como el de CR. No obstante, cenamos bien aunque ya dejamos atrás los maravillosos "precios populares" de la Tailandia profunda.