Empezamos este intenso día, subiendo hasta los dos miradores de Kandy. El primero al que subimos con los tuk tuks (no veo viable subir andando por la distancia hasta allí) es el Arthur Seat. Desde allí, se ve el lago de Kandy, precioso, el templo del diente, y toda la ciudad. Magníficas vistas desde allí.


Eso si, a mitad del camino, haríamos parada en el plato fuerte del día. Parada en Gampola para subir a su cada vez más famosa, Ambuluwawa Tower. Es una torre vertiginosa, con una escalera de caracol exterior, que se va estrechando a la vez que vas subiendo más arriba. También tiene una escalera interior, que sube hasta poco antes del final de la torre.

La experiencia fue la caña, las vistas brutales, no es sitio apto para gente con vértigo, pero como dije antes, también se sube por dentro, y hay diferentes balcones para poder gozar de esas vistas.

El viaje fue de los que no se olvidan. Ya de noche cerrada, cada uno tiró con su tuk tuk como pudo, no podíamos ya ir juntos, debido a los muchos adelantamientos a camiones que subían a 10 por hora, a la lluvia intensa y a esquivar a todos los que venían de frente por nuestro carril. Al final llegamos vivitos y coleando, casi al mismo tiempo, felices de haber superado todo ese trayecto de subida, que de día, se tienen que ver unos paisajes impresionantes.
