Vamos directos al Alojamiento de Niágara (2h50min). Aunque es pronto para hacer el check in, nos permiten dejar aparcado el coche, y desde aquí vamos andando a ver las cataratas.
El alojamiento es Olympia Motel. El peor del viaje. Teníamos reservado un Hotel frente a este Motel. Ambos alojamientos en pleno centro y muy cercanos a las cataratas. Reservamos con 11 meses de antelación, y unas semanas antes de iniciar el viaje me escriben del hotel y me dicen que me reubican en otro de la misma cadena que está a más de 1h andando. Así que a última hora tuvimos que coger este alojamiento.
Cataratas del Niágara
Por la mañana bajamos por Clifton Road. Las niñas alucinan con la decoración de las tiendas y descubrir que hay un parque de atracciones en pleno centro. Continuamos por la calle hasta llegar a un mirador para ver las cataratas.

Rainbow bridge
Nos dirigimos al puente que hace de frontera entre Canadá y EEUU. Al inicio del puente hay que pagar 1$ por persona para acceder al puente, y una vez que llegamos a la parte de EEUU nos dicen que es obligatorio tener la ESTA. Le muestro la documentación y nos preguntan que cuánto tiempo tenemos pensado estar en EEUU. Le explico que queremos ver las cataratas desde el lado estadounidense y que regresaríamos en 1 o 2 horas. Entonces nos dice que necesitamos un pase especial que cuesta 6$ por persona. Puesto que había vistol fotos en internet desde ambos lados, y me parecían más bonitas las del lado canadiense, le decimos adiós al personal fronterizo y regresamos a Canadá.

Después de comer recorrimos las calles del centro y nos acercamos hasta Niagara Falls Rotary Clock para apreciar la cantidad de agua que cae por las cataratas.

Decidimos subir al alojamiento para descansar un rato y volver a bajar por la noche para ver las cataratas iluminadas. En el camino nos acercamos a ver una casa que está del revés y que resulta muy curiosa.

Cataratas del Niágara iluminadas
Al atardecer regresamos y esperamos a que las iluminen. Particularmente me gustaron más de día.

Dimos un paseo por la zona de los miradores hasta que empezó a llover. Parecía que eran unas gotas, pero en cuestión de segundos llovía con fuerza y no había donde refugiarse. Nos pusimos de agua hasta los calcetines, así que regresamos por Clifton St, fuimos al alojamiento a cambiarnos de ropa y a cenar a un restaurante indú junto al Motel.

