Hoy por fin nos ha salido el sol. Después de tres días de lluvia y viento, hoy ha amanecido soleado. Así ya empieza uno con mejor pie. Incluso la perrita mea nada más sacarla y pega sus cuatro brincos después.
Tras desayunar en el alojamiento hemos ido de Rovinj a Pazin, a unos cuarenta minutos. Pazin es un pueblecito que está sobre un cañón. Aquí hemos hecho una rutilla que baja al cañón pasando por una cueva y llegando al río. Ruta muy primaveral y con una foto chula del pueblo en lo alto del cañón. Ha sido un paseo de tres kilómetros. Desde el cañón de Pazin nos hemos acercado a una cascada que hay junto al pueblo. Al llegar había unos guiris llenos de barro que, según me ha comentado un chaval, han ido a la cascada siguiendo el camino de Google y se han metido en un berenjenal. Los pobres no han visto que está señalizada la cascada, pero en croata, y está literalmente a cinco minutos del aparcamiento.
La cascada, con las lluvias, baja a tope. Son un conjunto de rápidos que terminan en un salto chulo. No me imaginaba Croacia tan verde y con tanta agua, la verdad.
De la cascada hemos salido sobre las once y media hacia Rastoke. Rastoke es un pueblito que se encuentra cerca del parque famoso de Plitvice. Son dos horas y media, en las que hemos parado a comer. Dos horas de autopistas y media hora de curvas por paisaje gallego. De momento las carreteras muy cómodas, aunque nos han pegado un par de viajes en los peajes. El GLP está a 0,70. Treinta céntimos más barato que en España.Aquí le estoy sacando buen partido al GLP.
Hemos llegado a Rastoke a las dos y media. El pueblo son casitas dispersas con tejados a dos aguas, jardines con tulipanes y un día primaveral. Tras descansar un rato en la habitación hemos bajado a lo que es el pueblo. Rastoke es un sitio curioso. Tiene una parte de pueblo normal y corriente que se llama Slunj, y luego un río en el que se forman una serie de islitas y cascadas sobre las que se asienta el pueblo en sí. Esta parte del pueblo ya es simplemente turística. Algún bar y casas de hospedaje. Es pueblo museo total, me sorprende no ver apenas turistas siendo tan bonito. Casas típicas entre cascadas.
Hemos ido parando a echar cervezas porque si no el pueblo se ve rápido. Hemos parado en un bar que esta iteramente sobre el rio encima d epasarelas con una piscifactoria y frente a cascaditas, con la cerveza a 5 euros pero el sitio lo merece (Petro). Hay una cosa que me parece increíble. El pueblo tiene una ruta. Vas siguiendo el río y al final hay un puente en el que han instalado un sistema de pago. O pagas cinco euros o no pasas. Han instalado una maquina de pago con control de camaras que, tras pagar, se abre la puerta y pasas. Lo gracioso es que a ambos lados se llega andando. Solo se paga por cruzarlo, no tiene sentido ninguno mas que vayas con mucha prisa, lo cual es no es lo común en el turismo. El colmo es que el puente tiene el logo de la Unión Europea, por lo que lo financian y aun así le sacan dinero cobrándole a los turistas por cruzarlo. Pocos deben cruzar porque es absurdo. La gracia del pueblo es pasearlo, por lo que no tiene sentido acortar el camino con el puente.
Hemos ido echando cervezas y paseando junto con Cosita por el rio hasta que ha anochecido, de Rastoke a Sluj se va andando por el borde del rio encontrandote con gente pescando con mosca, casitas en el borde, y algun memorial bonito. Realmente merece mucho la pena pasar por Rastoke previo al parque de Plitvice.
Hoy para cenar nos hemos metido en una pizzería que, por nueve euros, nos hemos comido una pizza cada uno tremenda. Se ha quedado bonito el día, y hasta la perra lo ha disfrutado al no tener que ir en el transportín por la lluvia.
Mañana madrugamos para entrar a las ocho en Plitvice. Uno de los puntos turísticos más famosos de Croacia.