Este día, teníamos la llegada a las 8 a.m. a Funchal, aunque a las 7:30 a.m. ya estábamos atracados en el puerto de esta bonita ciudad portuguesa, como esta isla ya la conocíamos ambas parejas, nos tomamos la bajada del barco con tranquilidad, sólo haríamos un paseo hasta el centro de la ciudad, sin agobios.




Y tras la comida como todos los días a tomar nuestro café y departir con los amigos argentinos, después descanso al camarote para ver zarpar el barco desde nuestro balcón.
Y como otros días entre las 18:30 y las 19 tomábamos nuestra primera copa en The Zebra para después ir al teatro y a cenar, por cierto no se si lo he comentado antes, decir que las cenas para mi gusto de diez, y la buena compañía de nuestros amigos argentinos Carlos y Sandra que todas las noches nos contábamos como habíamos pasado el día, o nos intercambiábamos recetas culinarias especialmente con Jaime y Rosa o nos contaban historias interesantes de Argentina.
Y como todas las noches terminábamos en el Karaoke tomando la última copa.