Piran está en la península de Istria, en la costa suroeste de Eslovenia. Su nombre proviene del griego "pyr", que significa fuego, en referencia a las hogueras que los antiguos habitantes encendían para guiar a los barcos.
Durante la época romana, la península de Piran fue incorporada al Imperio Romano en los años 178 y 177 a.C., y se establecieron asentamientos rurales.
Con la caída del Imperio Romano y las incursiones de los ávaros y eslavos en el siglo VI, la población romana se refugió en lugares fortificados, lo que llevó a la urbanización de Piran.
En el siglo VII bajo el dominio bizantino, Piran se convirtió en una fortaleza militar.
En 788, los francos conquistaron Istria y los eslavos se establecieron en la región. En el siglo XIII, Piran pasó a formar parte de la República de Venecia, lo que influyó profundamente en su arquitectura y cultura1. Durante la Baja Edad Media, la ciudad repelió ataques de la República de Génova y sufrió una gran epidemia de peste en 1558, que redujo drásticamente su población.
Tras la caída de Venecia en 1797, Piran fue anexada al Imperio Austriaco y, entre 1806 y 1814, pasó a formar parte del Imperio Napoleónico. En 1812, se libró la batalla de Piran entre barcos británicos y franceses en sus aguas.
Después de la Primera Guerra Mundial, Istria fue asignada a Italia, y la población eslava sufrió un proceso de italianización bajo el gobierno fascista. Tras la Segunda Guerra Mundial, Piran pasó a formar parte de Yugoslavia y, finalmente, de Eslovenia tras la independencia en 1991.
No se permite circular ni aparcar dentro del centro histórico, salvo para residentes o vehículos autorizados. Esto se debe a que Piran es una ciudad costera con un núcleo medieval muy bien conservado, de calles estrechas y plazas peatonales, donde se prioriza el tránsito a pie.
Al llegar en coche, lo habitual es dirigirse al aparcamiento de Fornače, también conocido como el garaje Amfora. Este se encuentra a la entrada de la ciudad, antes de la barrera que impide el paso al centro. Es un aparcamiento amplio, cubierto y vigilado.
Desde Fornače, hay dos formas de llegar al casco antiguo. La primera es caminando. El trayecto es muy agradable, bordeando el mar, y en unos diez o quince minutos se llega a la plaza Tartini, el corazón de la ciudad. La segunda opción es tomar un autobús lanzadera gratuito que sale del mismo aparcamiento y deja a los pasajeros en el centro en apenas cinco minutos. Este servicio funciona con frecuencia regular, cada 15 minutos más o menos, de 7 de la mañana a 10 de la noche.
A nosotros, como nos llevaba el guía acompañante, nos permitieron el paso. Él nos llevó en coche hasta la Plaza Tartini, nos dejó allí y luego nos recogió en el mismo punto.
La Plaza Tartini es el corazón de Piran. Fue nombrada así en honor al famoso violinista y compositor Giuseppe Tartini. En el centro de la plaza se encuentra una estatua dedicada al músico, quien compuso la famosa "Sonata del Diablo". Su casa natal (hoy museo) está en la plaza.
Originalmente, el lugar donde hoy se encuentra la plaza era un muelle interior utilizado por pequeñas embarcaciones pesqueras, el antiguo mandrač.
Durante la Edad Media, este muelle fue rodeado por importantes edificios y palacios, convirtiéndose en un punto clave de la ciudad. Sin embargo, debido a problemas de salubridad (las aguas del muelle se contaminaban con aguas residuales), en 1894 se decidió enterrar el muelle y construir una verdadera plaza sobre él.
En 1896, se erigió una estatua en honor a Giuseppe Tartini, violinista y compositor nacido en Piran, y la plaza fue nombrada en su honor. La escultura fue realizada por el artista Antonio Dal Zòtto. Lleva un arco del violín en las manos. Fue un movimiento popular el que tuvo la idea de erigir en 1892 este monumento para conmemorar el 200 aniversario del nacimiento del compositor. Pero las obras se prolongaron y se tuvo que esperar hasta 1896 para verlo terminado.
Durante el siglo XX, la plaza también fue parte de una línea de tranvía que conectaba Piran con Lucija y la línea ferroviaria Parenzana. Este sistema funcionó hasta 1953. En la actualidad la explanada posee una forma ovala, diseñada por el arquitecto Boris Podrecca, debido, como dije, a que era el punto de retorno de la línea del tranvía que circuló entre 1912 y 1953 para conectar la ciudad con las vecinas localidades de Portorož y Lucija.
En el año 1996, con motivo del 300º aniversario del nacimiento de Tartini, la plaza fue renovada completamente. Se construyó una plataforma elíptica de piedra blanca diseñada por el arquitecto Boris Podrecca, que le dio su aspecto actual.
Hoy la entrada a esta plaza está delimitada por dos mástiles de banderas de piedra realizados en el siglo XV. Originalmente estaban situados frente al antiguo Ayuntamiento veneciano que estaba fuera de las antiguas murallas. Uno de estos mástiles tiene la representación de un león alado de san Marcos (símbolo de Venecia) mientras que el otro muestra a san Jorge montado sobre su caballo, el protector de Pirán.
En el lado norte de la plaza destaca la Loža o Logia de Piran donde se reunían los magnates de la ciudad veneciana. Allí se encuentra el City café, con helados y tartas. En 2023 crearon "Š'Torta" , un pastel que representa una interpretación culinaria original del cultivo del olivo y la producción de sal. Este postre recibe su nombre de una variedad del olivo autóctono de Piran. La receta, firmada por Kristian Zule, el chef esloveno con estrella Michelin más joven de Stara Gostilna , y Magdalena Skočir, de Cappuccino Kroštole, contiene mousse de aceitunas, caramelo y sal de Piran. Para un sabor aún más intenso, se puede rociar con un chorrito de aceite de oliva de la granja Milok. Š'Torta también tiene un mensaje solidario: todos los beneficios de la venta de los pasteles se donarán a organizaciones benéficas. Cuesta 7,50 euros la ración pero está muy rico.
La Casa Veneciana, conocida localmente como Benečanka, enfrente de la logisa, es uno de los edificios más emblemáticos de la Plaza Tartini y un magnífico ejemplo de la arquitectura gótica veneciana en Eslovenia. Construida a mediados del siglo XV por la influyente familia Del Bello, la Casa Veneciana es el edificio más antiguo de la plaza. Existe una leyenda entorno a su construcción. Un rico comerciante veneciano se enamoró de una joven de Piran. Para demostrarle su amor, mandó construir esta casa frente al puerto. Sin embargo, los ciudadanos murmuraban sobre la relación, lo que llevó al comerciante a colocar una inscripción en la fachada que dice:"Lasa pur dir" (en dialecto veneciano: "Deja que hablen"). Este mensaje sigue visible entre las ventanas del segundo piso, como símbolo de amor y desafío a las habladurías.
Es de estilo gótico veneciano, con fuerte influencia de la arquitectura de la República de Venecia. La fachada está pintada en un llamativo vo rojo veneciano ydecorada con ricos elementos de piedra tallada.
El balcón esquinero es uno de sus elementos más llamativos. Tiene una barandilla de piedra con columnas delgadas y capiteles en forma de cesta. Encima, hay relieves de cabezas humanas en las esquinas y el centro.
En el primer piso, una triple ventana lancetada con acabados puntiagudos y rosetones de piedra. En el segundo piso, dos ventanas simples con cabezas de león talladas que sostienen los elementos decorativos.
Entre las ventanas del segundo piso hay una placa de piedra con un león tallado que sostiene la inscripción “Lasa pur dir” de la que habla la leyenda.
Abajo alberga una tienda de productos de sal. Compramos el delicioso chocolate con espirulina y sal que habíamos probado en Liubliana.
El Ayuntamiento de Piran también está en la Plaza Tartini. El edificio actual del ayuntamiento fue construido tras la transformación del antiguo muelle en plaza en 1894, cuando se rellenó el puerto interior por razones sanitarias. Esta renovación urbana dio paso a la creación de nuevos edificios públicos, entre ellos el Ayuntamiento, que se convirtió en el centro administrativo de la ciudad. El edificio combina elementos neoclásicos con detalles renacentistas, típicos de la arquitectura institucional de finales del siglo XIX. Sustituye al ayuntamiento del siglo XIII que se encontraba fuera de las murallas y presentaba un estilo romano-gótico con una fachada llena de escudos e inscripciones incrustadas.
Tiene una fachada simétrica con columnas y frontones, decorada con escudos de armas y detalles ornamentales que reflejan la importancia cívica del edificio. Destaca la estatua de piedra que representa a un león que sostiene un libro abierto, una reminiscencia tanto de la República Veneciana como del edificio anterior, situada en la portada central, entre las cuatro columnas corintias que están decoradas con querubines que sostienen guirnaldas.
En la planta baja hay un pórtico abierto que da acceso a la plaza. En su interior destaca, en el primer piso, la sala dedicada a Domenico Tintoretto, donde se puede encontrar su gran pintura llamada "María con un niño y los dignatarios de Piran".
El Palacio de Justicia fue diseñado por Giuseppe Moso y Enrico Nordio. Fue construido entre 1885 y 1891 y es una muestra de la arquitectura austrohúngara. Se construyó en el lugar donde en el siglo XIV se encontraba el edificio de Fontik, es decir, el almacén de grano y harina, al cual se le adosó en el siglo XVI otro edificio que albergó una casa de empeños. Posteriormente el conjunto se convirtió en unos juzgados, función que sigue teniendo.
La Iglesia de San Pedro es una pequeña iglesia situada en un extremo de la plaza. La iglesia original fue construida en 1272 por una viuda local llamada Lady Bona, lo que la convierte en una de las iglesias más antiguas de Piran.
A lo largo de los siglos, ha sido reconstruida y renovada varias veces. La que vemos actualmente data de 1818, cuando fue completamente remodelada en estilo neoclásico.
La fachada, muy sobria, tiene un frontón triangular clásico, columnas dóricas y una entrada central sencilla. En el interior hay un altar dedicado a San Pedro, el patrón de los pescadores.
Sobre la puerta hay un relieve en el que se representa la entrega de las llaves a san Pedro. El templo se levanta, como dije, en el mismo lugar donde antaño había una iglesia románica del siglo XIII, cuando estaba todavía fuera de las murallas. Su interior conserva un crucifijo del siglo XIV, en el que se representa a Jesús clavado en una cruz con forma de tenedor que simboliza el Árbol de la Vida.
Casi al lado está la Baročna hiša o casa Barroca, llamada así porque fue completamente reconstruida en época barroca, aunque sus cimientos son medievales. Su principal característica es la barandilla del mismo estilo del balcón y todas las ventanas con marcos de piedra y alféizares cuidadosamente ejecutados. Justo debajo del balcón el edificio hay una bóveda de medio punto, donde nace la Ulica Svobode. En el lateral, también en la planta baja, se pueden ver dos arcos de acceso que se creen son de época medieval, aunque fueron modificados a lo largo de los siglos. Allí se ubica el restaurante donde comimos. Javi, tagliatelle con marisco y ensalada de pulpo y yo, tagliatelle con trufa. Con agua, 51,20 euros. La comida es muy buena y las vistas, más.
La Casa Tartini es uno de los edificios más antiguos de la ciudad. Es conocida por ser el lugar de nacimiento de Giuseppe Tartini, el célebre violinista, compositor y teórico musical nacido en 1692, considerado la figura más ilustre de Piran.
El edificio se alza sobre los restos de una antigua casa gótica del siglo XIV conocida como Casa Pizagrua, perteneciente a una respetada familia local. A lo largo de los siglos, la casa fue transformada varias veces. Su aspecto actual, con una fachada de estilo neoclásico, data del siglo XIX. Durante unas obras de restauración realizadas entre 1988 y 1992, se descubrieron y restauraron frescos murales, muchos de ellos encargados por el sobrino de Tartini, el capitán Pietro Bartolomeo Tartini.
En el interior de la casa se conserva un patio con una cisterna y un pozo de 1821. Uno de los espacios más destacados es la habitación donde se cree que nació Tartini, decorada con estucos barrocos, pinturas originales en el techo y el escudo de armas de la familia. Esta sala alberga hoy una pequeña colección museística dedicada a su vida y obra.
Entre los objetos más valiosos que se exhiben se encuentra el violín de Tartini, fabricado en el siglo XVIII por Dom Nicolò Marchioni, un luthier de Bolonia que firmaba como Amati en homenaje a la famosa familia de Cremona. Este instrumento fue legado por Tartini a su ciudad natal y ha sido restaurado en varias ocasiones. También se expone un grabado que representa el sueño de Tartini, que inspiró su obra más conocida, la sonata El trino del diablo. Según contó el propio Giuseppe Tartini, una noche soñó que había hecho un pacto con el diablo. En el sueño, el demonio se le apareció y le ofreció ser su sirviente. Tartini le entregó su violín y le pidió que tocara algo. El diablo entonces interpretó una sonata de una belleza y complejidad tan extraordinarias que dejó a Tartini completamente asombrado. Al despertar, Tartini intentó escribir lo que había escuchado en el sueño. El resultado fue la sonata que hoy conocemos, aunque él mismo confesó que lo que compuso estaba muy por debajo de lo que había oído en su visión.
Actualmente, la Casa Tartini es sede de la Comunidad Italiana de Piran y se utiliza como centro cultural, galería y museo.
El Teatro Giuseppe Tartini de Piran es uno de los edificios culturales más importantes de la ciudad y un símbolo de su vida artística moderna. Se encuentra en el paseo marítimo, en la calle Kidričevo nabrežje, a 140 metros de la Plaza Tartini, y fue construido a principios del siglo XX, en un momento en que Piran y la cercana Portorož experimentaban un auge turístico y urbanístico.
La idea de construir un teatro surgió a finales del siglo XIX, como parte de un plan para modernizar la ciudad y dotarla de espacios culturales acordes con su creciente importancia como destino costero. Los planos conceptuales fueron elaborados en 1906 por el arquitecto Gioacchino Grassi, y los planos de ejecución fueron completados en 1909 por Giacomo Zammattio, un arquitecto de Trieste con experiencia en teatros de estilo historicista. La construcción fue llevada a cabo por la empresa de Carlo Bonetti, y las decoraciones interiores estuvieron a cargo del pintor Napoleon Cozzi.
El teatro fue inaugurado oficialmente el 27 de marzo de 1910 con la representación de la tragedia Fedra de Umberto Bozzini. Desde entonces, se convirtió en un centro de la vida cultural de Piran, acogiendo óperas, obras de teatro, conciertos y más tarde también proyecciones de cine.
El Monasterio Franciscano de Piran, también conocido como el Monasterio y la Iglesia de San Francisco de Asís, fue fundado a principios del siglo XIV y ha sido ampliado y renovado a lo largo de los siglos. Su claustro está considerado uno de los más bellos de Eslovenia. El interior de la iglesia, renovado en el siglo XVII, alberga frescos en el techo, varios altares y el sepulcro de la familia Tartini. El compositor estudió música en este monasterio. En el sótano del monasterio hay una colección de pinturas venecianas, abierta al público desde 1997.