Para ir a las cataratas hemos contratando un transporte online con GetYourGuide, había leído en muchos relatos que pasar con el propio coche podía ser lento y complicado, total que las 7:30 nos venia a recoger una furgoneta y ha resultado que hemos ido nosotros dos y nadie más, han fallado otros viajeros, a saber por qué..
Enseguida llegamos a la frontera en Kazungula, la salida de Botswana sin problemas, la entrada a Zimbawe tampoco, hay que pagar el visado una tasa de 30 $ o € por persona… y mejor traerlo justo porqué dicen no tener cambio.
Después de una hora de carretera, con bastantes agujeros por cierto, llegamos a las cataratas, que como era previsible son un parque nacional.
Por el camino hemos visto elefantes, jirafas y otros animales merodeando cerca de la carretera.
La entrada al parque son 50$ por persona.


Después de estas visitas hemos regresado a la furgoneta, donde ya nos esperba el conductor, y ha insistido en llevarnos a comer al Lookout Café, parece que todos los turistas se reúnen en ese lugar, estaba rebentar de extrangeros, se trata de un local muy grande, que por su diseño, menú y precios podría estar en cualquier lugar de Europa sin desentonar para nada; los precios, que están en dólares, también son de nivel europeo, por otro lado tiene unas vistas sobre el rio muy bonitas.
Después de la comida, de regreso para Botswana, hemos recogido a un pequeño grupo de italianos y de vuelta ‘para casa’.
La salida de Zimbawe ha sido rápida y me temía que al entrar en Botswana nos hicieran pagar de nuevo 30 Pulas por persona, no ha sido así, afortunadamente. En ese momento me asaltó la duda de si el día anterior al entrar por primera vez en Botswana tenia que haber comentado que pensaba ir a las cataratas y si había algo parecido a un visado de múltiples entradas… no sé, no lo hice y no me ha hecho falta.