Hoy dedicamos el día completo a Caen, y junto con la tarde de ayer, nos parece tiempo más que suficiente para ver lo principal de la ciudad.
De todas las ciudades que visitamos en este viaje, quizás es la que menos nos gusta.
El 6 de junio de 1944 buena parte de Caen fue tristemente destruida por los bombardeos aliados en la Segunda Guerra Mundial, para cortar los canales de comunicación de los nazis. Malditos nazis.
Caen tiene dos abadías benedictinas importantes: La abadía para hombres, o Abbaye aux hommes y la abadía para mujeres, o Abbaye aux dames,
Empezamos por la Abadía para Mujeres, que fue construida por Guillermo el Conquistador y su esposa Matilde de Flandes.
Empezamos la visita por el interior del claustro del convento, que hoy en día son oficinas, así que hay poco que ver.
El convento ha tenido varios usos a lo largo de la historia, como por ejemplo, un hospital, o el actual, sede del Concejo Regional de Normandía.
La iglesia abacial es, como no podía ser de otra forma, de estilo románico normando. Aunque actualmente tiene varias restauraciones modernas.
Aquí se encuentra la tumba de la reina Matilde.
Por otro lado, en la iglesia de la abadía para hombres, está la tumba de su marido, el rey Guillermo I.
La Abadía para Hombres actualmente es el ayuntamiento, y se puede visitar todo el recinto completo por 4€, o 6€ si hay una exposición temporal.
Nosotros nos contentamos con visitar la parte gratuita, que es la iglesia de Saint-Etienne.
Esta abadía fue fundada pocos años antes que la de las mujeres, y por tanto, también es de estilo románico normando, aunque lógicamente, con añadidos góticos posteriores.
Para comer, una tradicional galette en La Tour Solidor, un restaurante tradicional del centro, donde probamos el andouille, una especie de butifarra blanca muy rica.
Por la tarde visitamos el Castillo, que aunque ya no quede el edificio de la residencia real, se mantienen las murallas y algunas torres restauradas después de la guerra.
Fue mandado construir como fortaleza por el omnipresente Guillermo. Se puede pasear por él libremente, sin pagar entrada, dentro hay varios jardines.
Uno de los edificios que están dentro del recinto es el Museo de Normandía.
La entrada cuesta 7€. Explica desde los primeros asentamientos galos hasta la actualidad, pero la museografía es algo anticuada y se nos hace muy espeso.
En el castillo también está el museo de Bellas Artes, pero teniendo en cuenta que en tres días estaremos en el Louvre, a este ya no entramos.
Y finalmente damos una vuelta por la zona más antigua de la ciudad, quedan cuatro calles medievales en el barrio llamado Vaugueux.