¡Hoy toca excursión a Bayeux!
El tren entre Caen y Bayeux son unos 15 minutos y cuesta 6€.
No mucha gente ha escuchado hablar de este pueblo, porque no es muy turístico, pero es el motivo principal de este viaje.
Y es que aquí se encuentra el tapiz de Bayeux, un documento histórico y artístico único.
Es una tela bordada de 70 metros de largo que cuenta la épica historia de como Guillermo, Duque de Normandía se convirtió en Guillermo el Conquistador y cambió la historia de Inglaterra para siempre.
Tal bordado (porque en realidad es un bordado, no un tapiz, pero se le ha quedado así el nombre…
La entrada cuesta 12€ y se compra directamente en la taquilla.
Por una ironía del destino, durante el 2026 y medio 2027, el tapiz será expuesto en el British Museum de Londres.
Si lo hubiéramos sabido antes, este viaje no hubiera existido.
Nosotros llegamos al museo una media horita después de la hora de apertura y hay poquita gente.
El tapiz está expuesto en una vitrina larguísima, que se curva a la mitad, y se visita con una audioguía que va explicando cada escena.
El audioguía no se puede pausar ni parar
El tapiz es como un cómic pero en latín.
Se creó para ser expuesto en fechas señaladas en la Catedral de Bayeux, probablemente como encargo del obispo Odo, el hermanastro de Guillermo.
Para entender la magnitud del tapiz hay que hablar de números: 626 figuras, 41 barcos, 37 edificios, 202 caballos y mulas en 58 escenas repletas de acción.
Por un lado están los malos (según el punto de vista del creador del tapiz, claro), que son los anglo-sajones, con el conde Harold al mando.
Y por el otro, los buenos, los normandos, con nuestro héroe, el duque Guillermo.
La historia va tal que así:
Entonces Harold lo ayuda con varias batallas, entre ellas, en el Mont Saint-Michel y en Dinan.
En una escena clave en la historia, Harold hace un juramento a Guillermo.
Pero Harold regresa a su país, y el rey muere. Acto siguiente, él es coronado rey.
Guillermo se entera,
manda construir una flota y se embarca con su ejército para reclamar el trono.Cuando llega se enfrenta con Harold y los suyos.
Espadas, lanzas y flechas en todas direcciones llenan la escena.
Varios muertos con las cabezas cortadas yacen en el suelo.
Finalmente Harold es herido de muerte. ¡El vencedor es Guillermo!
Y en el momento que los anglosajones victoriosos se van del campo de batalla es cuando el tapiz se acaba.
Es que con los siglos se perdieron los últimos metros finales, que se supone que contenían la coronación de Guillermo el Conquistador.
El audioguía va demasiado rápido para nuestro gusto y no nos deja observar bien cada detalle, así que regresamos al inicio y volvemos a empezar.
En la planta superior el museo continúa con la historia de la elaboración del tapiz y la historia de los normandos y la dinastía de Guillermo.
Aún en una planta más arriba hay un audiovisual que cuenta más detalles del tapiz y también una exposición temporal con figuritas de metal en 3D representando el tapiz.
En total hemos estado tres horas, y al salir hay una cola larguísima de personas esperando entrar. ¡¡Menos mal que hemos llegado pronto!!
Comemos en una crepería cercana y degustamos la tradicional sidra normanda. Nos encanta.
Por la tarde visitamos la maravillosa catedral de Notre-Dame.
Sus orígenes son románicos, como se puede observar en los decorados arcos de medio punto de la nave central.
Pero la mayoría de elementos, así como todo el exterior, es gótico.
La catedral fue consagrada en 1077 por el obispo Odo, al que hemos conocido en el tapiz, con la presencia de Guillermo el Conquistador. Y aquí se exhibía el tapiz en fechas señaladas.
Y finalmente de Bayeux nos queda pasear por sus calles medievales.
Quedan varias casas con vigas de madera a la vista en las calles Saint-Malo, Saint-Martin, Saint-Jean (es la misma calle comercial que cambia de nombre) y sus calles peatonales colindantes.
Cuando hemos dado varias vueltas regresamos a Caen. Son las cuatro y media de la tarde.
Como estamos situados un poco lejos del centro, compramos un bono de transporte público en una parada de tranvía. Por 7 euros tenemos un bono de 48 horas que sirve para tranvías y autobuses.
Nos acercamos al centro y damos con la iglesia de Saint Pierre. Nos encantan sus elementos de estilo gótico radiante y flamígero como los numerosos vitrales, los elaborados arbotantes o las peculiares gárgolas.
La calle Saint Pierre es la calle principal del centro, peatonal y llena de comercio y bares. Paseamos por esta zona hasta una terraza para tomar unos vinos y un picoteo típico y así acabar el día.