La ruta de ese día nos llevaría desde Gudvangen hasta el Viki Fjordcamping, en el fiordo de Luster, recorriendo miradores sobre el fiordo de los Sueños, cascadas, carreteras panorámicas y una iglesia de madera.
Comenzamos con las cascadas Stalheimfossen y Sivlefossem, que habían quedado pendientes el día anterior. Son las cascadas que se ven desde la carretera Stalheimskleiva, que ahora está cerrada al tráfico.
Llevaban muchísima agua y las disfrutamos completamente solos después de un corto y bonito paseo.
Después fuimos a Flam, para hacer la ruta a la cascada Brekkefossen, que tiene muy buenas vistas a Flam y al fiordo. La ruta es bastante exigente, ya que es corta pero es todo subida por escalones de piedra.
De allí continuamos nuestro recorrido, evitando el gran túnel de 29 kilómetros para ir por carreteras panorámicas. Paramos en pequeños pasos apartados hasta llegar al mirador de Stegastein, donde hay una plataforma con vistazas. Y muchísima gente. Incluso había un fotógrafo de bodas.
Seguimos por la carretera de las nieves, Aurlandsfjellet. Esta carretera panorámica de montaña nos pareció preciosa. Nos encontramos nieve, lagos, cascadas,... Un paisaje solitario e inhóspito, de una belleza cruda. La temperatura era bien baja por allí.
Cuando empezamos a descender nos encontramos otra cascada, que no venía anunciada ni nada, pero que era una pasada. Cosas de Noruega.
Por último, visitamos la iglesia de madera de Kaupanger. Después vimos otras iglesias de madera más bonitas, pero esta fue la primera y nos pareció encantadora (solo la vimos por fuera).
Pasamos por el supermercado a comprar provisiones para los próximos dos días, que pasaríamos en el Viki Fjordcamping. Este alojamiento tiene una situación excepcional y todas las cabañas tienen vistas al fiordo (de hecho, la terraza está sobre el agua) y a una cascada justo enfrente.