El 1 de agosto de 1944, martes, a las 17.00 horas (la llamada “hora W” de “libertad” en polaco) estalla el Alzamiento de Varsovia. Se trata de uno de los acontecimientos más importantes en la historia de la ciudad y a la vez uno de los más dramáticos. Pensado para durar varios días, el levantamiento llegó a durar hasta dos meses.
Los sublevados buscaban arrebatar la capital de las manos alemanas antes de que lo hiciera el ejército soviético, para así hacer de Polonia un país soberano una vez finalizada la guerra.
Si bien numerosas, las tropas insurgentes no estaban convenientemente armadas y aun así plantaron cara al ejército regular de la Alemania nazi. La victoria solo hubiera sido posible con la ayuda de los aliados. Y esta nunca llegó. Atrapado entre los poderosos ejércitos nazi y soviético, el levantamiento fue desangrándose.
La suerte de Varsovia, “París del Este” como era llamada antes de la guerra, quedó sellada con la orden de Heinrich Himmler: “Hay que matar a todos los habitantes. No se debe tomar prisionero alguno. Varsovia debe ser arrasada hasta el suelo, creando así un terrible ejemplo para intimidar a toda Europa”.
La capital fue destruida en un 85% y sus vecinos expulsados a campos transitorios o a campos de prisioneros de guerra.
El alzamiento duró 63 días, participaron unos 30.000 soldados del Ejército Nacional de la Región Militar Varsovia,sólo un un 10% de los combatientes portaba armas, las fuerzas alemanas estaban integradas por 20.000 soldados plenamente armados y contaron con el apoyo de las unidades blindadas, artillería y aviación de primera línea, murieron 150.000 civiles, y después de la rendicion fueron expulsados de la ciudad 500.000 habitantes
El último dispara del Alzamiento fue en la tarde del 2 de octubre de 1944 y fue el mayor acto de resistencia de estas características en los terrenos ocupados por la Alemania nazi en Europa.
El museo del Alzamiento de Varsovia es un museo que recuerda la mayor resistencia polaca durante la Segunda Guerra Mundial en la Europa bajo la ocupación nazi, sucedió en 1944 y murieron casi 11.000 soldados polacos. Es un ambiente muy especial, se ve no solamente lo militar, sino la población civil en una exposición multimedia.
Se pisa un suelo de granito, se escuchan las historias y se ven muchos recuerdos. Sus paredes lleven escritas fechas con los días que duró el alzamiento y huellas de balazos.
Varsovia es una ciudad reinventada. Sobrevivió al nazismo y al comunismo





