La mañana muy fría, 9 grados bajo cero, que tenés que enfrentar con mucho abrigo y no olvidarte nada para no congelarte, no me impidió ir en metro al famoso Palacio de la Cultura y la Ciencia.
Las entradas al metro son muy varsovianas y en algunos el hall central es realmente sorprendente. Con un billete muy económico, también válido para bus y tranvía. El billete standard cuesta 4.40 zlotis aproximadamente 1 E., los billetes de 24 horas 15 y de 72 horas 36 zlotis y se usan ilimitadamente.
Hay que validarlos solamente. una vez cuando te subas al tranvía o bus, allí se marcará la hora y empezará a correr el tiempo.
El metro de Varsovia es extremadamente limpio, exacto en los horarios y nunca hay aglomeración de pasajeros sobre todo en el horario pico o punta.
La comida típica de Polonia es muy rica y olorosa, tiene muchas especies, que a veces percibís y otras veces no. En un restaurante del casco viejo los Golabki fueron sublimes ( arrollado de repollo con carne muy suave y molida en su interior). Fueron los mejores 30 zlotis que gasté en alimentarme. ( 8.40 dólares).
Antes de ir al Palacio pasé por un edificio muy cercano y con su misma arquitectura, un cartel decía KINOTEKA.... muchos estudiantes se preparaban para ingresar. Traduje la palabra y significa cine, parece que hay muchas salas.
Acá, series, películas, todo está en polaco sin subtítulos , una lengua muy complicada sin duda así que no se me ocurrió entrar. En el hotel todos los canales son en su lengua menos uno en francés, otro italiano y QUE ALEGRIA un canal español muy entretenido
El Palacio de la Cultura y la Ciencia de Varsovia tiene 42 pisos, 237 metros de altura y 3.000 habitaciones. El palacio fue durante muchos años un rascacielos imponente y hoy en día continúa siendo el edificio más alto de Varsovia.
La fachada del palacio tiene una serie de nichos con bajorrelieves que reflejan los tipos de arte, disciplinas científicas, ámbitos técnicos o culturas. Se ve a un joven con un libro de clásicos bajo el brazo, una joven comunista o una mujer de Asia Central. Enfrente de la entrada principal se encuentra una tribuna de piedra, lugar de honor desde el que los primeros secretarios del Comité Central del Partido saludaban a los asistentes a las marchas del 1 de mayo.
Varsovia pasaba por su etapa comunista, Stalin quiso obsequiar a la capital de Polonia con un regalo del pueblo ruso. Mandó a sus mejores arquitectos a Nueva York a empaparse de las nuevas corrientes arquitectónicas y regresar con ideas frescas para construir un edificio sin precedentes en Varsovia.
En 1955 se terminó la construcción del Palacio de la Cultura y la Ciencia de Varsovia. Unos 5.000 trabajadores formaron parte de los equipos de construcción de este rascacielos que pronto se convertiría en todo un símbolo de la Varsovia comunista. Durante sus primeros años, los varsovianos se referían al Palacio como el “edificio Stalin”.
Al principio, el edificio Stalin suscitó mucha aversión entre los habitantes de Varsovia, que lo veían como un símbolo del régimen comunista. Hoy en día, la presencia del Palacio de la Cultura y Ciencia está más aceptada y se ha convertido en todo un símbolo de la capital.
El mirador del Palacio de la Cultura y la Ciencia es un lugar donde se obtienen las mejores vistas de Varsovia pero… con reja mediante y candados de enamorados. Así que se disfruta con la mirada porque las fotos quedarán como encarceladas. Un ascensor te lleva en segundos y te recibe un salón de estilo gótico que comunica con la terraza del rascacielos, a 114 metros de altura.
Hay sillones para descansar, una cafetería y un espacio donde se pueden comprar recuerdos a muy buen precio.
El precio de la entrada es de 20 Zlotis y generalmente abre de 10 a 20 horas con opciones de vistas nocturnas.
Es un icono de estilo art decó albergando teatros, museos y cines.
Un edificio antiguo rodeado de la nueva modernidad de Varsovia.




