
Al lago Heviz queria ir yo desde hace años. Desde que me enteré de su existencia viendo un documental. Es famoso por ser el lago termal biológicamente activo más grande del mundo donde uno se puede bañar.
A diferencia de los balnearios que habíamos visitado en Budapest y cuyas instalaciones son tipo piscina, este es un lago natural que se alimenta de una potente fuente subterránea que mezcla agua caliente y fría.
Parece que en verano está sobre unos 33-36 °C y en
Invierno entre 23-25 °C.
Es bastante grande. La profundidad mínima son 2 metros y la zona más profunda son 38 metros. Yo me quedé alucinada cuando allí in situ vi una maqueta del fondo, increíble el pedazo de agujero por donde sale el agua caliente.
Por lo visto el agua se renueva completamente cada 2 o 3 días y gracias a eso el lago se mantiene limpio.
El agua es rica en azufre y contiene minerales que pueden ayudar si tienes problemas reumáticos, articulares, musculares e incluso problemas en la piel.
De Balatonfüred a Heviz puedes llegar en aproximadamente 1h 15m.
Antes de ir al lago paramos para hacer una pequeña exploración de la ciudad de Keszthely. Nos pareció que ese lugar debería ser muy popular en verano. Como era invierno, eso estaba completamente muerto. Había muchísimo aparcamiento de pago y te lo complicaban horrores para llegar a orillas del lago. Había como una especie de clubs privados que daban acceso (de pago) a una especie de playas (en el lago). También había algunas villas tipo hotel con acceso privado al lago. Y un gran parque público bastante bonito. Muy raro todo.
Cuando llegamos al lago Heviz hacía bastante frio. En las taquillas el personal era igual de antipático que en el resto de balnearios de Hungría. Compramos una entrada de 2 horas. Estaban de obras y había algunas zonas inhabilitadas para el baño. Te dan una especie de pulsera para las taquillas. Como viene siendo costumbre en Hungría los vestuarios son mixtos. Si te quieres cambiar hay pequeños vestuarios pero hay mucha gente que pasa de todo y por ahí andan despelotados.
En su página web podéis encontrar información de los horarios y tipos de entradas. Lake Heviz
También pone la temperatura a la que está en ese momento el lago.

No había mucha gente. Casi todos eran adultos mayores. Para entrar al lago tenías que abrir una puerta y bajar unos 10 escalones por una escalera metálica helada. Nada mas abrir la puerta te congelabas. Costaba decidirse a bajar.
El lago estaba templado, no estaba caliente pero tampoco estaba frío. Había como una especie de vapor sobre la superficie. Jordi no aguantó mucho tiempo dentro pero yo estuve nadando por allí un buen rato. Se estaba genial. Habían hasta patos nadando por allí también .Me encantó esta experiencia y la disfruté mucho. Esperábamos que el agua estuviera más caliente pero teniendo en cuenta que afuera estaba medio nevado te podías dar con un canto en los dientes.
