El puente nos marca el final del barrio Kazimierz, aunque no se encuentra en lo que fue la parte judía de Kazimierz, sino en la cristiana. Este comunica con la otra orilla del río, el distrito de Podgórze, que fue donde los nazis situaron el Gueto de la ciudad de Cracovia.
El puente, además de ser el lugar en el que los enamorados ponen sus candados, cuenta con una serie de esculturas equilibristas muy llamativas del artista Jerzy Kędziora.
Las figuras se balancean ligeramente con el viento dando la impresión que son personas haciendo ejercicio.
Este puente es importante hoy para ciclistas y peatones que tienen acceso a dos partes diferentes de la ciudad sin tener que utilizar calles muy transitadas.
Las parejas de enamorados colocan sus candados en los costados del puente y arrojan la llave al río. Por eso también se lo conoce como el Puente del Amor.
El nombre real del puente es Padre Bernatek, el río Vístula parte en dos a Polonia, ya que nace en los montes Tatras y desemboca en el Mar Báltico. Al cruzar se llega a la antigua ciudad Podgórze. Kazimierz y Podgórze fueron unidas a la ciudad de Cracovia en el siglo XIX.
A Polonia se la repartieron los prusianos. los rusos y los austro húngaros y durante 123 años estuvo ¨desaparecida¨.
Este puente es del año 2010 así que cuando estaba el gueto lo hacían por otro puente, que es el de color azul que aparece en la Lista de Schindler. pero el traslado lo hacían en dirección contraria, porque Spielberg recreó el gueto en el barrio de Kazimiers, pero no donde estaba en su origen.
El gueto de Podgórze fue construido por los judios obligados por los nazis. Allí vivieron unos 15.000 judíos.
La mala alimentación, el hacinamiento y el frío riguroso hacía que la mayoría no sobreviviera. Todo con el objetivo de que no quedase nadie vivo.
Hoy el barrio de Podgorze es una zona residencial y moderna que combina su trágica historia como antiguo gueto judío de la Segunda Guerra Mundial con un ambiente moderno y distendido.





