Triq Villegaignon es la calle que articula Mdina de norte a sur. Comienza justo después del giro a la derecha al salir de la plaza del Palazzo Vilhena y avanza en línea suave hacia la Catedral. Es una calle estrecha, silenciosa y ligeramente ascendente, flanqueada por palacios nobles que conservan la estructura medieval y las reformas barrocas que definieron la ciudad después del terremoto de 1693.
Triq Villegaignon es la heredera directa del Cardo máximo de la ciudad romana de Melite. Cuando Mdina era una ciudad extensa —mucho mayor que la actual—, el Cardo atravesaba el asentamiento de norte a sur, conectando la puerta principal con el foro y las áreas residenciales. Tras la contracción urbana de época árabe, cuando la ciudad se redujo a su núcleo fortificado, este eje se mantuvo como la columna vertebral del nuevo recinto.
Durante la Edad Media, la calle se convirtió en la vía principal de la ciudad noble: un corredor estrecho, protegido por muros altos, que unía la entrada con la catedral y con las casas de las familias más influyentes.
El nombre actual, Triq Villegaignon, es mucho más reciente. Se debe a Philippe de Villiers de L’Isle-Adam, Gran Maestre de la Orden de San Juan, que residió en Mdina en 1530 antes de trasladar la capital a Birgu. La calle adoptó su nombre en época moderna como homenaje a la presencia de la Orden en la ciudad.
Tras el terremoto de 1693, la calle fue regularizada y ennoblecida durante la gran reconstrucción barroca dirigida por Lorenzo Gafà y Charles François de Mondion. Aunque el trazado medieval se mantuvo, las fachadas se reformaron y se añadieron portales nobles.
La Capilla de San Roque —Kappella ta’ San Rokku— ocupa un punto estratégico cerca de la antigua entrada de Mdina. Su historia comienza con una primera capilla medieval dedicada a la Santa Cruz, ya existente en 1393. Esta estructura fue demolida en 1681, en un momento de renovación urbana y litúrgica. Tras el terremoto de 1693 y la gran reordenación barroca de la ciudad, el lugar fue completamente replanteado. En 1728, el arquitecto francés Charles François de Mondion, responsable de la Puerta Principal, el Palazzo Vilhena y la Torre dello Standardo, diseñó la capilla actual, que sustituyó a la medieval y adoptó la nueva dedicación a San Roque, protector contra la peste.
Es de puro estilo barroco maltés, con una fachada sobria, con pilastras jónicas y un frontón triangular. El espacio se organiza en torno a un pequeño espacio central con planta de ocho lados, sobre el que se eleva una cúpula oval, muy típico del arquitecto. Ya no sé uda para el culto sino para exposiciones, etc.
El Priorato Carmelita de Mdina es un complejo del siglo XVII formado por la Iglesia de la Anunciación y el Priorato Carmelita, el único priorato de Malta abierto al público. La Iglesia de la Anunciación (Knisja tal-Lunzjata) tiene sus orígenes en una capilla medieval dedicada a la Natividad de María, conocida como La Vergine della Rocca, que protegía simbólicamente la fortaleza. Esta capilla fue entregada a los Carmelitas en la década de 1650, y sobre ella se levantó el templo barroco actual.
El edificio que vemos hoy se construyó entre 1660 y 1675, siguiendo el diseño de Mederico Blondel des Croisettes, un ingeniero militar francés que introdujo en Malta un barroco sobrio, de líneas claras y proporciones equilibradas. La iglesia presenta una planta elíptica, una cúpula elegante y un interior ricamente decorado con esculturas y pinturas de artistas malteses e italianos.
Tras el terremoto de 1693, que destruyó la antigua catedral medieval, la Iglesia de la Anunciación adquirió un papel crucial ya que albergó temporalmente al Cabildo Catedralicio y funcionó como iglesia principal de Mdina hasta la consagración de la nueva Catedral de San Pablo en 1702.
El interior es uno de los mejores ejemplos del barroco maltés. Conserva obras de Mattia Preti, Stefano Erardi, Michele Bellanti y Giuseppe Calì, además de un marco tallado por Pietro Paolo Troisi y la estatua procesional de la Virgen del Carmen, obra del escultor maltés Andrea Imbroll.
La iglesia también está vinculada a un episodio histórico: durante la ocupación francesa, fue saqueada, y un intento de robo del damasco litúrgico desencadenó una revuelta local que contribuyó al levantamiento maltés contra los franceses.
Con el tiempo, la capilla adoptó también el nombre de Nuestra Señora de la Luz, debido a la instalación de una pintura de la Virgen bajo esta advocación. El cuadro original se conserva hoy en el Museo Catedralicio, lo que explica la doble denominación que aparece en algunas fuentes.
Entramos a verla. Estaba llena de gente, turistas todos, seguramente a causa del vendaval y la lluvia que empezaron de repente.
A mitad del recorrido aparece el Palazzo Falson, una de las casas señoriales mejor conservadas de Malta, con su patio interior y su fachada medieval. Partes del edificio datan del siglo XIII, lo que lo convierte en el segundo edificio más antiguo de Mdina, solo por detrás del Palazzo Santa Sofia. La estructura principal fue construida hacia 1495, probablemente incorporando restos de una sinagoga medieval que existió en ese mismo solar. El palacio fue ampliado en el siglo XVI y reformado en época moderna, pero conserva su carácter siculo-normando, visible en las ventanas geminadas y el patio interior. En 1927, el palacio fue adquirido por Olof Frederick Gollcher OBE, artista, coleccionista y filántropo maltés de origen sueco.
Gollcher restauró la casa, reunió una colección excepcional y dejó estipulado en su testamento que el edificio debía convertirse en museo. Desde 2007 funciona como el Palazzo Falson Historic House Museum, gestionado por la Fondazzjoni Patrimonju Malti. El museo conserva diecisiete salas con objetos europeos y mediterráneos de los siglos XV al XX:pintura (incluyendo obras de escuelas flamenca e italiana), armas y armaduras, platería y joyería,alfombras orientales, manuscritos y documentos, mobiliario histórico y una biblioteca con más de 4.500 volúmenes.
Las fuentes coinciden en que el lugar donde hoy se encuentra Palazzo Falson estuvo ocupado por una estructura llamada La Rocca en época medieval y una sinagoga, probablemente activa entre los siglos XIII y XV, antes de la expulsión de los judíos de Malta en 1492. Cuando hacia 1495 se construyó la casa noble que dio origen al palacio actual, se incorporaron partes de esa sinagoga al nuevo edificio. Esto explica ciertos elementos arquitectónicos anómalos en la planta baja y la presencia de muros más antiguos que el resto de la estructura.
La presencia judía en Mdina está bien documentada hasta finales del siglo XV. La comunidad tenía su propio barrio (il‑Lhud) y su lugar de culto. Tras la expulsión decretada por los Reyes Católicos en 1492 —que afectó también a Malta, entonces bajo la Corona de Aragón—, muchas sinagogas fueron: destruidas, convertidas en capillas o absorbidas por edificios privados. El caso de Palazzo Falson pertenece a esta última categoría.
Palazzo Santa Sofia es el edificio residencial más antiguo conservado en Mdina. La inscripción “1233” en la moldura de una ventana del piso inferior confirma la fecha de construcción del núcleo original del palacio. Este nivel medieval era de una sola planta, organizado alrededor de un patio interior y con acceso mediante un pasaje arqueado (siqifah) que atravesaba la casa y conducía directamente al patio. Con el tiempo, ese pasaje se transformó en la actual Triq Santa Sofia, una calle estrecha que divide el edificio. El piso superior no es medieval; se añadió después de 1938, lo que explica la diferencia estilística entre ambos niveles.
La Plaza del Bastión se encuentra en el borde sur de Mdina, justo donde las murallas se abren hacia el paisaje central de la isla. Su nombre maltés, Pjazza tas‑Sur, significa literalmente “Plaza del Muro”, recordando su origen defensivo. Desde allí se obtiene unas vistas impresionantes de Rabat, los campos del centro de Malta y, en días claros, incluso La Valeta y la Rotonda de Mosta.
Desde que entramos por la Puerta principal hasta que llegamos a la Plaza del Bastión ha pasado un suspiro. Y es que Mdina es una ciudad muy pequeña.