En 1530 el emperador Carlos V concedió a la Orden de San Juan las islas de Malta, Gozo y Trípoli. A cambio, los caballeros debían pagar un tributo anual: un halcón entrenado para la cetrería, entregado cada 1 de noviembre, día de Todos los Santos.
Durante más de dos siglos, ese halcón viajó desde Malta hasta la corte española. Cuando Napoleón ocupó Malta en 1798, el tributo dejó de pagarse, pero la imagen del halcón quedó asociada para siempre a la isla.
Tres siglos después, ese tributo histórico inspiró una de las novelas negras más influyentes del siglo XX. En 1930, el escritor estadounidense Dashiell Hammett publicó The Maltese Falcon, donde el halcón ya no era un ave real, sino una estatua recubierta de esmalte negro que ocultaba oro y joyas. En la novela, la estatuilla es un regalo que los caballeros de la Orden de Malta habrían enviado al rey de España, pero que nunca llegó a su destino.
En 1941, el director John Huston llevó la novela al cine en una adaptación que se convirtió en un hito del cine negro. El protagonista, Sam Spade, interpretado por Humphrey Bogart, encarna al típico detective duro, ambiguo y solitario.
La película comienza cuando una mujer joven y elegante entra en la oficina de Sam Spade. Se presenta como Miss Wonderly y dice que necesita ayuda para encontrar a su hermana, supuestamente seducida por un hombre peligroso llamado Floyd Thursby. Afirma que teme por la vida de la muchacha y que necesita que Spade y su socio Archer la sigan para recuperarla.
La mujer —cuyo verdadero nombre es Brigid O’Shaughnessy (la actriz Mary Astor)— inventa esa historia para manipular a los detectives y utilizarlos como protección mientras intenta recuperar el halcón. Su objetivo real es conseguir la estatuilla antes que los otros buscadores, usando a Spade.
La historia cambia de tono en el momento en que Miles Archer, el socio de Sam Spade, aparece muerto en una colina de San Francisco. Lo han matado de un disparo por la espalda mientras seguía a Floyd Thursby, el hombre que —según Brigid— tenía retenida a su hermana.Cuando la policía empieza a sospechar de él, Spade, que no cree a la mujer, decide investigar por su cuenta.
Horas después, Floyd Thursby también aparece muerto. Brigid reaparece, llorando, temblando, diciendo que teme por su vida. Spade la escucha, pero no le cree pero decide protegerla para llegar al fondo del asunto.
partir de aquí, entran en escena los otros tres buscadores del halcón: Joel Cairo: elegante, ambiguo y experto en mentir; Kasper Gutman: culto, obsesionado y el cerebro de la operación., y Wilmer Cook: el pistolero joven, violento, usado como herramienta. Cada uno intenta comprar, intimidar o manipular al protagonista.
Un marinero herido llega a la oficina de Spade con un paquete envuelto en papel de periódico.
Muere en la puerta. Dentro del paquete está el Halcón Maltés.Spade convoca a todos en su despacho.
Gutman paga por el halcón, Cairo vigila, Brigid intenta manipular a Spade, y Wilmer es ofrecido como “culpable” para la policía. Pero cuando Gutman abre el paquete, descubre la verdad:
la estatuilla es falsa. Una copia barata, pesada y sin valor. El esmalte negro no oculta oro ni joyas. El verdadero halcón sigue perdido.
Spade se enfrenta a Brigid: ella mató a Archer. Lo hizo para implicar a Thursby y protegerse.
Luego mató a Thursby porque temía que la traicionara. Spade la entrega a la política aunque ella llora y súplica. La película termina con Spade bajando las escaleras mientras los agentes se llevan a Brigid esposada.
En la novela, Gutman explica que existen varias copias y que la auténtica estatuilla, recubierta de esmalte para ocultar oro y piedras preciosas, desapareció siglos atrás. El halcón que llega a sus manos está hecho de la materia con la que se forjan los sueños.