El mismo día de la visita al Palacio Ducal teníamos a mediodía la visita a la Basílica de San Marcos. Ya hice otra vez la visita simple, que consiste en la entrada y recorrido por el interior para después volver a salir por otro lado. Esta vez adquirí la entrada completa, que permite el acceso a la basílica, la Pala d’Oro, el museo y la Logia de los Caballos. Lo único que no incluye y debe adquirirse independientemente es la subida al Campanile.
A la hora prevista accedemos a la catedral, nada más entrar por la Puerta de San Pedro y antes de acceder al interior propiamente dicho nos situamos en el nártex, bajo la Cúpula del Génesis, realizada con mosaicos de vidrio y oro. Parte lo ves ahora al entrar, la otra parte se ve al salir, aquí muestro ambas.
A la hora prevista accedemos a la catedral, nada más entrar por la Puerta de San Pedro y antes de acceder al interior propiamente dicho nos situamos en el nártex, bajo la Cúpula del Génesis, realizada con mosaicos de vidrio y oro. Parte lo ves ahora al entrar, la otra parte se ve al salir, aquí muestro ambas.



Se entra en la catedral por la derecha, está formada por mosaicos del mismo tipo y es impresionante. Uno no se mueve por donde quiere sino que sigue el pasillo lateral y el del frente del altar, es resto está acordonado. Hay una pequeña parte que está con andamios.




Al fondo según se entra está el acceso a la Pala d’Oro, para quienes la tengan incluida, está situada tras el Altar Mayor, es un retablo formado por paneles de oro y plata dorada.

Al volver a la parte posterior por el lado contrario está la salida, o la subida al nivel superior por la escalinata de Foresti para quienes la tienen incluidas.

Lo primero tras subir es el museo.

Después está la sala de tapices.


Y desde el corredor que une ambos, en el transepto sur se tiene una cercana vista de los mosaicos.



Tras el museo se encuentra la cuádriga original, los 4 caballos de bronce, así los protegen más de la contaminación. Los que se ven en la fachada son réplicas.

Desde la galería superior, detrás, se tiene otra panorámica espectacular del interior, más cerca de la cúpula de la Ascensión y los matroneos.

Allí mismo está la salida a la Logia de los Caballos (Loggia dei Cavalli), la terraza a la Plaza de San Marcos, justo delante de la salida están los 4 caballos falsos. Se puede circular por todo el frente de la terraza y el lateral que da hacia el Palacio Ducal, hay que tener cuidado con el suelo porque tiene muchos resaltos y discontinuidades que te pueden hacer tropezar y que puede estar resbaladizo si ha llovido. Tiene un banco corrido donde se puede uno sentar y disfrutar un rato, sobre todo si el tiempo acompaña.




Después se baja de nuevo por la escalera opuesta a la de subida para volver a salir al nártex y ver la parte pendiente, se sale por la Puerta de las Flores (Porta dei Fiori), situada en la fachada norte, a la Piazzetta dei Leoncini.