El día ha empezado con mejor tiempo imposible, cielo medio despejado, brisilla y un perro de tres patas esperándonos supercontento para que lo acariciemos. A las 8:30 hemos ido a desayunar, salchichas con tortillas y tortitas.
Hoy vamos a hacer el tour por la parte norte de la isla hasta el cabo Khoboy. A las 9 estábamos en la entrada esperando mientras que han empezado a juntarse un grupo de turistas rusos que se iban de vuelta a Irkutsk. Mientras esperaban una de ellas se ha puesto a cantar ópera. Los rusos tienen la cultura muy presente y el más normal te canta ópera, te juega al ajedrez o baila. Nos ha hecho un miniconcierto la mujer de 15 minutos que se ha llevado sus aplausos de todos los que estábamos allí reunidos.
A las 9:30 han aparecido las que serán nuestras tres compañeras de tour. 3 chinas. Una que habla ruso, otra que habla inglés, y que ha pasado a ser nuestra mejor amiga y traductora, y otra que solo sonríe y dice “Haaaa” de forma constante. Al principio la que habla inglés se ha mostrado tremendamente efusiva, preguntándonos cosas, hablando y contándonos del viaje de ellas, un mes por Rusia oriental. Ellas lo tienen fácil porque de Pekín a Irkutsk hay vuelo directo de solo tres horas. Lo cierto es que está de lujo y para volver aquí el día de mañana es buena opción porque los aviones a Pekín están baratos.
Hemos empezado el tour los 5 y un hombre mayor de conductor que hablaba todo el rato con la china rusa y la inglesa nos iba traduciendo. Han resultado ser de la mejor compañía que nos podía tocar y nos hemos echado las risas con ellas. Al principio nos han dado una clase de cómo pronunciar una especie de P en chino, les hemos dicho que vamos a Pingyao y no nos entendían, se lo hemos enseñado por escrito y entonces lo han entendido y se han puesto a pronunciarlo exactamente igual que como yo lo estaba diciendo. Hay por ahí un fonema loco en la P que no tenemos los españoles y que se ve que para ellos es la diferencia entre entendernos o no. Vamos a ir apañados en China me temo.
El tour ha comenzado bordeando la costa oeste por paisaje estepario. Vacas, caballos y playitas donde nos hemos podido ir bajando. En una hemos hecho el intento de meternos en el agua pero está heladísima. Menos de 10 grados seguro. Un ruso se ha bañado y nos ha dicho que sin miedo que está muy buena, que él es de San Petersburgo y que esto para él es caliente. Nos tienen que ver como seres inferiores por las caras que ponemos.
De las playitas nos hemos metido ya por taiga para ir a la parte ya de acantilados potentes, el camino dentro de la taiga es una sucesión de baches en donde en un punto nos hemos tenido que bajar porque la furgo no daba de sí. Otros grupos van en una furgoneta chulísima que se llama UAZ, eso tira el doble que la nuestra pero se ve una rompeespaldas y meten ahí a 10 turistas apretados. Nuestra furgoneta es lenta pero bien cómoda.
Antes de llegar al punto más norte hemos parado en un par de acantilados. Las vistas son preciosas, parece mentira que sea un lago porque pinta mar totalmente. A las 13:30 hemos llegado al cabo Khoboy. Aquí nos deja la furgo y se hace una rutilla de una hora bordeando el cabo. Acantilados, pilares budistas con lacitos y en la punta del todo en las rocas una colonia de focas nerpas, una foca endémica del Baikal y la única foca que vive en agua dulce. Una suerte verlas porque no tenía muchas esperanzas en verlas porque la colonia principal está en una isla más al norte del lago. Las vistas del cabo Khoboy son las más espectaculares de lejos. Al finalizar la ruta nuestro conductor nos esperaba con una sopa de pescado, ensalada y unos dulces que nos hemos comido con nuestras amigas.
La vuelta la hemos hecho bordeando y parando por los acantilados de la parte este y, tras la última parada, el conductor ya se ha puesto modo rally para volver, por momentos parecía una carrera contra otros UAZ, siempre ganan los UAZ.
Hemos vuelto al pueblo a las 17:30. Nos hemos despedido de nuestras amigas dándonos el WeChat. Dicen que cuando volvamos a Pekín le contactemos que nos hace de guía. Yo le he prometido que para marzo de 2028 nos tiene allí. Ella nos ha prometido que nos contactará cuando venga a España. Me veo haciendo de guía por Murcia a la mujer.
Por la tarde hemos vuelto a pegarnos el paseo por la roca del Chamán y por los acantilados cercanos. Nuevamente tras meterse frío ha caído un chaparrón con arcoíris. Hemos ido a cenarnos unas pizzas y a pillarnos unas cerves para ver el atardecer. El atardecer dura literalmente 1 hora y media. Ha empezado a las 8:30 con tonos amarillentos y a las 9:30 aún iba por tonos rosados, hemos puesto punto y final con el frío que se estaba metiendo. Cuando el atardecer dura tanto pierde un poco el ansia y se vuelve contemplativo nivel dalái lama.
Un día muy bonito, mañana hacemos la ruta en barco a una islita con un templo budista. De momento el tiempo acompaña.