Este día salimos a las 9, por lo que no hacía falta madrugar mucho. Pero el ascensor seguía roto y tocaba bajar desde el cuarto piso a pie, volver a subir a pie y bajar con las maletas. Sin comentarios... Haciendo ejercicio.
El desayuno se toma en la pequeña cafetería y va cambiando cada día. El día anterior había tocado el francés, con su chocolate, su croissant... A nosotros nos tocó el clásico de tortilla. El plato, para todos igual, contenía huevos revueltos (no tortilla), pan con mantequilla, un poco de tomate fresco, embutido y un minitarrito con alubias (eso creo que no tocaba, porque era del desayuno inglés, que era de otro día, pero creo que se les debían de haber acabado los champiñones). Para beber nos trajeron zumo de manzana porque no quisimos café ni té.
Después de los paseos escaleras arriba, escaleras abajo, emprendimos camino de nuevo hacia Nesebar, para mi gusto la más bonita de las ciudades que vimos. Tardamos una dos horas en coche.
Nesebar es una de las ciudades más antiguas de Europa. Está situada en una pequeña península unida a la costa por un istmo estrecho.
Su historia se remonta a más de 3.000 años, cuando era un asentamiento tracio llamado Mesembria. Más tarde se convirtió en colonia griega, ciudad romana, fortaleza bizantina y enclave búlgaro medieval. Esa superposición de culturas explica su aspecto único: calles empedradas, casas de madera del Renacimiento Búlgaro y muchísimas iglesias medievales, muchas de ellas pequeñas, decoradas con ladrillo policromado y cerámica esmaltada.
El casco antiguo es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y conserva restos de murallas, torres, baños romanos y basílicas paleocristianas. Se encuentra en una pequeña península de 850 metros de largo y 350 metros de ancho, unida al continente por un estrecho istmo.
La antigua Messambria, llamada en la Alta Edad Media Messemvria y posteriormente Nessebar, fue poblada a finales de la Edad del Bronce. Los antiguos tracios la llamaban Melsambria, que en su idioma significa "ciudad de Melsas", por el nombre del legendario fundador del asentamiento y la palabra tracia para ciudad, "bria". Messambria contaba con dos puertos estratégicos: uno al norte y otro al sur, donde aún hoy se han encontrado restos y equipamiento de barcos antiguos.
Los primeros colonizadores griegos de origen dorio llegaron a finales del siglo VI a. C. La ciudad creció rápidamente y se convirtió en una típica polis griega con su estructura, funciones y gobierno correspondientes. La ciudad fue rodeada gradualmente por una imponente muralla; se construyeron barrios residenciales, templos, un gimnasio y un teatro. Se desarrollaron numerosas artesanías, especialmente la metalurgia. Messambria comenzó a acuñar sus propias monedas en la primera mitad del siglo V a. C.: dracmas y óbolos de plata, y más tarde monedas de bronce. La ciudad alcanzó su máximo esplendor entre los siglos III y II a. C., cuando comenzó a acuñar su propia emisión de oro. Nessebar mantuvo vínculos comerciales con las ciudades de las costas del Mar Negro, el Egeo y el Mediterráneo. Expresiones materiales de su rica vida económica, cultural y espiritual son los numerosos hallazgos de este período, expuestos en el Museo Arqueológico.
En el año 72 a. C., la ciudad fue conquistada sin resistencia por los ejércitos romanos. Tras una ocupación temporal a principios del siglo I, se incorporó definitivamente a los límites del Imperio Romano. Messemvria, como comenzó a llamarse la ciudad, conservó intactas sus murallas y grandes edificios públicos. Messemvria continuó acuñando sus propias monedas de bronce y siguió siendo un importante centro comercial y cultural a lo largo de la costa del Mar Negro de la Tracia romana. Tras el traslado de la capital del Imperio Romano a Constantinopla y la adopción del cristianismo como religión oficial, se crearon condiciones favorables para el renacimiento de las ciudades del Mar Negro. En Messemvria se construyeron nuevos templos cristianos (basílicas), murallas, un nuevo sistema de abastecimiento de agua y un ayuntamiento. Todas estas obras fueron realizadas por destacados arquitectos y constructores del Imperio, siguiendo el modelo de los prototipos de las capitales. La iglesia central de Messemvria se llamó Santa Sofía, al igual que la de Constantinopla.
La ciudad se incorporó por primera vez al Estado búlgaro en 812, cuando el kan Krum la conquistó tras un asedio de dos semanas, y eslavos y búlgaros se asentaron allí. Durante un largo periodo, Nessebar, como la llamaban los eslavos, fue territorio búlgaro durante el reinado del zar Simeón el Grande. Durante los siglos XII y XIII se desarrollaron activas rutas comerciales con las tierras del Mediterráneo y el Adriático, así como con los reinos del norte del Danubio. Se construyeron y decoraron con pinturas murales las iglesias de San Esteban (siglo XI) y San Juan Bautista (siglo XI), prototipos de las posteriores obras maestras erigidas en Nessebar entre los siglos XIII y XIV.
La ciudad vivió su apogeo en los siglos XIII y XIV, cuando era un centro comercial importante del Segundo Imperio Búlgaro. Tras la conquista otomana mantuvo su carácter artesanal y pesquero, y en el siglo XIX se llenó de casas de dos plantas con fachadas de madera oscura y voladizos que dan a las calles estrechas.
Durante aproximadamente 62 años, desde 1201 hasta 1263, Nessebar, así como las ciudades desde la costa del Mar Negro hasta el sur de los montes Balcanes, estuvieron incluidas en las fronteras del estado búlgaro. La ciudad desempeñó un papel importante en la historia política de Bulgaria y Bizancio en esta época, cuando en el trono estaban los zares búlgaros: Kaloyan, Iván Asen II y Constantino Tih.
En esta época se construyeron las iglesias de Santa Paraskeva (siglo XIII), San Todor (siglo XIV) y San Gabriel y San Miguel Arcángel (siglo XIV), con claras analogías arquitectónicas con las de la capital, Tarnovo. Nessebar mantenía buenas relaciones con Constantinopla, Venecia, Génova, Pisa, Ancona y Dubrovnik. Tras un periodo de unos 40 años de dominación bizantina, Nessebar fue reincorporada al estado búlgaro en 1304 por el zar Todor Svetoslav.
La ciudad gozó de una prosperidad particular durante el reinado del zar Iván Alejandro. Se construyeron nuevas iglesias —«Cristo Pantocrátor» (siglos XIII-XIV), «San Juan el No Santificado» (siglo XIV)— y numerosos monasterios desarrollaron actividad espiritual en las regiones de la ciudad, como: «Santa Virgen», «Cristo Acrópolis», «San Pedro», «San Andrés», «San Elías», «San Vladisí» y «San Nicolás de Emona», centros del hesicasmo en Bulgaria. Aquí también se educaron los futuros patriarcas búlgaros. La familia del zar y el propio zar otorgaron una serie de privilegios a los monasterios de Nessebar y les hicieron generosas donaciones. Según las leyendas, durante su existencia Nessebar tuvo alrededor de 40 iglesias.
Actualmente, debido a la gran cantidad de iglesias bien conservadas, especialmente de los siglos XIII y XIV, la ciudad es conocida tanto por investigadores locales como extranjeros como la Rávena búlgara. Durante casi toda su historia, Nesebur fue sede episcopal. Por ello, dos de las iglesias de Nesebur, «Santa Sofía» y «San Esteban», son más conocidas como la Antigua y la Nueva Sede Episcopal.
En 1366, la ciudad fue conquistada por los caballeros del conde Amedei VI de Saboya y posteriormente entregada al emperador bizantino. Cayó completamente bajo el dominio otomano, junto con la capital Constantinopla, en 1453.
Durante los siglos de dominio otomano, la vida económica y espiritual no se detuvo. Se construyeron iglesias y se pintaron murales; se elaboraron iconos. El puerto de Nesebur continuó siendo un importante centro de importación y exportación en la costa del Mar Negro. Hasta los siglos XVII-XIX, algunos de los monasterios de Nesebur y sus scriptoria permanecieron en funcionamiento.
De la época del Renacimiento búlgaro, en Nesebur se conservan numerosas casas típicas de la región del Mar Negro, algunos molinos de viento que antiguamente funcionaban en la ciudad, un balneario público y fuentes de agua potable. Desde finales del siglo pasado, Nesebur es un pueblo pequeño, cuya principal actividad económica es la pesca y la agricultura, principalmente el cultivo de la vid y el lino. Tras la construcción del complejo turístico "Slunchev Bryag" (Playa Soleada) en 1959, el turismo internacional se ha desarrollado en la ciudad y sus alrededores.
Debido a su singular entorno natural y a sus monumentos bien conservados de diferentes épocas, en la VII Sesión del Comité del Patrimonio Mundial celebrada en Florencia en 1983, el casco antiguo de Nessebar fue incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESC
Nesebar llegó a tener como dije más de 40 iglesias, desde el siglo V hasta el XVIII, algo extraordinario para una ciudad tan pequeña. Esto se debe a que Mesembria fue un centro religioso y comercial muy rico, con una élite que financiaba templos como símbolo de prestigio. Las iglesias combinan piedra, ladrillo policromado y cerámica esmaltada, creando fachadas decorativas únicas en el mundo bizantino. Muchas de ellas, sin embargo, están en ruinas.
La Puerta Occidental era el acceso principal a la ciudad antigua desde tierra firme. Formaba parte del sistema defensivo tracio, griego, romano y bizantino que protegía la península. Lo que hoy se conserva son los cimientos y parte de los muros de varias fases históricas superpuestas: bloques ciclópeos tracios, sillares griegos, refuerzos romanos y reconstrucciones bizantinas. La puerta estaba flanqueada por dos torres y daba paso a una calle principal que conducía directamente al corazón de Mesembria. Su estructura original era imponente: un pasaje abovedado, muros de más de tres metros de grosor y un sistema de defensa en profundidad.
Nesebar ocupa una pequeña península unida a tierra firme por un estrecho istmo. Las murallas se encuentran precisamente en la entrada de la ciudad antigua y rodeaban gran parte de la península, convirtiéndola en una auténtica fortaleza marítima.
Las primeras fortificaciones fueron construidas por los tracios en el siglo VIII a. C., mucho antes de la llegada de los griegos. De esa época se ha conservado parte de una muralla y una puerta defensiva.
Cuando los colonos griegos de Megara fundaron Mesembria, entre los siglos V y III a. C. levantaron nuevas defensas utilizando enormes bloques de piedra perfectamente tallados, sin argamasa visible.
Los romanos conservaron las defensas existentes, pero la fase más espectacular corresponde al período bizantino. A partir del siglo V d. C. se construyeron nuevas murallas utilizando la técnica denominada opus mixtum, caracterizada por la alternancia de franjas de piedra y ladrillo rojo. Ese efecto decorativo es una de las señas de identidad de la arquitectura medieval de Nesebar.
La entrada principal estaba protegida por torres cuadradas, torres semicirculares, puertas dobles, sistemas defensivos que controlaban el acceso a la península y destrucciones y reconstrucciones
Las murallas sufrieron numerosos ataques durante más de mil años:invasiones de ávaros en los siglos VI y VII; conquista del kan búlgaro Krum en 812, guerras entre búlgaros y bizantinos y reconstrucciones sucesivas en la Edad Media.
Durante el reinado del zar Iván Alejandro en el siglo XIV se realizó una de las últimas grandes restauraciones.
Cuando los otomanos conquistaron la ciudad en 1453, las murallas perdieron su valor militar. Al dejar de utilizarse para la defensa, comenzaron a deteriorarse progresivamente y muchas partes desaparecieron.
Las partes mejor conservadas son las de la entrada occidental de la ciudad vieja. Allí pueden apreciarse restos de torres, puertas fortificadas, muros bizantinos con alternancia de piedra y ladrillo y fragmentos de distintas épocas superpuestos unos sobre otros.
Después de la consabida foto, entramos en la ciudad, llena de turistas, restaurantes, cafeterías e iglesias.
Entrando a la derecha nos encontramos con nuestro primer punto de visita. El Museo Arqueológico reúne piezas tracias, cerámica griega, esculturas romanas, iconos medievales y mosaicos bizantinos que explican la historia de Mesembria desde sus orígenes. El museo se encuentra justo al inicio del casco antiguo, cerca del istmo, en un edificio contemporáneo que contrasta con las calles medievales.
Su colección recorre más de 3.000 años de historia, desde los tracios hasta la época otomana.
La primera sala está dedicada a la Mesembria tracia, con cerámicas, armas y objetos rituales que muestran la vida de los primeros habitantes de la península.
La segunda sala presenta la colonia griega, fundada en el siglo VI a. C., con monedas, cerámicas áticas, estelas funerarias y fragmentos arquitectónicos que demuestran la riqueza de la ciudad.
La parte romana incluye esculturas, inscripciones, mosaicos y objetos cotidianos que explican cómo Mesembria se integró en el Imperio.
La sección bizantina y medieval, en una planta inferior, es especialmente interesante: iconos, cruces, fragmentos de frescos y elementos arquitectónicos procedentes de las numerosas iglesias de Nesebar. El museo también conserva piezas de la época otomana y del Renacimiento Búlgaro, que muestran la continuidad cultural de la ciudad.
El nombre de la ciudad sonaba diferente en los idiomas hablados por su población. Los tracios y griegos la pronunciaban como Messambria. Estrabón, el geógrafo griego, escribió: "A continuación viene Messambria, una colonia de Megara, antes llamada Melsambria, es decir, 'la ciudad de Melsas', porque su fundador se llamaba Melsas, y la palabra tracia para 'ciudad' era 'bria'". Los romanos y los bizantinos llamaron a la ciudad 'Messembria', pero no olvidaron a su fundador tracio. El epitafio de la Julia romana decía: " ... Mi tierra natal es Messambria, de Melsa y Bria...". En la Edad Media, los habitantes búlgaros llamaban a la ciudad "Nessebur". Y de ahí el nombre actual.
Un gran número de anclas de piedra datadas en el siglo XII a.C. y que demuestran una navegación enérgica en aquellos primeros tiempos se encontraron entre los dos puertos urbanos. La cerámica negra grisácea con decoraciones grabadas y en relieve y datadas en los siglos IX-VI a.C. constituye la mayor parte de los restos cotidianos que quedan de los antiguos tracios.
Una inscripción muy importante —decreto en honor al líder tracio Sadala— fechada en el siglo III a.C. —se encontró en Messambria. Este monumento proporcionó información enriquecedora sobre las relaciones entre la polis griega y los tracios vecinos. El tesoro de monedas de plata (tetradracmas) expuesto, donde también son frecuentes las imitaciones tracias de los tetradracmas de Tassos, se sumó al conocimiento del papel que desempeñó la población tracia local en la vida política y económica de la ciudad entre los siglos XI y I a.C.
Tras la colonización de la península por colonos procedentes de la ciudad de Megara y sus colonias Bizancio y Calquedón a finales del siglo VI a.C., la Messambria póntica se convirtió en una polis de tipo griego, estrechamente ligada al modo de vida y la cultura de los pueblos que habitaban las zonas costeras del Mediterráneo, el mar de Mármora y el mar Negro. Numerosos monumentos fechados entre los siglos VI y II a.C. sirven como muestra de las grandes conexiones comerciales, la vida espiritual y cultural, así como las artesanías artísticas que florecían en esta pequeña ciudad costera tracia.
Messambria estaba gobernada por un consejo elegido por la asamblea nacional. Las resoluciones conciliares (decretos) grabados en mármol quedaron expuestos en el templo central de la ciudad, el templo de Apolo. Se encontraron varios decretos conmemorativos en honor a personas notables y sus nobles hazañas, haciendo referencia al tutor de Calathus, Glauco el médico, la diosa Deméter, sacerdotisa, etc. Las tablas votivas de mármol encontradas al pie del templo de Zeus son monumentos únicos que demuestran la vida administrativa de Messambria durante el siglo II a.C. En los márgenes en relieve de estos monumentos escultóricos hay imágenes de los magistrados de la ciudad; asistiendo a una ceremonia solemne en honor a Melsa del héroe Sozipolis, etc.
Los escultores messambrianos dejaron numerosas obras de artes plásticas sepulcrales y religiosas. En las lápidas se representan escenas de vida de los mesambrianos, por ejemplo, Matroy, esposa de Tíndaro; Calicrete, hija de Hiparca; Menis, hijo de Atanayon; bailando Agazyclea, hija de Noé, etc.
Cuatro vasijas de bronce inusualmente raras, las llamadas "hydryas", se encontraron en la necrópolis de Messambria. Las dos hydryas expuestas como urnas funerarias están decoradas cada una bajo sus asas verticales con una aplicación basada en la mitología griega. Los messambrianos decoraban sus casas con estatuillas de barro cocido, las llamadas terracotas: ídolos, damas elegantes, doncellas... Muchos se importaban pero no todos.
La vida religiosa de los messambrianos se caracterizaba por la riqueza y diversidad. Destacan los restos de la colosal estatua de Apolo; el torso de la estatua de Heracles; la magnífica estatua de Tiche, la diosa del azar (siglo IV a.C.), etc.
Se expone una rica colección de ornamentos arquitectónicos cerámicos para casas helenísticas: cimas, antefixas, azulejos frontales con decoración plástica. Entre los ajuares funerarios en las tumbas de Messambria se encontraron joyas de oro exquisitamente elaboradas, como ganchos, fíbulas, pendientes, anillos, collares, etc., parte de los cuales se fabricaban en los talleres de joyería local.
Como polis independiente, Messambria acuñó monedas ya en el siglo V a.C. Se encontraron monedas de oro, plata y bronce de varios tipos. El casco de Corinto con melena, símbolo mesambriano, estaba representado en la cara de las monedas más extendidas, mientras que en el reverso había una rueda equipada con radios junto con las letras iniciales de la ciudad: META o MESA. La mejor imagen de las conexiones comerciales de Messambria durante los siglos VI y II a.C. es la cerámica importada, como cráteres de abenero negro, kylikes, ascos, lámparas, cuencos en relieve, las llamadas 'copas de Megara', así como la gran cantidad de ánforas y sellos de ánforas encontrados en la tierra y el ecuatorio de la península.
Messembria continuó comerciando, acuñando monedas y desarrollando la artesanía local durante el dominio romano. La cerámica cubierta de barniz rojo, las lápidas funerarias de mármol y los relieves votivos de Hércules y el Jinete Tracio datan todos de esta época. Otro monumento de interés es el pedestal de mármol para una estatua de bronce de Claudio I (41-54 d.C.) colocada allí por Gneus, hijo de Gneus, en el gimnasio de la ciudad. Tras la división del Imperio Romano en el año 395 d.C., Messembria permaneció dentro de su parte oriental. La ciudad adquirió una importancia creciente como centro estratégico, económico y cultural, estrechamente vinculado a la capital bizantina, Constantinopla. Se construyeron enormes defensas y vastas basílicas cristianas. En las fábricas de ladrillos de la capital bizantina se fabricaron ladrillos sellados con los nombres de Constantino y Justiniano. Se fabricaron y importaron cimientos de mármol, columnas, capiteles de varios tipos, partes de tabiques del altar así como otros elementos pertenecientes a la decoración plástica interior de los edificios desde la isla de Prokonissos en el mar de Mármara.
Con el establecimiento del Estado búlgaro en el siglo VII, Messembria se convirtió en una importante fortaleza militar del Imperio Bizantino frente a su nuevo vecino. No fue antes de 812 cuando la ciudad fue conquistada por el kan búlgaro Kroum e incluida en el Primer Estado búlgaro. La cerámica hecha de arcilla gris son los vestigios materiales dejados por los primeros habitantes búlgaros de la península.
La colección de ánforas y vasijas vidriadas de arcilla blanca exhibida en el salón es prueba de las continuas conexiones comerciales entre Nessebur, Constaninopla y otros centros comerciales en los siglos IX - XII. Nessebur disfrutó de su gran florecimiento bajo el reinado de los zares búlgaros Iván Assen II, Todor Svetoslav y, en particular, bajo el reinado de Iván Alejandro. Los magníficos ejemplos de iglesias medievales, así como el rico material arqueológico, ofrecen una idea tanto del bienestar como del avance cultural de la Nessebur medieval en los siglos XIII y XIV. Las manualidades florecieron. Escultores, pintores de iconos y alfareros trabajaban en la ciudad y sus alrededores. Los elementos arquitectónicos con ornamentos plásticos utilizados en la decoración exterior e interior de los templos se produjeron en los talleres escultóricos de Nessebur. Durante la última década del Imperio Bizantino, Nessebur fue el lugar donde residían representantes de familias imperiales conocidas. La lápida de la princesa bizantina Mattaissa Kantakhouzina Paleologuina, fallecida en 1441, data de este periodo.
Nessebar ha sido un centro de arte cristiano ortodoxo a lo largo de siete siglos (siglos XIII-XIX). Hasta la actualidad han sobrevivido 250 iconos. Fueron creados por pintores locales de iconos que decoraron decenas de iglesias en la ciudad. Los ejemplos más antiguos de la Escuela de Nessebar datan del siglo XIII. Los iconos "San Nicolás" y "La Santa Virgen, señora de vida" datan de esa época.
Tras la caída de Bulgaria bajo dominio otomano, Nessebar permaneció como un centro único, preservando las tradiciones artísticas cristianas. Se fundó una escuela local de pintura de iconos que alcanzó su apogeo entre los siglos XVI y XVII. Los principales centros de pintura de iconos Meteoros, Expía y la isla de Creta influyeron en ella.
Muchos iconos están dedicados a la Virgen y reflejan el fuerte culto expresado hacia ella. Otros representan a Jesucristo, profetas, apóstoles, evangelistas y numerosos santos.
Los iconos de Nessebar cumplieron la voluntad de decenas de donantes y sus nombres nos llegaron gracias a numerosas inscripciones en las obras. En algunos casos, los artistas firmaron y fechado sus obras por detrás.
Es muy pequeño y se ve rápido. Allí es donde compramos las entradas. Dejo el listado de precios, muy detallado pero algo complejo:
www.ancient-nessebar.com/ ...menu=price
Nosotros nos decantamos por ver el museo, la iglesia de san Esteban y cuatro lugares opcionales (iglesia St. Spas, St. Paraskeva, San Juan Bautista y Molino de Viento). Nos costó 15,34 euros y solo nos dejamos fuera el museo etnográfico.
Ojo con las visitas. Hacen una parada para comer al mediodía:
www.ancient-nessebar.com/ ...nu=working