A 1 km de la Tumba de Seutes III está la localidad de Shipka. Vamos allí para ver la Iglesia rusa.
Su nombre oficial es Iglesia Memorial de la Natividad de Cristo. Es uno de los monumentos más impresionantes de la zona, y su historia está directamente relacionada con la liberación de Bulgaria.
Entre 1877 y 1878, Rusia entró en guerra con el Imperio otomano. Los búlgaros se levantaban contra siglos de dominio otomano y muchos combatieron junto a los rusos.
El paso de Shipka, en los Balcanes, era estratégicamente fundamental. Allí se produjeron algunos de los combates más sangrientos de la guerra.
Los rusos y los voluntarios búlgaros consiguieron mantener el paso frente a fuerzas otomanas muy superiores. Aquella resistencia se convirtió posteriormente en uno de los grandes símbolos nacionales de Bulgaria.
Después de la guerra surgió la idea de levantar un templo que sirviera como memorial de los soldados rusos y búlgaros muertos. La iniciativa estuvo vinculada al diplomático ruso conde Nikolái Ignátiev y a Olga Skóbeleva, madre del general Mijaíl Skóbelev, que había combatido en la guerra.
Los fondos procedieron de donaciones de ciudadanos rusos, mientras que los habitantes de Shipka cedieron los terrenos. La construcción comenzó en 1885 y terminó en 1902.
Está realizada en un estilo inspirado en la arquitectura rusa del siglo XVII, con las características cúpulas bulbosas doradas, decoración muy colorida y un enorme campanario. La fachada combina principalmente amarillo, blanco, rojo y verde, con abundante decoración geométrica y vegetal. Me recordó a alguna iglesia que vi en la Región de Kaliningado.
El campanario alcanza unos 53 metros y tiene 17 campanas. La mayor pesa alrededor de 1,6 toneladas.
Las campanas se fundieron utilizando metal procedente de munición relacionada con las batallas de Shipka.
En la cripta se conservan restos de soldados muertos durante la guerra, depositados en sarcófagos de piedra. En las paredes hay además 34 placas de mármol con nombres de regimientos, oficiales y voluntarios fallecidos.
La iglesia es gratis pero en teoría debes pagar 3 euros para hacer fotos. No había nadie a quien pagarle ni teníamos ganas de hacerlo
El monasterio fue ortodoxo ruso hasta 1934, cuando el Gobierno soviético transfirió la propiedad a Bulgaria. Actualmente forma parte del complejo histórico de Shipka-Buzludzha y es un monasterio ortodoxo búlgaro. Fue declarado monumento arquitectónico y cultural en 1970.
Está en un parque con alguna cafetería cercana.
Desde allí se ve a lo lejos el llamado OVNI de Bulgaria. Se trata del Monumento Buzlujda, una gigantesca estructura futurista con forma de platillo volante situada en la cima del monte homónimo en los Balcanes. Construido en 1981 para conmemorar el aniversario del partido y honrar el lugar de sus reuniones clandestinas iniciales.
Su forma de OVNI de hormigón incluye una torre de 70 metros de altura coronada por una estrella roja de cristal.
Fue financiada principalmente a base de donaciones y costó 14 millones de levas (unos 7 millones de euros).
Para su diseño, se organizó un concurso en el que se presentaron diferentes propuestas. Finalmente, el diseño ganador fue obra del arquitecto Georgi Vladimirov Stoilov (que también diseñó otros grandes monumentos de hormigón del país). Stoilov fue miembro de la Asamblea Nacional de Bulgaria de 1966 a 1990, alcalde de Sofía de 1967 a 1971 y Ministro de Arquitectura y Obras Públicas de 1971 a 1973.
El edificio fue diseñado bajo la corriente del futurismo y el brutalismo arquitectónico de los años 70 y 80. Su diseño pretendía simbolizar la modernidad, la tecnología, la conquista del espacio y la supuesta infinitud y triunfo del régimen comunista. En plena carrera espacial de la Guerra Fría, la arquitectura soviética y de los países del bloque del este adoptó un estilo de ciencia ficción para mostrarse avanzada al futuro. Se completó en 18 meses. Para poder construirlo se aplanó la cima del Monte Buzludja.
Sirvió de casa de congresos del Partido Comunista Búlgaro y fue abandonado tras la caída del régimen en 1989.
La estancia principal de Buzludzha era una enorme sala de conferencias, donde se reunían en su día los miembros del partido comunista. Está presidida por un gran mural con imágenes de Engels, Marx y Lenin.
En la cúpula estaban la hoz y el martillo, rodeados de una inscripción con el lema marxista: "Proletarios de todos los países, uníos".
La torre del monumento tiene la estrella roja más grande del mundo. Los planes de la dictadura comunista búlgara era que fuera visible desde Rumanía, al norte, y Grecia, al sur, para lo cual disponía de una potente iluminación.
Allí también hay una inmensa estatua en honor a Dimitar Blagoev, político y filósofo fundador del Partido Comunista Búlgaro.
Tras la caída del comunismo, el monumento fue saqueado, sobre todo para vender la gran cantidad de cobre que cubría el techo.
Hoy permanece en ruinas. Está prohibido entrar al interior por peligro de derrumbe y desprendimientos.