
Kirkjufell Guesthouse-Kirkjufellsfoss 6 Km
Kirkjufellsfoss- Svodufoss 29 Km
Svodufoss- Skarðsvíkbeach 14 Km
Skarðsvíkbeach- Saxhöll cráter 9 km
Saxhöll cráter- Djúpalónssandur beach 14 km
Djúpalónssandur beach- Arnarstapi 16 Km
Arnarstapi- Garganta Rauðfeldsgjá 5 Km
Garganta Rauðfeldsgjá- Búdakirkja 15 Km
Búdakirkja- Ytri Tunga 21 Km
Ytri Tunga- Englendingavík Homestay 86 Km
TOTAL 215 Km
Dicen de esta península que la llaman la pequeña Islandia, porque en ella puedes encontrar todos los atractivos de la isla concentrados en unos pocos kilómetros.
A nosotros lo que más nos llamó la atención de esta etapa es que encontramos todo tipo de condiciones climáticas, por la noche nevó, por la mañana salió el sol, para después llegar el viento, la lluvia y el granizo.
Hoy terminamos de recorrer la península de Snaefeellnes, pero tenemos muchas paradas previstas, aunque las previsiones del tiempo empeoran a medida que avanza la mañana e iremos decidiendo sobre la marcha.
Cogemos el coche, hemos estado buscando la cascada que vemos desde la guesthouse y se llama Grundarfoss. Las cumbres cercanas amanecen con una ligera capa de nieve.

Aparcamos (gratuito), nuestro coche era el único que estaba allí y nos fuimos por la senda marcada hasta llegar a una puerta que cerraba el paso y con un cartel que indicaba que tenías que ir bordeándola por tu izquierda hasta coger el sendero que te lleva cerca de donde se desploma.
Grundarfoss para nosotros es una cascada infravalorada, 70 metros de caída en un entorno paradisiaco. Nos gustó mucho y no se tarda mucho en verla, muy recomendable.


Regresamos al coche, nuestro siguiente destino es una de las imágenes más icónicas y representadas de Islandia, es Kirkjufellsfoss y queremos estar allí antes de que empiecen a llegar los autobuses.
En cinco minutos nos plantamos allí, buscamos sitio, lo encontramos y pagamos, mediante EASYPARK o en la máquina que tienen allí (1400 ISK). Ahora que casi se nos habían olvidado los pagos en los aparcamientos, vuelven las clavadas.
Este sitio a mí me ha sorprendido para bien, no me lo esperaba tan bonito, no es la cascada, ni la montaña, es el conjunto. Otro paisaje de postal que nos llevamos en el recuerdo. Y además con sol y cielo azul.

Nos encantó la cascada y la montaña punta de flecha, para los seguidores de Juego de Tronos. Para nosotros, imprescindible.
Destino a Svodufoss, otra cascada que está a unos treinta kilómetros, seguimos disfrutando de la conducción, a un lado las montañas y al otro la costa.

Dejamos nuestro vehículo que hasta el momento se ha portado como un campeón en el estacionamiento gratuito y en un cortito paseo llegamos hasta Svodufoss, bonita cascada enmarcada entre columnas de basalto y con un glaciar de fondo. A estas alturas no nos pareció gran cosa.


Volvemos a la carretera, a partir de aquí tenemos unos cuantos puntos de interés concentrados en unos pocos kilómetros. El primero de esos lugares es Skarðsvík beach, (aparcamiento gratuito) una playa de arena dorada, la primera que vemos en Islandia. Visita rápida que el día empieza a no acompañar.


La típica visita que si te la pierdes, no pasa nada.
Continuamos por la pista hacia adelante para llegar hasta el faro de Svörtuloft, de un llamativo color naranja.

Deshacemos el camino hasta volver a la y vamos a Saxholl cráter, uno de los volcanes más populares del país. Aparcamos gratis y subimos por las escaleras metálicas hasta el borde del cráter, que nos ofrece vistas del océano, campos de lava y glaciares. Para nosotros recomendable.

Ahora toca otra playa, de arena y guijarros negros, Djúpalónssandur beach, una playa que impone (aquí también hay “sneaker waves”, y en la que se encuentran los restos de un barco naufragado. Parking de pago, a través de PARKA (1100 ISK).



Nos gustó mucho esta playa, nos quedamos un buen rato mirando al mar.
Cuando aparcamos (gratuito) en el parking de Arnastapi, se puso a llover fuerte, así que nos dio a tiempo a dar un corto paseo para ver los acantilados antes de regresar por piernas al coche.
Lo primero que vimos fue la estatua de Bárður Snæfellsás: Justo al inicio del sendero, junto al aparcamiento.

Y nos fuimos hacia la izquierda, donde teníamos buenas vistas de los acantilados, repletos de columnas de basalto.


Hasta que nos encontramos con el Gatklettur, formación geológica de basalto que la erosión del mar ha moldeado hasta formar un arco marino. Muy fotografiado.

Recién empezada la vuelta al coche, se desató un vendaval de viento y granizo que nos hizo aligerar el paso hasta llegar a resguardo de nuestro Dacia.
No lo llegamos a disfrutar por el tiempo, pero nos pareció un lugar muy bonito los acantilados de Arnastapi.
Llegamos al aparcamiento (gratuito) de la Garganta Rauðfeldsgjá, esperamos un buen rato en el coche, y finalmente decidimos irnos sin intentarlo siquiera, llovía intensamente y sin pintas de dejarlo. Nos quedamos sin verla.
A 15 kilómetros tenemos Búdakirkja, puede que la iglesia más fotografiada del país. Iglesia negra. Nosotros llegamos, aparcamos gratis hicimos una foto y nos fuimos, seguía lloviendo fuerte.

Condujimos bajo la lluvia hasta Ytri Tunga, famosa playa por ser uno de los mejores sitios donde poder ver focas. Estuvimos esperando antes de pasar las cámaras 5 minutos a ver si dejaba de llover, luego entramos, hay 10 minutos de cortesía para no pagar y finalmente nos tuvimos que marchar sin poner pie en tierra .
La jornada acaba, sólo queda ir hasta nuestro alojamiento, del que nos separan casi cien kilómetros.
Una jornada condicionada por el tiempo, empezó muy bien por la mañana con cielos despejados y sol y se empezó a torcer a media mañana para acabar siendo un día bastante desapacible con agua y viento. Aún así una etapa muy completa, con bastantes visitas y alguna de primer orden.
Esta noche tampoco habrá posibilidad de ver auroras.
Nuestro ranking del día:
Kirkjufellsfoss. Lo más espectacular de la jornada, imprescindible.
Svodufoss. No nos pareció gran cosa.
Skarðsvík beach. Una playa con arena dorada y ya.
Saxhöll cráter. Nos gustó, es más estético de lejos que de cerca, pero tiene muy buenas vistas.
Djúpalónssandur beach. Esta playa de arena negra nos gustó más que la anterior.
Acantilados de Arnarstapi. No los llegamos a disfrutar del todo por culpa del viento, pero lo poco que vimos nos gustó, con un día soleado tiene que ganar mucho.
Búdakirkja. Bien, una iglesia negra muy estética.
