
Englendingavík Homestay-Hraunfossar 58 km
Hraunfossar-Reykholt 18 km
Reykholt- Deildartunguhver 7 km
Deildartunguhver- Guesthouse Pavi 103 km
TOTAL 186 km
Las previsiones para hoy en VEDUR.IS, dan soleado durante mañana y tarde, hoy llegaremos a Reikiavik, qué lejos queda el día que recogímos nuestro coche y qué rápido se nos ha pasado.
Antes de llegar a la capital vamos a desviarnos un poco para ir a ver unas cascadas que tienen buena pinta. A casi 60 kilómetros se encuentran Barnafoss y Hraunfossar.
En este aparcamiento de momento no se paga y por un pequeño camino con pasarelas y miradores, llegamos al mirador que de vistas a Barnafoss, la cascada de los niños, que sin estar mal no nos pareció gran cosa la verdad, continuamos por el camino y llegamos a Hraunfossar, la cascada de lava.
Nos gustó mucho Hraunfossar, entre paisajes otoñales y con el agua manando de entre la lava. Muy diferente, muy hermosa y muy solitaria. Muy, muy recomendable.


Seguimos hasta Reykholt, una de las aldeas históricas de Islandia, famosa entre otras cosas por sus pozas termales naturales y fumarolas a lo largo del pueblo. Dimos un paseo aprovechando el sol espléndido que nos acompañaba hoy.

Un pueblo muy tranquilo, ideal para estirar las piernas.


Unos kilómetros más adelante paramos en Deildartunguhver, en el parking gratuito que se encuentra a escasos metros de uno de los manantiales de aguas termales más potentes del planeta.


Nos gustó, es impactante la cantidad de agua que sale y a temperaturas cercanas a los 100º. Una visita muy rápida que si te pilla por la zona yo no me perdería.
Y finalmente nos marchamos, dirección Reikiavik, toca la capital y eso suena a que este viaje va tocando a su fin, pero todavía no, nos queda visitar la capital y mañana visitar la península de Reykjanes.
Tenemos unos cien kilómetros hasta llegar a nuestro alojamiento y después de tantos días nos siguen impresionando los paisajes.

Llegamos a nuestro alojamiento y aunque no podemos hacer aún el chek-in, dejamos allí mismo el coche aparcado, gratuito en esta zona y nos fuimos a explorar la ciudad.
Al principio te sientes extraño, después de muchos días hoy toca asfalto, no hay pistas, ni piedras, ni cascadas, ni cañones. Eso sí, sin ruidos, ni voces, muy silencioso.
Nos acercamos al paseo marítimo y fuimos dando un paseo, encontrándonos Solfar, una de las esculturas más conocidas y visitadas de la ciudad, después Harpa y seguimos hasta llegar al final del puerto pesquero. Una agradable caminata.



Desde allí caminamos hasta encontrar el famoso puesto callejero con fama de vender los perritos calientes más ricos. Esperamos la cola y los probamos. Cierto era que estaban muy ricos.

Continuamos caminando por Laugaveaur. la calle principal, llena de tiendas de souvenirs, hasta que nos topamos con Hallgrímskirkja, la catedral de Reikiavik, replicando columnas de basalto.


Y como no teníamos prisa, bajamos hasta el lago Tjörnin, por donde estuvimos paseando, allí se encuentran el Ayuntamiento, el Parlamento, otra catedral y una iglesia luterana. Desde allí regresamos hasta nuestro hotel, había que reorganizar maletas.


Nuestro ranking del día:
Hraunfossar. Una de las grandes “desconocidas” para la mayoría. A nosotros nos gustaron mucho.
Barnafoss. Nada reseñable.
Reykholt y Deildartunguhver. Una parada rápida para ver el palpitar de la tierra, nos gustaron ambas visitas.
Reikiavik. Yo creo que es la capital menos capital que he visitado nunca, cuando estuvimos nosotros más parecía un pueblo que una gran ciudad. Nos gustó lo que vimos.
