Dia 12.- 24 enero
Plan del día:
“La reserva natural de Periyar es una de las más bonitas de todo el país. Por la mañana exploraremos el parque dando un paseo en barco por el lago Periyar donde podréis admirar el paisaje, donde viven muchas aves y algunos animales (horario barco 09:30-11:00). Partiremos en ruta hacia Munnar (4 horas aprox.) mientras nos adentramos en el estado de Kerala acompañados de un paisaje de montaña del verde intenso de las plantaciones de té. Noche en el hotel The Siena Village Resort.
Nota: los vehículos privados no pueden acceder dentro del parque nacional de Periyar, el conductor os llevará hasta la parada desde donde sale el autobús del parque. Hay que estar en la parada 1 hora antes del paseo en barca. Entrada al parque y paseo en barco incluido.”
Hoy nos levantamos con tranquilidad porque la entrada al Parque estaba a unos metros del hotel, así que había tiempo de sobra para desayunar con tranquilidad, recoger, hacer el chekout, guardar el equipaje en el coche y llegar a tiempo al parque.
Un poquito de información sobre el parque. El parque figura entre los lugares protegidos por la UNESCO y ocupa una superficie de más de 900 km2. Su mayor importancia reside en la presencia de elefantes y ser una reserva de tigres, además hay otros muchos animales tanto mamíferos como aves, reptiles y peces. También hay una flora propia del parque. La atracción más utilizada es el paseo por el lago Periyar (en realidad es un lago artificial, formado por una presa) pero, el parque ofrece muchas otras actividades como paseos a pie, canoas, etc. También se ofrece alojamiento dentro del parque.
Como el acceso en vehículo particular está prohibido hay que ir hasta el parking donde están los autobuses lanzadera que te llevan hasta el embarcadero. Una vez en la zona del embarcadero hay que guardar una cola para que te adjudiquen barco y, luego, ya puedes pasar al embarcadero. Hay tiendas y cafeterías.
Aquí volví a tener problemas con mi agorafobia. Los indios no tienen ningún sentido del “área personal”, se apretujan, se empujan, no dejan espacio alguno entre los diferentes cuerpos y lo hacen sin ningún motivo, los barcos están numerados y los asientos también, así que no hay ninguna razón para empujarse
Por fin pudimos acceder a las barcazas, de dos pisos y con toldilla y todos tuvimos asientos junto a la borda, así que todos podíamos ver, sin estorbos, las orillas del lago.
El paseo se realiza por el centro del lago sin apenas acercarse a las orillas para no molestar a los animales por lo que, la posibilidad de verlos, sin prismáticos, es bastante escasa. En cada barcaza va un guía provisto de un telescopio que te dejar mirar por él y que avisa cuando avista algún animal y te dice si se ve por babor o por estribor. De todas formas, la distancia es tal que no se ven los animales. Yo pude verlos gracias a mi cámara, que tiene un buen objetivo y se puede ampliar mucho la imagen. Para ilustrar lo que os digo pongo aquí esta composición de fotos en donde se pueden ver varias imágenes del parque; pues bien, en la primera foto de las de abajo hay un elefante, de espaldas, dando el culo al visitante, sólo vais a poder verlo si ampliáis la imagen y mucho. En la otra foto de abajo también hay una garza posada en un tronco, esta es más fácil de distinguir.

En general era más fácil ver aves pues estas se pueden posar en los troncos que asoman en mitad del lago o acercarse mucho a la orilla. En esta otra foto pongo otra composición de fotografías de animales y os explico porque, si no, no vais a distinguir nada.

En la primera foto de arriba se ve una pareja de cormoranes que ha anidado en lo alto de un tronco muerto, al lado se ve una pradera y unos puntitos negros: esos puntitos negros son cigüeñas. En la primera foto de abajo hay una manada de jabalíes y en la otra se puede ver una tortuga.
En el caso de la manada de jabalíes fue más fácil verlos porque entró, en nuestro campo visual, toda la manada al galope así que, el movimiento, atrajo nuestra atención y pudimos verlos bien.
Yo creo que con estas fotos os podéis hacer una idea del paisaje que se ve alrededor del lago y de la visibilidad o no de los animales.
Y, por último, os cuento que, en un momento dado, el guía nos señaló que había una familia de elefantes en la orilla, formada por el papá, la mamá y un elefantito. Volvemos a lo mismo, una vez que te indican dónde están, puedes ver unas manchas oscuras que se mueven lentamente y, concluir, que esos son los elefantes. Ahora os pongo una foto tomada con un objetivo y, luego, ampliada en casa.

Y con esto ya no os cuento nada más sobre este parque porque esta visita no da para más. Si os interesa la naturaleza y queréis visitar el parque, os recomiendo dedicarle, al menos, un día entero y alojaros dentro del parque y realizar alguna de las excursiones a pie que propone su propia web.
Bueno, ahora toca emprender el camino hasta Munnar, otra tanda de coche. Lo primero comer, que se nos ha echado la hora encima y tenemos hambre y, como ya os he contado, ya no le tenemos miedo a los restaurantes locales, es más, nos gustan, así que paramos en uno que nos pilla de camino y comemos ahí.
La carretera ha cambiado radicalmente, ahora nos encontramos en una carretera de montaña, llena de curvas y con bastante pendiente y, a uno de los lados, un profundo valle surcado por un serpenteante río y algunos lagos que parecen ser debidos a la presencia de alguna presa.

También se ven algunas plantaciones de te, tan verdes ellas, tan bonitas.
Y nuestro conductor, como ahora estamos en terreno conocido para el, se para en algunos puntos del camino en donde encuentra un lugar y nos enseña las plantas de cardamomo pues hay algunas plantaciones junto a la carretera y, también, de los árboles de la pimienta, cargaditos de ellas. Nos cuenta que la pimienta puede ser un monocultivo con plantaciones exclusivas de ella, pero, que también, se pueden encontrar árboles de pimienta en las plantaciones de té pues estos árboles, gracias a sus raíces, contribuyen a sostener el suelo y evitar corrimientos con las lluvias torrenciales, además de dar sombra y, por tanto, disminuir las tórridas temperaturas que puede haber en algunas épocas y, por último, también son una mercancía apreciada.

Naturalmente todo esto que os cuento lo vemos en despoblados porque, cuando atravesamos un pueblo, la cosa cambia radicalmente. Tengo que contaros que me llamó mucho la atención ver que, en cuanto nos acercábamos a una población, se veía la hoz y el martillo por todos lados, en carteles, banderas, pintadas, etc. La explicación: están en periodo electoral y aquí, en Kerala, el partido dominante es el partido comunista que lleva en el poder muchos años; dice nuestro conductor que es posible que en las próximas elecciones gane un partido un poco más moderado, algo parecido a la socialdemocracia europea.
Y así, mirando el paisaje, llegamos a Munnar y nos dirigimos hacia nuestro hotel al que estamos deseando llegar y poder descansar un poco, y estamos ya impacientes porque sólo quedan menos de 20 km. Y, de pronto, la carretera desaparece, bueno, aclaro, el asfalto desaparece, y, en su lugar aparece un camino de cabras sin asfaltar donde reinan la arena y el polvo y los baches son su séquito. El coche, lógicamente, disminuye su velocidad y recorremos el trecho que nos falta a la ASOMBROSA VELOCIDAD de 20 km. Hora. Alucinante
Bueno, por fin hemos conseguido atravesar este camino de cabras y hemos llegado al hotel.
¡Me encanta!
, ¡es precioso!
El hotel es como un pueblo en pequeño con diferentes edificios que alojan las diferentes habitaciones, unos en lo alto de una loma, otros un poco más abajo, unos de dos plantas, otros de una sola, cenadores, pérgolas, parque infantil y flores, flores por todas partes, en jardineras, en las ventanas, bordeando los caminos, en los jardines, de todos los colores, amarillas, rojas, blancas, azules, moradas,…Os pongo unas fotos de los edificios y el paisaje.

Ahora ya si que nos vamos a nuestros alojamientos, nos aseamos, deshacemos maletas y organizamos la ropa para lavar: aquí hay servicio de lavandería y, como vamos a estar dos noches, da tiempo a que la laven y nos la traigan antes de irnos.
Y, naturalmente, cenamos en el hotel porque a ver quién es el guapo que vuelve a desandar el polvoriento camino de antes en busca de un lugar para hacerlo. El restaurante está muy bien y cenamos 3 platos, un té, agua y un lemon soda por 1500 rupias.
periyartigerreserve.org/
www.thesienavillage.com/