Bueno, esto se supone que era una escapada de fín de semana para subir a la Jungfrau pero como se hizo imposible por el tiempo que hacía, hubo cambio de planes y entre ellos estuvo la visita a las famosas cataratas de Lauterbrunnen.
Para llegar hasta aquí es bastante sencillo, simplemente hay que ir hasta Lauterbrunnen, atravesar el pueblo por la carretera principal en dirección a Stechelberg y en un par de minutillos te plantas allí. Si no se dispone de coche propio, hay autobuses que salen de Lauterbrunen y te dejan en la puerta de las mismas.
Las cataratas "subterráneas" con las visitables pero a lo largo del todo el valle hay decenas de caídas de agua impresionantes desde lo alto de la montaña hasta el fondo del valle, te puedes acercar todo lo que quieras sin pagar un céntimo; la más grande e impresionante está en el mismo pueblo, es fácil de encontrar porque se ve desde la distancia y para llegar hasta sus mismos pies hay que subir unos cuantos escalones.
Una vez llegamos a destino, la entrada cuesta 11 CHF para adulto y 4 para niño. Descuentos hay bastantes, entre los que se incluyen estudiantes, interrail, swiss pass, tarjeta por haber pasado una noche en establecimiento de la zona...
Nada más entrar, hay que subir a un ascensor que se eleva varios pisos arriba y comienza la visita de las cascadas (si se quiere, se puedes subir andando también pero es le mismo camino el de subida que el de bajada). Poco a poco se va bajando por las escaleras y visitando las distintas cuevas (numeradas) por las que se interna el agua. La visita no lleva mucho tiempo visitándolo todo de arriba a abajo y parándote a hacer fotos, con un hora y media da tiempo más que de sobra para recrearse. Totalmente recomendables.
Web oficial de las cataratas

Para llegar hasta aquí es bastante sencillo, simplemente hay que ir hasta Lauterbrunnen, atravesar el pueblo por la carretera principal en dirección a Stechelberg y en un par de minutillos te plantas allí. Si no se dispone de coche propio, hay autobuses que salen de Lauterbrunen y te dejan en la puerta de las mismas.
Las cataratas "subterráneas" con las visitables pero a lo largo del todo el valle hay decenas de caídas de agua impresionantes desde lo alto de la montaña hasta el fondo del valle, te puedes acercar todo lo que quieras sin pagar un céntimo; la más grande e impresionante está en el mismo pueblo, es fácil de encontrar porque se ve desde la distancia y para llegar hasta sus mismos pies hay que subir unos cuantos escalones.


Una vez llegamos a destino, la entrada cuesta 11 CHF para adulto y 4 para niño. Descuentos hay bastantes, entre los que se incluyen estudiantes, interrail, swiss pass, tarjeta por haber pasado una noche en establecimiento de la zona...
Nada más entrar, hay que subir a un ascensor que se eleva varios pisos arriba y comienza la visita de las cascadas (si se quiere, se puedes subir andando también pero es le mismo camino el de subida que el de bajada). Poco a poco se va bajando por las escaleras y visitando las distintas cuevas (numeradas) por las que se interna el agua. La visita no lleva mucho tiempo visitándolo todo de arriba a abajo y parándote a hacer fotos, con un hora y media da tiempo más que de sobra para recrearse. Totalmente recomendables.
Web oficial de las cataratas