Bueno, pues empezamos con la aventura. Como he comentado en la introducción, yo viajé desde Abu Dhabi hasta Estambul. El vuelo fué directo, y salió a las 3.35 de la mañana. Llegué a Estambul a las 6.30am. Como mi compañera no llegaba hasta las 5 o 6 de la tarde yo desayuné tranquilamente en el aeropuerto, para darles tiempo a los de mi hostal a arreglar la habitación, ya que hasta el mediodía en teoría yo no podía llegar al hostal.
Cuando me disponía ha buscar el metro para dirigirme al hotel me interceptaron unos chicos que hacen transporte privado y me dijeron que me llevaban por 30EUR. Me pareció una barbaridad y les dije que no. Acto seguido volvieron y me dijeron que me lo dejaban en 20EUR. Sé que era una barbaridad, pero después de 4 horas de vuelo y sin haber dormido nada hubiera vendido a mi abuela por llegar rápido al hotel. Al final íbamos 4 personas en el coche, que por cierto era una "pota", el tío no tenía ni idea de donde quedaba ninguno de los hoteles... así que yo creo que al final tardé tanto como hubiera tardado en metro... En fin. Por lo menos conocí todos los rincones de Estambul en media hora.
Al llegar al hotel (Second Home Hostel) en seguida me enseñaron la habitación. El sitio era muy acogedor, y la gente del servicio se portaron genial. Les dije que me iba a dormir hasta que llegara mi compañera por la tarde. Las habitaciones son pequeñas, pero las sábanas huelen a super limpio, y el colchón y las almohadas eran dignas de mención. Además, el hotel estaba en una zona tranquila, con lo que no me llevo ni 5min quedarme sopa.
Cuando mi amiga llegó no querían que subiera, porque decían que yo estaba descansando, jejeje. Qué majos. Pues nada, mi amiga Vane y yo nos reunimos, nos refrescamos un poquito y salimos del hostal para tener el primer contacto con la ciudad.
El hostal está a 5 minutos caminando de Santa Sofía, así que nos paseamos un poquito por los alrededores, y ya experimentamos el "acoso" de los chicos de los restaurantes, aunque he de decir que por los comentarios que había leído me esperaba algo mucho más brutal. Pues nada, que si no te interesa sigues sin más y ya está.
La primera cena fue en un restaurante típicamente turístico de los que se encuentran en frente de Santa Sofía. Pagamos bastante y comimos normal, pero bueno... era el primer día así que no nos preocupamos mucho.
Después de esto y paseando de vuelta hacia el hostal, paramos a tomarnos un narguile tiradas en unos supercojines.
Para el primer día fue suficiente.