Primer día completo en Estambul. Nos levantamos a eso de las 8 para estar desayunado a las 8.30. El desayuno en el hotel es bastante sencillo, pero la verdad es que es suficiente.
A las 9 salimos por la puerta del hostal, y nuestra primera parada es el Topkapi Palace, que está a 3 minutos caminando. Llegamos de las primeras y ya había muchos grupos de turistas comenzando a entrar, pero nada que no nos esperáramos. Pagamos 20 liras por la entrada principal, y acto seguido fuimos a coger la entrada del Harem (15 liras), y entramos, ya que se estaba empezando a llenar. El harem me pareció bastante interesante. Es increible pensar que esas cuatro paredes y laberintos estaban llenos de las concuvinas del Sultán hace unos siglos. Me llamaron la atención especialmente los acabados y las decoraciones de las paredes.


Cuando salimos del Harem nos encontramos con ordas de japoneses que iban de un lado para otro, y nos entro un poco el pánico. Nos recorrimos los jardines y sacamos las fotos panorámicas de rigor. Ahí tuvimos nuestro primer contacto con los gatos turcos... Están por todas partes y son enormes. Debe ser que les sienta muy bien la comida turca, porque no tienen nada que ver con los gatos callejeros españoles.
La única cosa que nos quedo por ver en el Topkapi Palace fue el tesoro. Algunos dirán que menuda locura no entrar a verlo... Pues bueno. Había una cola de una hora y media, y a ninguna de las dos ni nos gustan ni nos impresionan las joyas (a parte de haber visto en Londres joyas hasta aburrirnos). Con lo cual preferimos seguir y aprovechar esa hora y pico para otra cosa.
A la salida del palacio paramos a hacer un par de fotos a Santa Irene, que estaba cerrada. A esta hora (debían ser las 12 o así) las ordas de turistas ya lo hinundaban todo.

Al salir vimos que en Aya Sofía había una cola muy grande para entrar y decidimos hacerlo al día siguiente por la mañana.
Acto seguido seguimos a las Cisternas de Yerebatan. Otros 15 minutos de cola, y otras 20 liras. La verdad es que son impresionantes por lo grandes que son. La verdad es que me llamaron mucho la atención. Curiosas también son las cabezas de medusa que hay al final de las cisternas. Nadie está muy seguro de quien las trajo y porqué la posicionaron como lo hicieron (una cabeza boca abajo y la otra lateral).


Después de esto nos dirigimos a la mezquita Azul que estaba cerrada para la oración. Hasta la una y media no abriría así que nos fuimos a callejear por la parte de atrás de la mezquita, y decidimos buscar el restaurante “En la luna” que estaba recomendado por la guía. No sé si era solo temporal, pero estaba cerrado a cal y canto, y tenía pinta de no estar funcionando, así que seguimos paseando y llegamos al Bazar de Arastar. Bastante pequeñito, pero descongestionado (lo cual se agradece bastante entre tanta masificación).
Salimos por el otro extremo del bazar y tirando hacia arriba vimos un restaurante haciendo esquina con una terraza bastante chula (está subiendo por una callejuela con unas casitas pintadas de colores). Comer allí fue nuestro peor error. La comida era mala y cara. No nos gustó nada. Es una pena, pero no me acuerdo del nombre del sitio. Pagamos 35EUR por dos coca colas, una pizza pequeña y un entremés de berenjenas con tomate.
Después de comer fuimos paseando al lado del hipodromo hasta la mezquita azul. Una cola grandísima para entrar, pero bueno... no ibamos a pasarnos el día rehuyendo las colas, así que esperamos. Después de 10 minutos logramos entrar. He de decir que nunca me había llevado una decepción tan grande en mi vida

Una vez terminamos con ese agobio decidimos coger la calle Divan Yolu, que es la calle del tranvía y pasa al lado del Bazar. En esta zona aprovechamos para cambiar (hay varios sitios donde hacerlo y el cambio está bastante bien y sin comisión). Esta calle, aunque muy turística, me pareció muy animada e interesante. Paseando llegamos al Gran Bazar y decidimos callejear un poquito por él para coger la primera impresión. No compramos nada. Solo nos paseamos por los puestos echando un vistazo a todo lo que había. Salimos por el extremo opuesto del bazar y tras callejear 5 minutos llegamos a la mezquita de Beyazit. Esto ya era otra cosa. No había casi turistas y la mezquita me pareció, por lo menos, tan bonita como la azul. Seguramente porque no había masas de turistas para arruinarlo. Ojo, que no me quiero meter yo con la gente de vacaciones... Solamente me molesta que a veces se coja a la gente y se les lleve como rebaños de un lado para otro. Yo también soy turista, así que en el fondo también contribuyo a la masificación.
Al salir de la mezquita nos compramos unos dulces turcos (los típicos cuadrados) y unos con forma de gominola que a mí me encantaron.
Según caminábamos hacia abajo encontramos un sitio que se llama Erenler, en el que se puede fumar narguile. Es muy auténtico y con mucha gente local. Está en la misma calle Divan Yolu, bajando desde Cemberlitas hacia Santa Sofía. Tiene una pequeña entrada en el lado izquierdo de la calle. Está rodeado por un pequeño cementerio así que si se va atento se encuentra bien. Ahí nos fumamos un narguile y nos tomamos unos cuantos tés. Se paga a la salida a un señor de bigote, jejeje. Tanto mi amiga como yo nos quedamos alucinadas por lo confiados que son los turcos. Nosotras que nos esperabamos otra cosa casi contraria nos llevamos una gran sorpresa. Ni escriben lo que pides, ni nada. Lo que tú digas a la salida lo toman por verdad... Si hacen eso en un bar español tienen que cerrar en dos semanas.
Después de eso fuimos a descansar un rato al hotel y acto seguido nos fuimos a pasear a Eminonu y el puente de Galata, que nos quedaba a 10 minutos caminando. Esta zona es preciosa de noche, con todas las luces de los bares bajo el puente. Nosotras nos paseamos un poquito y finalmente nos decidimos por un restaurante que está casi al final que se llama Balik restaurant. El pescado estaba buenísimo, y comimos por unas 35 liras cada una, con cerveza incluida.
RESUMEN (coste por persona, considerando que viajen 2 personas juntas)
Topkapi Palace (9-17h martes cerrado) -- 20 + 15 liras
Cisternas (9 a 18:30h martes cerrado) -- 20 liras
Comida -- 35 liras
Dulces -- 4 liras
Narguile -- 11 liras
Cena en Balik restaurant -- 40 liras
TOTAL DEL DIA -- 145 LIRAS (demasiado para ser un solo día...)