DIA 9 PARQUE NACIONAL DE YELLOWSTONE
Nos despertamos sin prisa y desayunamos en el mismo lugar del día anterior: "El restaurante del lago".
Pusimos rumbo al Gran Cañón de Yellowstone. Os aseguro que es para quedarse sin palabras.

De camino vimos unas praderas impresionantes y nuevamente gran cantidad de animales.

Los coches tenían que pararse en numerosas ocasiones porque los ciervos o los bisontes estaban tranquilamente cruzando por la carretera... Y la gente los fotografiaba a escasos metros sin ningún miedo.





En la zona del cañón hay dos cascadas: Upper Falls y Lower Falls. Los senderos transcurren paralelos al río ofreciendo grandes vistas de ambas, el río y las tonalidades amarillentas que dan nombre al parque. Se puede hacer la ruta en coche y aparcar en los miradores o si se tiene tiempo, hacer prácticamente todo el recorrido andando, aunque hay caminos de cierta dificultad sobre todo para hacerlos con niños.
Nuestro paseo incial transcurrió por la North Rim Drive (carretera en un sólo sentido) con unos miradores... Os aseguro que las fotos no hacen justicia.


Yo hice una ruta de bajada desde la terraza situada en las mismas Lower Falls que proporcionaba unas vistas alucinantes. La subida también lo fue... Os lo aseguro. Encima me piqué con una niña japonesa de no más de 4 años que subía a una velocidad , la jod...
Las vistas desde el mirador:


La ruta y las vistas desde la terraza de abajo

[/URL]Después de llegar con la lengua afuera...Seguimos nuestro camino.
Esto es inspiration point:


Salimos a la carretera principal y comimos en la zona de visitantes.
Mas tarde, cruzamos el puente para ver las Upper Falls y realizar la denominada ruta del Tio Tom, hasta Artist Point. Algunas de las preciosas vistas que ofrece el sendero que son básicamente las anteriores vistas desde la otra orilla del río.


Así transcurrió nuestro último día en Yellowstone.
Cenamos nuevamente en el restaurante del lago porque teníamos que acostarnos tempranito. Nuestro avión con destino: Los Angeles, salía de Jackson a las 7,30 de la mañana.
Aunque nos dijeron que al ser el aeropuerto pequeño con facturar una hora antes era suficiente no queríamos arriesgarnos y decidimos salir a las 4,00 a.m. Teníamos que conducir durante una hora y media mínimo, y devolver la furgoneta en el aeropuerto.
El madrugón sería considerable.
Después descubriríamos que no era tan necesario porque a las 5,30 más o menos ya estabamos allí. Ni siquiera los mostradores de facturación estaban abiertos y la devolución de la furgoneta se realizó echando las llaves en un buzón colocado encima del mostrador de atención al cliente de la compañía...
Y no por ser mecanico tengo la verdad absoluta