Una vez alimentados volvemos hasta le parking para continuar camino, internandonos por los pre alpes suizos a travès del Brunigpass para dirigirnos a Meringen, el paso es precioso, vamos apreciando lagos montañas en plena primavera iluminadas por un verde precioso, un placer para la vista



Esas nieves eternas

Y llegamos a Meringen, estacionamos y compramos nuestras entradas para concoer la garganta del Aare o Aareslucht, originalmente un glaciar que al derretirse generò estos muros de roca que encierran al rìo aare en su origen, recordemos que este es el mismo rìo que rodeo Berna. Para la entrada hay dos opciones ida y vuelta caminando por las ramplas dispuestas para ello, o comprar la entrada que incluye un tramo en un tren que va por dentro de la montaña, obviamente optamos por esto, por curiosidad... y claro comodidad, que ya llevamos muchos dìas de viaje¡¡¡¡¡ La entrada fueron 15 CHF por persona.
El recorrido va por los muros que soportaban el glaciar, bajo ellos pasa el rìo con un caudal muy fuerte, se ven cascadas, una parte se hace por tuneles dispuestos en la montaña y otro tramo por pasarelas sobre el rìo, algo de vèrtigo se siente.





En esta zona el turismo habìa comenzado con ingleses en el Siglo XIX, es un lugar lleno de historia, de hecho en la època de la Segunda Guerra Mundial en esta zona se ocnsruyò un bunker en plena montaña, bunker que contaba con agua luz, y muchos servicios que en esa èpcoa aun no llegaba a la poblaciòn, peor antes que este fuera utilizado fue clausurado cerrado con todo adentro, sin explicaciòn alguna, llama la atenciòn que no se haya tratado de reabrir

Y vamos saliendo al otro lado, con un sol que nos iluminaba el espectacular paisaje


Y cruzamos para tomar nuestro tren, realmente parecìa un tren fantasma que crujìa al interior de la roca, rompiendo de vez en cuando el silencio de nuestro recorrido, hay una pequeña entrada en la montaña, nos subimos y en dos minutos, o menos estamos al otro lado, impresionante. Pasamos a comprar los corresponidentes merengues tìpicos de la zona para el desayuno y retomamos carretera para concoer Interlaken
La catedral estaba en obras pero igual se veìa bella

La puntualidad de los suizos y su experiencia en relojes viene desde èspocas pasadas

Visitamos el Casino, su reloj de flores


Damos un paseo por la calle principal y sus tiendas de lujo, pasamos a algùn hotel donde llama la atenciòn tanta mulsulmana e hindues con paquetes de lujo, en las relojerìas se ven verdaderas joyas, y su precio¡¡¡¡¡
Pero en el centro encontramos màs de alguna tienda al alcance de nuestros bolsillos, realizamos las compras necesarias, comemos unos deliciosos chocolates, y volvemos por la carretera a Berna... mañana serà otro dìa