Llego nuestra segunda mañana en la city, a las 8.20 am pasaban a buscarnos para hacer el tour alto-bajo Manhattan (teniamos tan poco tiempo para hacernos un poco con la ciudad que fue la mejor opcion) y esta vez fuimos con Arturo, otro simpatico argentino. Fuimos los primeros en subir a la furgo y a buscar compañeros de tour. Empezamos parando en el edicio Dakota, volvimos a ver imagine, de alli a Harlem, donde nos paramos para dar una vuelta a nuestro aire. Arturo nos conto que en los 90 era imposible entrar alli sin salir herido, que era un barrio totalmente negro y nada seguro, parece mentira que estando en el norte de Central Park tan bien situado junto a los ricachones del Upper East Side. Ahora no da miedo para nada, estan rehabilitando muchas casas.

De alli bajamos por la 5ª hasta parar en el Flatiron, bajada de rigor y hacia el GreenVillage (que barrio tan encantador y tranquilo) pasando por Wahsington Square y la Universidad de NY. Bajamos hasta el Soho (era un poco agobiante pasear por aquí porque mucha gente y poco espacio para maniobrar), pasando por ChinaTown (el barrio esta muy sucio, las calles estrechas para la silla y mucho trafico) hasta llegar a Little Italy donde nos volvimos a bajar 15 minutos.




De alli nos paso por el Ayuntamiento, la zona financiera, hasta un parque donde se ve el rio Hudson y New Jersey, y para acabar nos bajamos en Battery Park ( a quien quiso los llevo al hotel).
Nuestra primera idea era coger un bus turistico para moverte libremente por la ciudad pero nadie antes habia estado y al enviar un email a las diferentes compañias ninguna me confirmo que estaban totalmente accesibles para la silla. Aunque Txell que ha estado hace poco dice que algunos buses si tienen rampa.
En Battery Park hay unos baños publicos limpios y adaptados.


Vimos distintas vistas de la Estatua, en este viaje no ibamos a ir a visitarla, y nos adentramos a buscar el gran agujero dejado por las torres gemelas. Era la hora de comer de los brookers y todos con sus perritos calientes y su fruta en los parques. Es una zona pequeña y con calles algo estrechas, nada que ver con las avenidas del midtown, no me imagino que tuvieron que sentir el 11 S alli atrapados, con toda la polvareda levantada por el derrumbe, estar alli nos impresiono muchisimo. Hicimos un paseillo de subir y bajar por ascensores para ver la zona 0 desde el centro comercial Garden Center, una gran perdida de tiempo porque se ve igual de bien junto a la iglesia St. Paul's. Por cierto ni esta ni la Trinity son accesibles a silla de ruedas, dimos vueltas para intentar entrar pero no vimos rampa, habia que salvar unos 5 escalones.


De alli a buscar la Bolsa y el toro, para ir hata el ayuntamiento y cruzar, de nuevo, el PUENTE. Por donde podiamos ir nosotros, carril bici o caminantes? suerte que la gente respeta bastante a las silla porque en algunos tramos habia bastante trafico.
Unas fotos por aquí otras por alla y a buscar un taxi que nos devolviera al hotel que esa tarde era viernes y tocaba el MOMA.

Como el hotel esta al lado vimos que a las 16.00 habia cola para entrar asi que esperamos un rato y sobre las 17 estabamos buscando nuestros tickets gratuitos. El museo no es muy grande, esta todo acondicionado para sillas incluida la salida al jardin para ver la cabra de Picasso. Lastima que la sala de Andy Warhool estuviera cerrada por obras. Es un museo altamente recomendable, quien no estudio esos cuadros en BUP ¿? Habia tanta gente ate algunos cuadros que el guarda de seguridad al ver la silla apartaba a los turistas y nos ponia en primera fila.



De alli bajamos por la 5ª en busca de una iglesia a la que poder entrar, no tanto por devocion sino por ver como son por dentro estas yankis, asi que rodando encontramos la entrada lateral con una buena rampa de St.Patrick. Grandiosa !
De alli buscamos el hotel Waldorf Astoria y nos topamos con el hotel New York Palace (de Gossip Girl), y algun que otro edificio precioso. Nuestra idea era ir al hall del Chysler (estaba cerrado) y a la Central Station, que para encontrar una entrada adaptada dimos tantas vueltas... al final conseguimos entrar a la parte intermedia y menuda cantidad de gente, un hormiguero.
Por cierto en casi todos los edificios, publicos y privados, junto a la puerta hay un boton con el simbolo de la silla lo apretas y la puerta se abre sola.




Cuando el hambre empezo a brotar y el frio se hizo presente buscamos una pasteleria donde tomar un chocolate caliente y claro pasando junto al Rockefeller Center nos dimos de bruces con Magnolia Bakery. Es un establecimiento pequeño con muchos clientes pero suerte de una chica española que vive en la ciudad y estaba alli comprando que nos dijo como funcionaba; primero pides y luego en la barra lateral pagas y te dan el pedido. Pensamos en comprar unas cupcakes pero esa misma chicha nos aconsejo el pudding de bannana que es la especialidad de Magnolia, y vaya si lo es , estaba buenisisimoooo.... tambien nos pedimos un hot xocolat pero era mas bien un hot colacao.


De alli al hotel a dormir porque este dia habia sido muy muy largo.