MIÉRCOLES 20
Para hoy tenemos BRYCE CANYON, y ZION PARK. En esta ruta a los paisajes le ponemos un 10.
Llegamos a Bryce, igual que en el Gran Cañón, 25$ por coche, y también tiene 7 días para visitarlo.
La visita del parque completo puede durar en 3 y 4 horas. Tiene 14 miradores a los largo de 18 millas (unos 29 km). Hay un autobús que sale desde el Visitor Center tiene una ruta de unos 7 miradores, algunos tienen restaurantes y tiendas de comida, (los imanes son más chulos los de los miradores que los del centro de visitantes).
Bryce realmente no es un cañón, es un anfiteatro. Tienen unas estructuras geológicas de colores llamadas Hoodoos, o chimeneas de hadas, formadas por la erosión de viento y el agua, espectacular!
Por el camino una vez pasada la Bryce Amphitheater Region (la zona del bus) pasamos por lugares donde se habían quemado gran parte de los árboles, eso fue lo más desolador del parque. Una vez pasada esa zona, volvió el verde, los paisajes geniales .
En el último mirador hay un cartel en el que pone que no es normal que veas a un oso, pero que en el caso de que te encuentres con uno, no corras, y no le mires directamente ya que ven el miedo en los ojos, creía que esto era un mito, pero por lo visto es real! Cada vez que escuchabamos un ruidito por pequeño que fuera....
Por esta zona hay muchos cuervos, y como ponían en todos los parques, deja a los animales salvajes, salvajes.. Pero había gente, que por hacer la gracia, les deba de comer.
Paramos en un merendero a comer, compramos algo de comida, y estuvimos allí un rato. Junto al merendero había otro mirador con un árbol muy curioso. No era demasiado grande, el aire se había llevado la tierra de entre las raices, y se había quedado como de puntillas.
Una vez terminada la ruta, decidimos no ir a Zion Park como teníamos previsto, estabamos cansados, y nos dirigimos hacia Springdale por la 9. De camino nos encontramos con muchos coches parados en la carretera, había una granja de búfalos, e hicimos lo propio. Sólo había una valla de madera entre ellos y nosotros, nunca habíamos visto uno tan cerca, qué miedo!
Continuamos y nos encontramos con la entrada a Zion. Si queremos pasar por allí tenemos que pagar la entrada al parque, 25$ (todo igual que los otros). Desde aquí tardaríamos una 1/2 hora en llegar a nuestro hotel en Springdale, y si damos la vuelta nos va a llevar como mínimo 3 horas. Sin más pagamos nuestros 25$ de peaje, y volvemos a cambiar de idea. Aparcamos en un parking que hay justo enfrente de la parada, nos montamos en el bus y damos la vuelta al parque. Vimos muchos ciervos, y poco más. Este parque tiene que estar bonito en tiempo de deshielo, se ve en las montañas muchas zonas oscuras de las caidas de las cataratas, pero no hay ninguna que tenga agua, una pena.
Sin bajarnos del autobús volvemos al punto inicial, cogemos el coche y al hotel.
Nuestro hotel es el Zion Park Inn, descargamos las maletas, muy cerca hay varios restaurantes donde nos dirigimos a cenar. Eran como las 10 de la noche, uno nos dijo que ya no podían atendernos que era tarde, y en el de al lado que era un bar deportivo nos atendieron sin problema.
Cuando terminamos subimos a la habitación y colocamos las cosas para al día siguiente comenzar nuestra vuelta a Las Vegas.



