Tengo una costumbre... no sé si llamarla así: en cuanto termino un viaje empiezo a planificar el siguiente, aunque aún falten 3,6 0 12 meses para que llegue, necesito tener un viaje en la cabeza.(sí, tengo alguna sospecha de lo que un psiquiatra diría de ésto
Perú empezó a sonar con fuerza debido a que la celebración del Centenario del descubrimiento del MP, le puso en la primera página de algunas de las revistas de viajes que suelo ojear. También tuvo su importancia el hecho de que está situado a la izquierda según miras los mapas, ya que aquí los presentes, somos de francés de toda la vida, así que Latinoamérica ha sido nuestro destino favorito en los últimos tiempos gracias a que no tenemos que pelearnos con el inglés, lo que es de agradecer cuando se viaja por cuenta propia como hacemos nosotros.
De mano, uno piensa en Perú y se queda clavado en Machu Pichu, que ciertamente podría ser suficiente para justificar el viaje, pero ya que pensábamos emplear casi todo el mes, 27 días podrían ser demasiados incluso para un lugar tan atrayente. Así que la primera sorpresa fue comprobar las enormes posibilidades que ofrece el país: costa, selva, montaña...al final resulta muy difícil decidir qué terminas dejando fuera del itinerario si no quieres convertir el viaje en una maratón.
Después del análisis de estas posibilidades optamos por el clásico circuito por el Sur del país.
Lima-Paracas-Arequipa-Cañón del Colca-Titicaca-Cusco y Valle Sagrado.
Por donde viene ahora…