6 de Agosto
Preikestolen nos espera.
Hace buen tiempo así que cruzamos los dedos para no llegar arriba y que haya niebla. El camino se hace bien en hora y media y eso que nos hemos parado bastante para sacar fotos y coger aire.

Las dos primeras subidas son normales con piedras pequeñas pero la tercera es interminable con piedras grandotas y tiene su esfuerzo, después ya es camino fácil hasta la explanada del Preikestolen.

También hay varios lagos por el camino por si se quiero uno refrescar

Cuando llegas ni te lo crees, quieres asomarte, creerte que estás alli, sentarte y disfrutar del paisaje, qué maravilla de sitio. Menos mal que es lunes y aún así hay un montón de gente, así que ni nos imaginamos como puede estar un finde.

Una vez arriba hay otro caminito para subir a otra explanada donde se ve perfectamente el preikestolen y se disfruta mucho más de las vistas. Subir aquí no tiene ningún misterio, es bastante facilito.

Comemos aquí y descansamos, a la hora de empezar a bajar notamos algunas gotas y al rato empieza a llover así que para bajar hay que tener un poco más de cuidado de mirar donde apoyas el pie pero me la esperaba peor la verdad.
Llegamos empapadísimos, así que toca cambiarse de ropa en el coche y nos vamos en búsqueda del ferry.
Pero ya no hay ferrys solo hay a las 9 y a las 15 así que vamos por la carretera hasta llegar a Lysebotn pero antes paramos en la cafetería-parking para la ruta del kjerag y ver las curvas que nos esperan.

El alojamiento se llama Huane B&B www.lysegard.com una pasada de alojamiento. Nuestra habitación se llama Kjerag.

Luego tiene una cabaña con su chimenea de leña y sus asientos cubiertos de pieles una cucada. Lo tiene muy bien montado la señora.
