Por fin ha llegado el gran día, así que esta noche hemos dormido bocabajo para ir acostumbrandonos

JUEVES 9 DE AGOSTO: BCN 16:40– Dubai 01:00
El día se presenta largo, muy largo y con una serie de nervios típicos del primer viaje, por más años que lleve viajando, y no me acostumbro a esta sensación de “primera vez!” que me invade la noche antes y el día del viaje.
Salimos de casa relativamente pronto. Vamos en tren hasta el aeropuerto y no queremos llegar tarde, quizás sea de las pocas veces al año que procuro llegar con tiempo. Cuanto antes salgamos de casa, antes empiezan nuestras vacaciones.
Comemos en el aeropuerto después de facturar el equipaje, lo que nos permite estar ya más relajados.
Sin contratiempos y a la hora señalada sale nuestro primer avión rumbo hacia el mañana….

El avión de Emirates es bastante cómodo, nuevo, los auxiliares de vuelo amables, los apats aceptables, bastantes pelis en español donde elegir, y una serie de juegos a mi disposición para entretenerme durante las horas de vuelo, que más puedo pedir? Pues si, que llegue pronto mañana para empezar a disfrutar.
El avión aterriza en Dubai sobre la 1h de la madrugada ahí empieza nuestra aventura por el aeropuerto de DUBAI INTERNACIONAL donde debemos encontrar el mostrador para que nos de el bono para el hotel que tenemos incluido con nuestro vuelo.
No se en que momento hicimos las cosas mal y donde nos despistamos, pero siguiendo indicaciones empezamos a dar vueltas sobre el mismo sitio, pero por escaleras mecánicas diferentes, unas veces subimos, otras bajamos, las zonas no se comunican, pero pasamos una y otra vez por el mismo control, por un lateral, por delante, por detrás. Uno de seguridad al vernos tantas veces, fatigados, somnolientos, ya que son más de las 2h de la madrugada, se apiada de nosotros, nos llama y nos acompaña a una puerta que nos saca al exterior y de allí nos abre otra y nos indique que pasemos y sigamos recto.
Y en nada encontramos por fin el dichoso mostrador, más de una hora para encontrarlo, justo al lado del control de pasaportes y de salida. Nos dan nuestro bono y esperamos al transfer del hotel para que nos lleven, en menos de un cuarto de hora, ya hemos llegado a nuestro hotel, nos dan la habitación y nos disponemos a dormir, escasamente cinco horas, pero siempre mejor que pasarlas en el aeropuerto.
VIERNES 10 y SABADO 11 DE AGOSTO: Dubai 10:10- Melbourne 07:10-Auckland llegada 12:45
El desayuno está incluido, no es para tirar cohetes, pero tampoco ni disponemos de mucho tiempo ni mucha gana, con lo cual ya es suficiente.
El transfer sale para el aeropuerto y podemos visualizar un poco la ciudad, hace calor, mucha y la arena del desierto se hace notar, los colores predominantes son claros, azules turquesas y por supuesto el color crudo de la arena que lo invade todo.
Llegamos al aeropuerto pasamos nuevamente los controles y a las 10h el avión se pone en marcha hasta Melbourne.
Que descontrol, no se como nuestro cuerpo aguanta, volvemos a pasar la noche, volvemos a comer. El viaje se hace muy pesado, llevamos delante una pareja un poco mayor que lleva dos niños, una bebe que no llega a los dos años que no para de llorar, mientras que la madre o abuela por la edad podría serlo, que pasa un poco del tema.
Llego a desconectar de la familia en cuestión, y de vez en cuando veo al padre o abuelo que pasea con la niña mientras que la madre-abuela está enroscada en el sillón con cara de no ir mucho con ella la película. De vez en cuando la azafata se acercaba a ella y le entregaba algo, por la cara de la señora pensaba que estaba un poco grogui, daba por hecho que se habría tomado alguna pastilla para dormir, más tarde cuando llegamos a la terminal de Melbourne nos enteraríamos que lo que llevaba la señora (si se puede denominara así a semejante tipa) era una borrachera de mucho cuidado, y su acompañante no iba mucho mejor que ella.
Al llegar a Melbourne nos hicieron bajar del avión, de esta forma estirábamos un poco las piernas y fue aquí donde nos dimos cuenta del lamentable estado que llevaban la familia, ella iba dando tumbos y agarrándose a la pared porque no podía con su cuerpo, y el mientras cargaba con las dos criaturas más los bultos que llevaban.
Le comenté a Antonio que menuda nochecita había dado la perla, que seguramente no se encontraba muy bien, y el me comentó, ya que desde su posición en el avión tenia mejor visión de la familia, que se habían pasado toda la noche bebiendo, de ahí los ires y venires de la azafata que yo pensaba que le estaba dando algo para que se encontrara mejor y lo que hacía era servirle alcohol, lo cual no me parece muy correcto puesto que se debería tener en cuenta que llevaban niños pequeños.
Volvimos a embarcar en nuestro último vuelo que nos llevaría por fin a nuestro destino final, Auckland, donde nos esperaría 21 días de maravilloso recorrido pero la isla de Nueva Zelanda.
Sobre la 13h llegamos a la terminal de Auckland, cambiamos un poco de dinero para poder movernos durante los primeros días, ya que al ser sábado y mañana domingo, los bancos estaban cerrados.
Llamamos gratuitamente a UNITED CAMPERVANS al teléfono que llevábamos anotado y en veinte minutos nos recogían para llevarnos a su oficina.
Allí nos esperaba Mori, que hablaba español. Cumplimentamos la documentación que faltaba, nos explicaron el funcionamiento de la autocaravana, y nos indicaron donde podíamos hacer las primeras provisiones en el Countdown, el supermercado en el que habitualmente ya formaría parte de nuestro viaje, puesto que teníamos una tarjeta de descuento facilitada por United y que nos beneficiaria a lo largo de nuestro viaje.
Si conducir por la izquierda es dificultoso para nosotros hacerlo con semejante bicho, no quiero ni contarlo, pero la perspectiva y visión que tenemos desde la caravana es de pleno dominio.
Antonio se hace pronto con la conducción, parece que lo ha hecho toda la vida, si bien sus temores debe tener, lo cierto es que lo disimula bastante bien. Yo he tomado la decisión de que como no sea estrictamente necesario, no pienso pilotar semejante bicho, vamos que no me veo yo tan camionera
Llegamos al Countdown, con la lista de la comprar, que fui haciendo en el avión para no tener que pensar mucho, y compramos el avituallamiento general para pasar 21 días de viaje y la comida perecedera, la justa que nos podía caber en el mini frigorífico.
En el mismo parking del supermercado, ubicamos la compra, como ya empezaba a oscurecer, preferimos irnos ya hacia el camping, relajarnos, instalarnos y acomodarnos en el habitáculo que a partir de entonces será nuestro hogar y mañana ya con la luz del día, empezar a explorar tan maravilloso país.
Llegamos al camping lloviendo, a partir de entonces la lluvia será gran protagonistas en nuestra nueva vida kiwi, claro que era un factor que ya contábamos con él, incluso la nieve.
No prestamos mucha atención a las instalaciones del camping, solo usamos los baños, ya que hemos decidido no usar los de autocaravana como no sea estrictamente necesario.
Preparamos una ligerita cena, ya que andamos un poco saturados de tanta comida en el avión, y después de instalar la ropa e inspeccionar a fondo la autocaravana para familiarizarnos con ella, damos por concluido el día y nos vamos a dormir.
Esperamos tener dulces kiwisueños…..
ALOJAMIENTO
AVONDALE MOTOR PARK