Planing Lunes 14 Noviembre 2011
7:00 Ginebra
9:00-9:45 Thun - Castillo Oberhofen (199+6km 1h57m+11m )
10:00-11:00 Cuevas St Beatus-Höhlen (11km 14m)
11:30-12:30 Lauterbrunnen - Cataratas Trümmelbach (18km 21m)
13:15-14:15 Meiringen - Gargantas Aare Aareslucht (39km 35m)
15:00-16:00 Grimselstrasse – Gletsch - Glaciar y Cuevas hielo (si está la carretera abierta) (39km 36m)
*Alternativa: pueblo Grindelwald o Puente colgante Handeckfallbruck
*17:00-17:15 Briez (51km 48m)
17:30-18:45 Interlaken (17km 18m)
*21:00 Ginebra (213km 2h15m)
Lucerna
El día de hoy íbamos a visitar muchos lugares, a cada cual más interesante. Muchos lugares para ver y poco tiempo, pues sólo para llegar a Thun son 2 horas. Es por ello que al final decidimos no volver a Ginebra, sino ir directamente a Lucerna y coger un hotel allí. Así también para el siguiente día, estaríamos más cerca de Zurich.
De todo lo que llevábamos en el planing, tuvimos que dejar Brienz e Interlaken sin visitar. Y, al igual que nos pasó ayer, fuimos con retraso, pues no paramos más de lo previsto, sobre todo en Thun al tene que ir al super a comprar para comer.
Excepto Lucerna, todo lo que visitaríamos estaba en la zona de Interlaken, donde hay gran cantidad de lagos, rodeados de altas montañas. Destacan principalmente dos lagos, situados en ambos extremos de la ciudad de Interlaken, el Thunersee, que llega hasta Thun, y el Brienzersee, que llega a Brienz.
Destacan los valles, rodeados de montañas, desde las que bajan riachuelos, que por veces forman cascadas. Toda esta región es zona de esquí, y los pueblos están formados por casas de madera, las típicas suizas que se ven en las postales. Sin duda, aquí están los mejores paisajes de todo el país.
Plano zona Interlaken:
Thun
Es una ciudad y comuna suiza del cantón de Berna, capital del distrito administrativo de Thun. Thun es la tercera ciudad más poblada del cantón de Berna, y es el principal centro urbano del Oberland bernés. La ciudad se encuentra situada a orillas del lago de Thun. El centro histórico no se halla directamente al borde del lago, sino sobre un islote delAar, que separa en dos brazos la ciudad. Destacan sus castillos.
Este es nuestro primer destino del día. Aprovechamos para echar gasolina y hacer las compras en un supermercado Migros. Básicamente pan, embutido, bebida y algún dulce suizo. Aquí ya solo hablan alemán, con lo que hacerse entener se dificulta.
Lo primero que destaca al llegar es el castillo, en la parte alta de la ciudad. Más tarde iríamos visitarlo.
Creo que por todas las ciudades suizas en las que hemos estado en este viaje, pasaba un río. Incluso más, todas tenían un lago.
Estas presas de madera, decoradas en primavera con flores de colores, dan un ambiente idílico a la ciudad.
Paseando por el borde del río, aprovechamos para fotografiar los hermosos edificios.

Gaviotas sobre un puente:
Después emprendimos la marcha hacia el castillo, subiendo unas largas escaleras, protegidas con techo de madera.
El castillo se podía visitar pero no entramos.
Había unas magníficas vistas desde la cima.
Volvimos al coche con intención de bordear el lago por su lado norte.
Lago Thunersee
En las colinas que subían desde el lago hacia las montañas, había numerosos pueblos con sus casas típicas.
Castillo Oberhofen
El castillo Oberhofen, con su torre de homenaje medieval y la pequeña torrecita en medio de las aguas del lago, está ubicado a orillas del lago de Thun. La construcción, que data de principios del siglo XIII, alberga en su interior un museo y su parque es considerado como uno de los más suntuosos de la región alpina.
Abre los lunes 14-17 y de martes a domingo 11-17 entre Mayo y Octubre. Los jardines abren de 9 hasta el atardecer hasta mediados de Noviembre. La entrada es gratuita.
http://www.myswitzerland.com/es/inicio/sobre-suiza/cultura/getting-married-in-switzerland/the-most-beautiful-photo-opportunities/castillo-oberhofen-un-parque-y-un-museo.html
Despúes de 6km, llegamos al castillo de Oberhofen. Una auténtica maravilla, pero lo que más destaca es el torre que se encuentra separada del castillo, y que sale directamente del agua.
No entramos a su interior. No sabemos si estaba abierto, aunque suponemos que en Noviembre no debería estarlo.
Continuamos por la carretera al borde del lago, con múltiples túneles enlazados que poco a poco nos hace subir de altura, quedando una vistas preciosas del lago.
Hay barcos que recorren el lago, al igual que el lago de Brienz.
Cuevas St Beatus-Hohlen
From the fourth Sunday in March until the fourth Sunday in October. 1hora de visita. 16Fr. Visita guiada o por libre. 09.30 to 17.00 cada 30min
Las Cuevas de San Beatus estan situadas en la orilla norte del Lago de Thun, cerca de Interlaken. Es un lugar ideal para parar a comer, con buenas vistas al lago. Merece la pena el paseo alrededor de la cascada hasta la entrada a las cuevas.
Con dirección a Beatenberg y a la salida del pueblo hay un cartelito que te indica donde están las cuevas. El aparcamiento está pegado a la carretera, es excaso.
Para llegar hasta las cuevas, hay que subir bastantes escaleras y llegar hasta el recinto que tiene unas vistas tremendas al lago de Thun. Subir hasta arriba es gratis y merece la pena aunque no se visiten las cuevas solamente por las vistas hacia las cascadas que salen de las cuevas y el lago.
La cueva está llena de estalactitas y estalacmitas y caen bastantes cascadas con una fuerza increíble. Dentro no está permitido hacer fotos.
http://www.beatushoehlen.ch/index.php?lg=3&sec_id=1&ms=
https://www.losviajeros.com/index.php?name=Blogs&ini=10&b=3989&mode=display&id=3989
Aparcamos en el parking y comenzamos a subir por el sendero que nos lleva hasta la entrada a las cuevas. Se van intercalando tramos de escaleras con el camino empinado.
El entorno es precioso. Subimos zigzagueando un riachuelo que va formando pequeñas cascadas de agua. Detrás una pared vertical de cientos de metro. Los fotos no hacen justicia al tremendo muro de piedra.

Puentes sobre el riachuelo:
Aun teníamos la remota esperanza de entrar a las cuevas, pero al llegar arriba, estaban cerradas.
Por el camino nos encontramos unas llaves de un coche. Así que llamamos para entregárselas a alguien. Despúes de mucho golpear la puerta, salió un señor, que resultó ser el dueño del coche. Intentamos chantajearlo para que nos dejase entrar, sino no habría llaves. Él sonreía y nos daba las gracias. Parece que no captó la indirecta.
Pese a no entrar, disfrutamos mucho de este lugar, pues era espectacular.

Aquí tenéis una foto del interior de la cueva (origen internet).
Bajando nos encontramos con estos troncos tallados.

Siguimos bordeando el Lago hasta llegar a Interlaken, donde pasamos de largo para adentrarnos en el valle de Lauterbrunnen.
Valle Lauterbrunnen
Es uno de los valles con forma de U más espectaculares de toda Suiza se encuentra el pueblo de Lauterbrunnen, literalmente “solo fuentes”, un pueblo emplazado en una tierra generosa en cataratas: ¡hay nada menos que 72 cataratas! Un valle que cada vez se va haciendo más ancho y al fondo podemos contemplar las murallas de Lauterbrunnen en primer plano y detrás las cumbres nevadas del Jungfrau. Hay muchos saltos de agua, paisajes hermosos, rincones para explorar, prados alpinos que en primavera se cubren de flores y una infraestructura hotelera principalmente basada en bonitas posadas de montaña.
Cerca del fondo del valle , en Stechelberg, se cogen los teleféricos casi verticales a Murren y luego otros hasta el pico Schilthorn a 2.971 m., donde está el Pitz Gloria, el restaurante giratorio más famoso de los Alpes.
Sobran las palabras para describir este paisaje, con solo ver las fotos se aprecian que maravillosas son las vistas. Es un valle llano y estrecho, atravesado por un río, abierto sólo por uno de sus extremos (por donde entramos) y flanqueado por altos muros casi verticales. Y lo mejor, la gran cantidad de cascadas de agua que caen por las paredes desde lo alto.
Uno de los hoteles:
Una de las muchas cascadas:
Otra cascada:
Teleféricos que suben a Murren, uno de ellos cerca de una cascada:

Muchos paracaidistas aprovechan para lanzarse desde las zonas altas para aterrizar más tarde en los prados del valle.
Tras aparcar en el parking que hay en las proximidades a las cataratas Trümmelbach, seguimos el corto camino marcado para llegar al pie de la montaña. Siempre nos acompañan las cataratas al fondo.

Catarata interior Trümmelbachfälle
Abril-Principios de Noviembre 9h-17h (según condiciones meteorológicas). Tiempo: 1h. 11Fr
http://www.myswitzerland.com/es/cataratas-truemmelbachfaelle-aguas-bravas-encerradas-por-la-roca.html
Dentro de la montaña Schwarzer Mönch y escondida de la vista. Se trata de una de las gargantas glaciares y de los saltos de agua subterráneos más grandes del mundo.
Para verlas hay que subir en un funicular que asciende por el interior de la montaña hasta unas galerías acondicionadas para la visita. El agua del Trümellbach aparece por una fisura y va cayendo a través de varias ollas de erosión, formando remolinos. El recorrido acaba en un pozo donde cae la cascada superior y de ahí al exterior. En el interior, las galerías son tan estrechas que debe permanecer encendida la luz. Son 10 cascadas en total y pertenecen al arroyo que lleva el mismo nombre.
En épocas pasadas, cuando el acceso no era posible fácilmente, solo se escuchaba el ruido ensordecedor del agua cayendo, alrededor de 20.000 litros, y parecían truenos en el interior de la montaña. Se trata de aguas de deshielo de los glaciares Monch, Eiger y Jungfrau que bajan al valle por esta pared de roca pulida y brillante que actúa como tobogán. Por suerte para nosotros hoy estas bellas cataratas son accesibles pues hace tiempo se ha construido una red de caminos, plataformas, galerías, túneles y un cómodo ascensor que nos permite acceder a ellas y al arroyo alpino subterráneo.
El sitio ha sido además un poco “decorado” con algunos faros ubicados en puntos estratégicos y en ocasiones logra colarse la luz del sol haciendo de este lugar un mundo mágico.
La visita se hace en menos de 1 hora. Están situadas a unos 5 km. del pueblo de Lauterbrunnen valle adentro.Se sube en un ascensor y luego se va bajando por escaleras con vistas a las numerosas caídas de agua.
De camino nos encontramos con un operario que nos da la mala noticia: están cerradas. Aun así nos acercamos. Exteriormente lo único que se ve es este salto de agua que emana del interior de la montaña, la cual esconde en su interior una maravilla de la naturaleza.
El recinto está vallado y tiene una puerta giratoria bloqueando el paso. Tras un rato allí nos damos cuenta que por el riachuelo por el que se desaloja el agua proveniente de la montaña, se puede pasar, pues no hay alambrada. Así que vamos saltando de piedra en piedra hasta acceder al interior del recinto (no fue nada complicado).
Normalmente los visitantes acceden a través de un túnel hasta un ascensor interior que los sube a la cima, y luego van bajando por escaleras parándose en los distintos miradores. Lógicamente el ascensor no funcionaba, por lo que subimos por las escaleras.
Hay tramos a cielo descubierto y otros en los que no se ve absolutamente nada y tenemos que ir a ciegas apalpando los pasamanos. A veces también disparábamos el flash de la cámara. Y todo esto lo más rápido posible por si llegaba alguien por allí. Fue un momento en el que el corazón nos iba a mil. Si llega la policía nos echa del país jaja.
Con esto de las prisas, no conseguimos llegar a la cima. Además que hay muchos tramos de escaleras, que al final nos agotan.
Es espectacular el ruido del agua bajando, saltando de una cuenca a otra.
Desde arriba además hay muy buenas vistas del valle.
Es a la vuelta, a la llegada al parking, cuando aprovechamos para comer. Pasan de las 3 de la tarde. Nos comemos nuestros bocadillos disfrutando de tan espectaculares vistas.
Emprendemos de nuevo la marcha camino a Meirigen, nuestro siuiente destino. De camino nos encontramos cn esta base de helicópteros. Suponemos que para los rescates invernales.
Cascada Staubbach
Una de las cataratas de caída libre más grandes de todo el continente europeo. La catarata tiene 300 metros de alto y cae en forma vertical sobre una pared de roca impresionante haciendo un ruido terrible. Es uno de los parajes más hermosos del mundo. Cae dejando a su paso miles de gotas de agua en suspenso. La mejor vista está en la terraza de Mürren y se debe dejar el coche en el aparcamiento de los Saltos del Trümmelbach.
Por el camino de salida del valle, volvemos a pasar por el pueblo de Lauterbrunnen, pero aprovechamos para hacernos unas fotos con la mayor cascada de todas.

Hoteles y casas del Pueblo:
Este es el tren que cruza el valle para luego subir hacia Kleine Scheidegg, base para subir luego al Jungfrau.
Camino a Meirigen, se bordea el lago de Brienz y se pasa cerca de esta cuidad. Cerca de esta ciudad, está el Ballenberg Schweizerisches Freilichtmuseum, un museo con las casas típicas de cada cantón de Suiza. Tiene una gran extensión, pues hay que recorrer un bosque donde te vas encontrando las casas. Visita para 1/2 día o 1 día, por 22Fr.
Gargantas del río Aare (Aareslucht)
Cerradas de 1 Noviembre-Finales de Marzo. 7,50Fr. Hay dos entradas W y O.
http://www.aareschlucht.ch/
Aareslucht es una impresionante garganta formada por el río Aare, ubicada muy cerca del pueblo de Meiringer, camino a Grimselpass. El recorrido transcurre por una pasarela en el interior de la misma garganta y por encima del río, cosa muy impresionante de ver y admirar el bello trabajo que puede llegar a hacer la naturaleza con el paso de los años.
Para no variar, otra visita cerrada, pero a medias. Más bien, te dejan pasar sin cobrarte, porque las puertas estaban abiertas. Había gente por allí pero no nos dijeron nada. Al final, aun nos hemos ahorrado bastante dinero con esto de las visitas cerradas jaja. Lástima las cuevas de St Beatus-Hohlen, que ni chantajeando al jardinero.
Para ver las gargantas se va caminando por unas pasarelas de madera construidas sobre el río y ancladas a las paredes verticales, y otras veces por unos túneles excavados en la roca, con aperturas laterales que dan al río.
Poco a poco van estrechándose las paredes para luego volver a ensancharse.

Desde el nivel del río hasta la cima de las paredes hay una gran distancia. Por veces es tan estrecho y alto, que el nivel de luz baja mucho de intensidad.

Ya se ha puesto el sol, disfrutamos de la última hora de luz natural. Y eso que aun nos queda bastante por ver, así que hay que darse prisa.

No llegamos hasta el final del recorrido. Damos la vuelta y vamos siguiendo el fluir del río hasta que sale de la garganta.
Aunque pronto anochecerá, decidimos hacer la carretera conocida como la de los tres puertos. De camino se pasa al lado del funicular Gelmerbahn, el que dicen que es el más inclinado del mundo. En la imagen se ve por donde va, con una inclinación tremenda.
http://www.minube.com/rincon/gelmerbahn-a81083
Carretera Grimsel-Gletsch-Furka
Grimselpass
Ruta Furka-Grimsel-Susten
Conocida como "Carretera de los tres puertos", la ruta completa pasa por Grimsel, Furka y Susten volviendo al mismo lugar, pasando por el glaciar de Gletsch. Está llena de curvas, como veréis en las fotos. La cierran al llegar el invierno, por lo que no estábamos seguros de si podríamos subir. Por suerte, al menos esto, sí estaba abierto. ¡Al fin! En la cima y de camino hay numerosos lagos.

Durante la subida nos encontramos con varios embalses y lagos.
También mucho hielo que caía desde las rocas que acompañaban a la sinuosa carretera por uno de sus lados. Por el otro, enormes precipicios.
Al llegar a la cima había algún que otro hotel, cerrado ya en esta época, pues en invierno son inaccesibles.
Pero lo mejor sin duda, era el lago Totesee con las cumbres nevadas al fondo.
Había que aprovechar los últimos minutos de luz, asique nos dirigimos al valle de la otra vertiente del Grimsel, para coger la carretera del Furka.
Descenso por la Grimselstrasse hacia la Furkastrasse:
Subida carretera Furkastrasse
No me digáis que no "acojona" conducir por este tramo de carretera. Frío, hielo, poco a poco se oscurecía el día...
Al estar llegando a la cima del Furka, a la altura del hotel Belbedere nos detuvimos para ver el glaciar.
Es en este glaciar donde nace el Ródano. Pero en esta época del año, a la altura a la que estábamos, ya se había derretido casi todo. En la zona superior, más cerca de las cimas si que estaba en buenas condiciones.
En primavera abren una cueva de hielo. Cuesta 5fr.
De la bajada desde el Furka no tengo fotos, pero os digo que pasamos mucho miedo. No se veía absolutamente nada, las curvas eran incluso más cerradas que las de antes, había nieve y hielo en la calzada. Realmente tuve que conducir con mucho cuidado. No teníamos la certeza de que estuviese abierto todo el tramo. Y tener que volver hacia atrás como que no.
A estas alturas ya teníamos decidido pasar la noche en Lucerna. Pues volver a Ginebra nos exigía volver por el Grimsel o dar un rodeo enorme pasando casi por Lucerna, puesto que el paso por el Susten si que estaba cerrado. Además, aunque estuviese abierto, subir de noche no era un buen plan.
Alternativas
Pueblo Grindelwald o Puente colgante Handeckfallbruck o Brienz
Estas eran algunas de las opciones a visitar en caso de no haber hecho la ruta. Las pongo para quien le pueda interesar.
Interlaken
Interlaken es un distrito de Suiza, que pertenece a la región de Berna. Este nombre significa que estás entre los lagos, en una bella carretera de montaña, en medio de los Alpes Suizos. Los dos grandes lagos son el lago de Thoune y el lago de Brienz.
El lago de Thoune da su nombre a la ciudad de Thoune, y su agua viene de un glaciar cercano, el Steingletscher. Es un lugar natural muy importante para el país y para Europa, ya que es un etapa para los pájaros migratorios, y provee el agua potable de las 400 000 personas que viven alrededor del lago. No obstante, el lago tiene en su fondo municiones sumergidas, es decir bombas y demás armas que Suiza ya no quería, y mientras otros países las hacían explotar en los océanos, los suizos los pusieron al fondo del lago!
El lago de Brienz es el otro lago alpino, de igual importancia ecológica, también está lleno de municiones, se estima que hay 500 toneladas! Y en total, sería más de 8000 en los lagos del país… Si no te preocupa mucho este detallito, los lagos son preciosos, en verano los pueblos ofrecen muchas actividades como esquí náutico y uno se puede bañar.
No fuimos, pero lo pongo como información.
Lucerna
Lucerna, una de las más bellas ciudades suizas, es la capital del cantón homónimo. La ciudad está ubicada en el cabo norte del Lago de los Cuatro Cantones donde se encuentra la efusión del río Reuss. Lucerna es el centro comercial y cultural de la Suiza interior.
Apenas tiene unos 60.000 habitantes, pero es una villa llena de encanto para el viajero. Las aguas del lago se ven surcadas por barcos de recreo, en un marco de aguas apacibles y verdeantes montañas, al lado de la vieja ciudad, de notables edificios que muestran historia, buen gusto y calidad de vida.
El agua es un elemento clave en el encanto de la ciudad. Lucerna surgió en torno al extremo del lago, donde se vierten las aguas al Reuss, tributario del Rin. Uniendo a ambos lados de la ribera, los puentes medievales son un atractivo para los turistas.
Por las calles se encuentran rincones sumamente bellos, con edificios adornados de excelentes pinturas. Y en lo alto de la ciudad vieja perduran las viejas torres defensivas constatando que en este rincón suizo hubo una densa historia.
¿Que os puedo contar de Lucerna? Para mi la ciudad más bonita de Suiza. Me ha dejado enamorado, con sus puentes de madera. Y eso que no recorrimos el lago ni fuimos al monte Pilatus.
Plano Lucerna:
Lo primero que hicimos fue buscar un lugar para comer. Concretamente un McDonalds, para comer barato, rápido y conectarnos a internet, y así buscar un hotel. Escogimos el hotel Falken, por 90€ la habitación doble. Estaba céntrico, cerca de la plaza del ayuntamiento y del paseo del río.
http://hotel-falken.ch.tertia.sui-inter.net/hotel
Curiosas las camas, pensadas para las familias:
Dejadas las maletas en el hotel y después de aparcar el coche muy lejos, salimos a conocer la ciudad. Lo primero el puente Kapellbrucke, todo en madera con la capilla en el centro. De noche se veía precioso.
Luego paseamos por el borde del lago, donde había antiguos palacios transformados en lujosos hoteles.
Barco en el lago:
También vimos la catedral que estaba cerca.
Y por último antes de irnos al hotel, estuvimos paseando por varias de las plazas del centro.
Al lado del hotel había una tienda relojes, donde parece ser, alguien había gastado una buena cantidad para llevarse este.
Y después de este completo día, a descansar que ya tocaba. Mañana nos lo tomaremos con más calma.

















































































