En marzo del año 2012 tres aguerridos españoles decidimos hacer una incursión en las tierras de la antigua Hibernia, la que todos conocemos por Irlanda, aprovechando las celebraciones del Saint Patrick´s Day, concretamente a su capital Dublin, incluyendo a mayores una escapada a Wicklow y Glendalough, maravillosos lugares… Consecuencia de aquella satisfactoria misión, descubrimos (unos más que otros, ya que el que suscribe es ávido cervecero desde tiempos inmemoriales) la mítica escuela cervecera irlandesa ¡¡no solo existe la Guinness!!, la amabilidad de sus habitantes y sus lugares más destacados, lo cual se plasmó en el diario “DUBLIN: No solo pintas (aunque también)”, que debo decir humildemente que ha gozado de bastante éxito, lo cual agradezco profundamente a los compis y amigos del foro.
Motivados por la posibilidad de repetir la experiencia y conocer más cosillas de las que habíamos visto, reclute de nuevo a tan laureada unidad, si bien en esta ocasión no acudió un habitual en mis rutas cerveceras europeas, mi cuñado Marco (alias “el alemán” y oriundo de Colonia), por lo que optamos por reclutar a un nuevo miembro: Requeríamos alguien con experiencia en este tipo de situaciones y con soltura en el cuerpo a cuerpo, para ello nadie mejor que mi amigo y “consuegro” Cristian (su hijo de 3 años dice que es el novio de mi hija de la misma edad, y ella dice igual, con lo cual nos lo tomamos con filosofía), argentino bonaerense de nacimiento, tipo curtido y perfecto para nuestra misión. El tercero, sería nuevamente mi querido amigo Víctor, madrileño de pro y experimentado en estas lides, que ya me acompañó en el viaje de 2012.
Reservamos los billetes de ida con Airlingus, Madrid-Dublín, saliendo el sábado 16/03/2012 y regresando con Ryanair el martes 19/03/2012, puntualidad a rajatabla en ambos casos, sobre esto hacer una serie de incisos que creo son importantes: A pesar de que ambas aerolíneas operan desde la T-1 de Barajas Madrid, en el aeropuerto de Dublin, Airlingus opera desde la T-2 y Ryanair desde la T-1, es un detalle a tener en cuenta a efectos de las paradas del Aircoach (bus shuttle al centro de Dublin, billete sencillo 6€/ 12€ ida y vuelta abierta), además de por el tema horarios de vuelos, una confusión de terminal puede suponer perderlo, aun así es fácil moverse en ellas y no debe tenerse ningún problema. El hotel fue nuevamente el Juriss Inn Parnell Street (3*), la habitación triple con desayuno buffet nos salió por 445€ (unos 148€/persona), con reserva a través de Venere. El año anterior habíamos quedado muy satisfechos con la relación calidad-precio, situación y desayuno, por lo que hubo consenso en regresar al mismo. Y llegamos a Dublin…