Nos quedaba aún un día completo en Chiang Mai antes de irnos hacia el sur.
Este día podría haber sido prescindible, pero nos apetecía quedarnos para disfrutar un poquito más de la ciudad e inspeccionar más a fondo sus rincones. Después del trekking estábamos un poco cansados y, aunque mucha gente aprovecha para ir a Chiang Rai y el Triángulo Dorado, preferimos estar tranquilos y no ir con prisas ni excursiones este día.
Nuestra primera parada fue el Talat Warorot, un gran mercado de alimentos y frutas muy pintoresco. No es apenas turístico, y pudimos mezclarnos con todas las señoras que hacían su compra diaria, vimos todos los puestos de pescado seco, de insectos, de especias, de ofrendas… Merece la pena!
También aprovechamos para visitar las tiendas de antigüedades y sedas de la zona en busca de tesoros perdidos. Como os he comentado más arriba, en Chiang Mai encontraréis todo tipo de artesanía de los diferentes poblados del norte a muy buen precio.
Justo ese día era domingo, así que tocaba visitar el Sunday Market. Porque llevaba un “vigilante” que no me dejaba parar en todos los puestos, pero si no me lo hubiera llevado todo! Es agradable, mucho menos agobiante que Chatuchak y lo que más me gustó es que en cada rincón había un grupo de música tocando y que muchísimos artistas locales vendían sus pinturas en el mercado.
Aprovechamos para visitar el Wat Para Sighn que nos quedaba pendiente y que estaba por la zona, y de vuelta al hotel.
Consejo para navegantes! En más de una ocasión, Seven Eleven nos arregló las cenas y las comidas ☺ Tienen un montón de comida precocinada que te calientan allí mismo y te puedes llevar a la guesthouse o tomar por la calle. Además de baratísimo, tienen chorraditas buenísimas (tipo Dim Sum, Gyozas, sushi…).
Última noche en el norte antes de viajar al paraíso!
