Última mañana en Chiang Mai! Nos levantamos, damos un último paseíto por la zona, y tuk tuk rumbo al aeropuerto (el show en el tuk tuk con todas las mochilas, bolsas y cámaras no tuvo precio).
Cogimos un vuelo con Air Asia (qué bien funciona esta compañía!) hasta Phuket.
Cuando llegamos casi nos da algo… Un tiempo espantoso! Nos recogió la dueña del guesthouse donde nos alojábamos y cuando le dijimos que nuestra intención era irnos al día siguiente hacia PhiPhi para pasar los últimos días se rió de nosotros…
El hotel se llamaba PATONG ROSE, en primera línea de Patong Beach (la zona más turística y animada de la isla). Como sólo íbamos a pasar una noche, no nos importó estar en el meollo. El hotel pequeño, sencillo y muy baratito.
No dejó de llover durante todo el día. En fin, que nos encontramos con un dilemón. Las previsiones daban tiempo horrible para toda la semana, tanto en Phuket como en PhiPhi. Teníamos el hotel contratado en Phi Phi pero nos planteamos incluso cambiar el itinerario e irnos a las islas del este (Samui, Ko Tao, Ko Panghan…). Como la previsión era la misma en todo el sur, decidimos no cambiar los planes.
Por la noche amainó un poco y decidimos darnos un homenaje para quitarnos las penas, así que nos tomamos una súper langosta en uno de los restaurantes del puerto y nos fuimos a dar una vuelta por la zona de las discotecas. El desparrame de Patong Beach es impresionante, cualquier cosa que os diga se queda corta, pero ya os podréis imaginar.
Phuket no nos llamaba en un principio y tampoco nos gustó demasiado después. Supongo que habrá rincones increíbles y más tranquilos, pero por lo menos esta zona no es muy diferente que cualquier pueblo de la costa española en agosto.
