15 de Marzo 2013
Suena el despertador, Dios mio pero que hora es, si parece que me acabo de acostar, me asomo al balcón es increíble, todo tranquilo, no suena ningún claxon, Jaipur duerme. Salimos de la habitación haciendo el menor ruido posible, pero la puerta del ascensor es imposible cerrarla sin hacer ruido. Pasamos por los salones, junto a la recepción del hotel casi en penumbra, joder que susto, unos cuerpos se levantan del suelo, sobándose los ojos, son algunos empleados del hotel, duermen juntos en el suelo, en las alfombras de recepción, pobre gente, trabajan de sol a sol, y duermen en el trabajo, nunca mejor dicho. Se levantan rápido, muy amables les decimos que continúen durmiendo. Salimos ya nos esta esperando el Taxi que nos llevara al aeropuerto de Jaipur, cogemos una avenida con unas aceras muy anchas, plagadas de Hindúes, durmiendo en el suelo, algunos junto a sus rickshaw, se nos encoge el corazón, pobre gente, aun así cuando les contratas para que te lleven algún sitio, siempre tienen una sonrisa, lo mismo cuando les sacas una foto, están hechos de otra pasta.
Llegamos al aeropuerto, control de pasaportes y demás, las mujeres a la izquierda y los hombres a la derecha, me suben a una tarima, de unos 30 centímetros, cacheo de rigor, pienso eso para que me vea todo el mundo. Vamos a la cafetería, a desayunar, un trocito de tarta y un zumito, con el café no me atreví, a ver si me voy de baranda, Ana por el contrario igual que en España café de desayuno. Va llegando la hora de embarcar y me empiezo a poner nervioso, a pensar, si el piloto lleva el avión igual que los conductores de autorickshaw, va a ser un viaje movidito. Al final el vuelo, bueno los vuelos, hacíamos una escala de un par de horas en Delhi, fueron tranquilos.
Varanasi
Llegamos a Varanasi. Cogemos un taxi y nos lleva al Hotel Surya, vaya impresión, esta en un callejón. Entramos a recepción, vaya esto tiene otra pinta, vamos hacia la habitación pasamos por un pasillo exterior, junto al jardín, bueno parece que esta bien. Llegamos a la habitación, muy crute, eso si limpia, y bastante grande. Fuimos hasta el restaurante, a comer algo, todo muy rico y los empleados muy amables. Descansamos un poquito en la habitación, cogemos los bártulos y a disfrutar del atardecer.
Como siempre el autorickshaw de rigor, a los ghats le decimos y para ya que vamos. El vehículo se para y nos dice que hasta aquí puede llegar, le pagamos, como siempre nos pide más de lo acordado, le decimos que nones.
Empezamos a andar, gente por todos lados, la verdad es que no tienes ni que preguntar basta con seguir a los demás. La gente se dirige a uno de los principales ghat, para ver la ceremonia, que tiene lugar todas las tardes sobre las 7:00. Andamos por la calle principal, casi empujados por la muchedumbre, nerviosos, nos acercamos a unos de los sitios, que sabemos no nos va a dejar indiferente, “El Ganges”. Empezamos a bajar las escaleras hacia el ghat, ya esta todo preparado para la ceremonia, a los laterales del ghat hay una serie de tenderetes, habitados por sadhus, santones… Dicen que meditan y pasan de lo material, aunque personalmente, pienso que lo que hacen es dedicarse a la contemplación, muchos de ellos bajos los efectos de la hierba. Por lo que vimos muy intransigentes y mal educados, eso si con móvil de ultima generación, igual no lo son todos pero si los que yo vi. Vulevo a repetir que es una apreciación personal. Me desilusionaron bastante.
Calles de Varanasi.
En la moto, detrás de la carga, va una persona, increíble...
Ghat de Marnikanika, principal crematorio de Varanasi
Bueno empezamos a pasear por los ghat, enseguida llegamos al ghat de “Manikarnika” es el principal crematorio de orillas del Ganges, en el había varias piras encendidas, la verdad es que se respira mucha tranquilidad, es todo muy místico. Saco una fotos, desde bastante lejos. Ana me dice seguimos, no quiero seguir, desde aquí ya lo veo, no me quiero inmiscuir , Ana piensa lo mismo que yo. Me da reparo acercarme más no quiero faltar el respeto a la gente. Igual no les falto el respeto, pero es como si en España hay un entierro y te inmiscuyes en él. Se nos acerca un chico, con su hijo pequeñito, nos dice que si queremos ir en barca, arreglamos el precio y nos indica la barca, dios mío , pero flota, bueno son todas iguales, El chico empieza a remar hacia el “Dasaswamedh Gaht” en el cual tiene lugar la ceremonia “Ganga Aarti” vemos la ceremonia desde la barca, tenemos unas cuantas barcas delante repletas de gente, se esta muy bien, todo es tranquilidad. El remero nos dice que se va un momento, coge a su hijo en brazos y pasa por las barcas como si estuviera andando por la calle, después de un rato vuelve, le había comprado unas golosinas a su hijo. El niño muy bueno ni se movió. A Ana la tenia cautivada, la ceremonia acaba y el barquero nos lleva otra vez para el sitio de partida, de repente se nos acerca una pequeña barca con una niña que nos ofrece unas flores, compramos la ofrenda, la encendemos y la arrojamos al Ganges. El barquero nos llama la atención, nos enseña algo que flota, no se ve muy bien, es casi de noche, es un perro muerto flotando, el Ganges esta mas que contaminado, eso si, con cosas orgánicas, ves flotar de todo, ojo cuerpos humanos no vimos ninguno. Bueno el fantástico paseo en barca llega a su fin. Nos despedimos muy agradecidos. Recomiendo ver la ceremonia desde una barca.
Volvemos andado hacia la calle principal, y nos retiramos al hotel.
Atardecer en el Ganges, Varanasi
Estamos bastantes cansados, hoy nos habíamos pegado un madrugón, así que decidimos que mañana no madrugaríamos mucho, a pesar que la lonely nos recomienda visitar los ghats al amanecer.
16 de Marzo 2013
Como habíamos, acordado nos levantamos sobre las 8 horas, nos vamos a desayunar, en este hotel el desayuno es un poco más generoso, tenemos al lado unos argentinos, que habían madrugado por que habían comprado en el hotel un paquete de excursiones en Varanasi, una de ellas era visitar los ghats al amanecer con un paseo en barca, nos dijeron que había mucha niebla, y que no merecía la pena madrugar. Ana y yo nos miramos, igual acertamos, pero en cualquier caso daba igual estábamos cansados y con sueño, y decidimos no madrugar.
Volvemos a coger el autorickshaw, llegamos a la calle principal y empezamos a recorrerla esta vez sin tanto agobio, había gente pero se paseaba bien, llegamos al ghat donde se celebra la ceremonia por la tarde, y decidimos ir dando un paseo hacia la derecha, vamos andando dando un paseo pasando por diferentes ghats, admirando lo bonito que es, además es muy tranquilo, solo de vez en cuando aparece alguien ofreciéndote un paseo en barca, pero no son demasiado pesados, les dices que no y ya esta, bueno también debe ser que a todo se acostumbra uno, ya llevamos unos cuantos días en India y eso se nota.
Ritual del baño.
Vamos mirando como la gente se baña en el rio, lava la ropa, gente mayor ayudados por sus familiares o amigos a bajar las gradas que conducen a la orilla del rio, para sumergirse en ellas y con ello purificarse. Sus caras desprenden alegría, se les ve felices, están donde quieren estar, es su Fe y hay que respetarla. Vamos esquivando la ropa recién lavada, y extendida a secar en los escalones la verdad es que de limpia tiene poco. En fin pasear por los Ghats es una experiencia que se te queda en la retina.
Ceremonia Ganga Aarti.
Volvemos la vista a tras, y vemos lo que hemos andado, miramos el plano de la guía, ya hemos recorrido los principales ghats, decidimos dar la vuelta. Pero como no, un barquero nos ofrece volver en barca, nos pareció muy buena idea verlo ahora desde el agua, nos montamos en la barca y empezamos a admirar todos los ghats desde el agua, muy recomendable. Tranquilamente haciendo fotos volvíamos hacía el punto de partida, pasamos por el ghat de Manikarnika, en ese momento bajan un cuerpo, envuelto en unas telas naranjas , sobre una camilla de bambú, porteada por varias personas. Lo posan a orillas del rio, lo mojan y lo suben a la pira, que en ese momento arde, como si le pusieran gasolina. El barquero nos pregunta si queremos acercarnos más, le decimos que no. No se, me da como coraje, no siento nada en especial, la verdad es que lo ves relajado, como he dicho antes se respira mucha espiritualidad y mucho misticismo. En fin esto es Varanasi ciudad de colores y olores, de vida, la vida que rebosan sus callejuelas, sus barqueros, sus ceremonias, pero también de muerte, de reencarnación en fin, Varanasi te deja huella.
Por la tarde, fuimos haber otra vez la ceremonia, esta vez desde mas cerca, sentados en una escalera, es una ceremonia muy bonita, aunque no la entendía, pero bueno. Me llamaba mucho la atención la hindúes, como participaban cantando y dando palmadas. Es como si ellos vendrían aquí ha presenciar la semana santa, bueno seguro que iban a alucinar más. Ojo que coste que a mi la Semana Santa me gusta, aunque en mi región no este muy arraigado. Después de acabar la ceremonia, volvemos recorrer la calle principal, comprando alguna cosilla de recuerdo, volvemos al hotel, mañana tenemos el vuelo a Delhi. Lo que si tengo claro es que no olvidare nunca esta ciudad.
Suena el despertador, Dios mio pero que hora es, si parece que me acabo de acostar, me asomo al balcón es increíble, todo tranquilo, no suena ningún claxon, Jaipur duerme. Salimos de la habitación haciendo el menor ruido posible, pero la puerta del ascensor es imposible cerrarla sin hacer ruido. Pasamos por los salones, junto a la recepción del hotel casi en penumbra, joder que susto, unos cuerpos se levantan del suelo, sobándose los ojos, son algunos empleados del hotel, duermen juntos en el suelo, en las alfombras de recepción, pobre gente, trabajan de sol a sol, y duermen en el trabajo, nunca mejor dicho. Se levantan rápido, muy amables les decimos que continúen durmiendo. Salimos ya nos esta esperando el Taxi que nos llevara al aeropuerto de Jaipur, cogemos una avenida con unas aceras muy anchas, plagadas de Hindúes, durmiendo en el suelo, algunos junto a sus rickshaw, se nos encoge el corazón, pobre gente, aun así cuando les contratas para que te lleven algún sitio, siempre tienen una sonrisa, lo mismo cuando les sacas una foto, están hechos de otra pasta.
Llegamos al aeropuerto, control de pasaportes y demás, las mujeres a la izquierda y los hombres a la derecha, me suben a una tarima, de unos 30 centímetros, cacheo de rigor, pienso eso para que me vea todo el mundo. Vamos a la cafetería, a desayunar, un trocito de tarta y un zumito, con el café no me atreví, a ver si me voy de baranda, Ana por el contrario igual que en España café de desayuno. Va llegando la hora de embarcar y me empiezo a poner nervioso, a pensar, si el piloto lleva el avión igual que los conductores de autorickshaw, va a ser un viaje movidito. Al final el vuelo, bueno los vuelos, hacíamos una escala de un par de horas en Delhi, fueron tranquilos.
Varanasi
Llegamos a Varanasi. Cogemos un taxi y nos lleva al Hotel Surya, vaya impresión, esta en un callejón. Entramos a recepción, vaya esto tiene otra pinta, vamos hacia la habitación pasamos por un pasillo exterior, junto al jardín, bueno parece que esta bien. Llegamos a la habitación, muy crute, eso si limpia, y bastante grande. Fuimos hasta el restaurante, a comer algo, todo muy rico y los empleados muy amables. Descansamos un poquito en la habitación, cogemos los bártulos y a disfrutar del atardecer.
Como siempre el autorickshaw de rigor, a los ghats le decimos y para ya que vamos. El vehículo se para y nos dice que hasta aquí puede llegar, le pagamos, como siempre nos pide más de lo acordado, le decimos que nones.
Empezamos a andar, gente por todos lados, la verdad es que no tienes ni que preguntar basta con seguir a los demás. La gente se dirige a uno de los principales ghat, para ver la ceremonia, que tiene lugar todas las tardes sobre las 7:00. Andamos por la calle principal, casi empujados por la muchedumbre, nerviosos, nos acercamos a unos de los sitios, que sabemos no nos va a dejar indiferente, “El Ganges”. Empezamos a bajar las escaleras hacia el ghat, ya esta todo preparado para la ceremonia, a los laterales del ghat hay una serie de tenderetes, habitados por sadhus, santones… Dicen que meditan y pasan de lo material, aunque personalmente, pienso que lo que hacen es dedicarse a la contemplación, muchos de ellos bajos los efectos de la hierba. Por lo que vimos muy intransigentes y mal educados, eso si con móvil de ultima generación, igual no lo son todos pero si los que yo vi. Vulevo a repetir que es una apreciación personal. Me desilusionaron bastante.

Calles de Varanasi.

En la moto, detrás de la carga, va una persona, increíble...

Ghat de Marnikanika, principal crematorio de Varanasi

Bueno empezamos a pasear por los ghat, enseguida llegamos al ghat de “Manikarnika” es el principal crematorio de orillas del Ganges, en el había varias piras encendidas, la verdad es que se respira mucha tranquilidad, es todo muy místico. Saco una fotos, desde bastante lejos. Ana me dice seguimos, no quiero seguir, desde aquí ya lo veo, no me quiero inmiscuir , Ana piensa lo mismo que yo. Me da reparo acercarme más no quiero faltar el respeto a la gente. Igual no les falto el respeto, pero es como si en España hay un entierro y te inmiscuyes en él. Se nos acerca un chico, con su hijo pequeñito, nos dice que si queremos ir en barca, arreglamos el precio y nos indica la barca, dios mío , pero flota, bueno son todas iguales, El chico empieza a remar hacia el “Dasaswamedh Gaht” en el cual tiene lugar la ceremonia “Ganga Aarti” vemos la ceremonia desde la barca, tenemos unas cuantas barcas delante repletas de gente, se esta muy bien, todo es tranquilidad. El remero nos dice que se va un momento, coge a su hijo en brazos y pasa por las barcas como si estuviera andando por la calle, después de un rato vuelve, le había comprado unas golosinas a su hijo. El niño muy bueno ni se movió. A Ana la tenia cautivada, la ceremonia acaba y el barquero nos lleva otra vez para el sitio de partida, de repente se nos acerca una pequeña barca con una niña que nos ofrece unas flores, compramos la ofrenda, la encendemos y la arrojamos al Ganges. El barquero nos llama la atención, nos enseña algo que flota, no se ve muy bien, es casi de noche, es un perro muerto flotando, el Ganges esta mas que contaminado, eso si, con cosas orgánicas, ves flotar de todo, ojo cuerpos humanos no vimos ninguno. Bueno el fantástico paseo en barca llega a su fin. Nos despedimos muy agradecidos. Recomiendo ver la ceremonia desde una barca.
Volvemos andado hacia la calle principal, y nos retiramos al hotel.


Atardecer en el Ganges, Varanasi

Estamos bastantes cansados, hoy nos habíamos pegado un madrugón, así que decidimos que mañana no madrugaríamos mucho, a pesar que la lonely nos recomienda visitar los ghats al amanecer.
16 de Marzo 2013
Como habíamos, acordado nos levantamos sobre las 8 horas, nos vamos a desayunar, en este hotel el desayuno es un poco más generoso, tenemos al lado unos argentinos, que habían madrugado por que habían comprado en el hotel un paquete de excursiones en Varanasi, una de ellas era visitar los ghats al amanecer con un paseo en barca, nos dijeron que había mucha niebla, y que no merecía la pena madrugar. Ana y yo nos miramos, igual acertamos, pero en cualquier caso daba igual estábamos cansados y con sueño, y decidimos no madrugar.
Volvemos a coger el autorickshaw, llegamos a la calle principal y empezamos a recorrerla esta vez sin tanto agobio, había gente pero se paseaba bien, llegamos al ghat donde se celebra la ceremonia por la tarde, y decidimos ir dando un paseo hacia la derecha, vamos andando dando un paseo pasando por diferentes ghats, admirando lo bonito que es, además es muy tranquilo, solo de vez en cuando aparece alguien ofreciéndote un paseo en barca, pero no son demasiado pesados, les dices que no y ya esta, bueno también debe ser que a todo se acostumbra uno, ya llevamos unos cuantos días en India y eso se nota.


Ritual del baño.



Vamos mirando como la gente se baña en el rio, lava la ropa, gente mayor ayudados por sus familiares o amigos a bajar las gradas que conducen a la orilla del rio, para sumergirse en ellas y con ello purificarse. Sus caras desprenden alegría, se les ve felices, están donde quieren estar, es su Fe y hay que respetarla. Vamos esquivando la ropa recién lavada, y extendida a secar en los escalones la verdad es que de limpia tiene poco. En fin pasear por los Ghats es una experiencia que se te queda en la retina.

Ceremonia Ganga Aarti.
Volvemos la vista a tras, y vemos lo que hemos andado, miramos el plano de la guía, ya hemos recorrido los principales ghats, decidimos dar la vuelta. Pero como no, un barquero nos ofrece volver en barca, nos pareció muy buena idea verlo ahora desde el agua, nos montamos en la barca y empezamos a admirar todos los ghats desde el agua, muy recomendable. Tranquilamente haciendo fotos volvíamos hacía el punto de partida, pasamos por el ghat de Manikarnika, en ese momento bajan un cuerpo, envuelto en unas telas naranjas , sobre una camilla de bambú, porteada por varias personas. Lo posan a orillas del rio, lo mojan y lo suben a la pira, que en ese momento arde, como si le pusieran gasolina. El barquero nos pregunta si queremos acercarnos más, le decimos que no. No se, me da como coraje, no siento nada en especial, la verdad es que lo ves relajado, como he dicho antes se respira mucha espiritualidad y mucho misticismo. En fin esto es Varanasi ciudad de colores y olores, de vida, la vida que rebosan sus callejuelas, sus barqueros, sus ceremonias, pero también de muerte, de reencarnación en fin, Varanasi te deja huella.



Por la tarde, fuimos haber otra vez la ceremonia, esta vez desde mas cerca, sentados en una escalera, es una ceremonia muy bonita, aunque no la entendía, pero bueno. Me llamaba mucho la atención la hindúes, como participaban cantando y dando palmadas. Es como si ellos vendrían aquí ha presenciar la semana santa, bueno seguro que iban a alucinar más. Ojo que coste que a mi la Semana Santa me gusta, aunque en mi región no este muy arraigado. Después de acabar la ceremonia, volvemos recorrer la calle principal, comprando alguna cosilla de recuerdo, volvemos al hotel, mañana tenemos el vuelo a Delhi. Lo que si tengo claro es que no olvidare nunca esta ciudad.
