Construido en el siglo XIII por la Orden de los Caballeros Teutónicos, se eleva en una colina junto al río Nogat el impresionante castillo gótico de Malbork, el más grande del mundo hecho de ladrillo. Aunque llegar hasta aquí desde Varsovia lleva, por carretera, casi 6 horas, merece mucho la pena una visita a fondo del castillo por dentro (previo pago) y por fuera. En total cuenta con 21 hectáreas de superficie rodeadas por muros y fosos y la entrada flanqueada por las grandes puertas, atalayas y torres.
Sorprende el hecho de que más de la mitad del castillo quedara reducido a escombros en la II Guerra Mundial y gran parte de lo que hoy vemos es una reconstrucción. Desde 1997 es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.