Día 27. – El ansiado día ya ha llegado. Desde España llevamos contratada la excursión con Ocean Spirt y a las 7,30h. puntualmente nos vinieron a recoger para llevarnos hacia el puerto donde embarcamos en un catamarán rumbo a Upulu Cay. Allí conocimos a Ciryl un instructor francés que tuvimos la gran suerte de que hablara perfectamente español, así que toda la teoría sobre el buceo nos la explicaría en español.
Sobre las 11h. llegamos a la primera parada donde hicimos snorkel y tomamos un poco de contacto con el mar, la barrera y los pececitos. El barco para cercano a un montículo de arena y una lancha nos lleva hasta ella, allí todos, somos unas cuarenta personas mas o menos, nos vamos desplazando por la superficie del agua contemplando la maravillosa obra de la naturaleza.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Aquí estuvimos una hora siempre bajo la supervisión del capitán del barco y de la barca que tripulada por Nicol en todo momento no nos pierde ojo.
Adrià se le sale una aleta con el revuelo que montamos para ponersela enseguida llegó Nicol para saber que todo era OK.
Cuando nos llamaron para regresar al barco, teníamos dos opciones o ir nadando o regresar al montículo de tierra para que te llevara la lancha. Los cinco optamos por ir nadando al barco, fuimos los únicos y un instructor Willie nos acompañaba con un salvavidas, por si nos cansábamos. Como el resto debía ir a la playa y esperar a la lancha, el regreso al barco fue un autentico paseo y aprovechaos para seguir viendo los corales y los peces.
No llevábamos unos metros cuando Willie nos hizo una seña de que había visto algo, nos acercamos y toco una anémona par que salieran dos preciosos peces payasos, Nemo y su papá, a quien no pudimos ver fue a Doris, así que ya tenemos otro motivo para regresar.
Al llegar al barco nos quitamos los trajes de neopreno que habíamos alquilado en el barco por 5$ ya que pese que el agua esta a 23ºC, creímos que nos vendría bien para la segunda etapa cuando hiciéramos el bautismo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras secarnos entramos al salón donde nos esperaba el lunch, un buffet de comida fría, ensaladas, pollo frío, fiambre, gambas y frutas. La comida bastante buena. Mientras comíamos, el barco avanzaba hasta el segundo punto ya con más profundidad para poder hacer las inmersiones.
Nosotros nos repartimos en dos grupos para así podernos quedar con Adrià ya que hasta los 12 años no se pueden hacer inmersiones. Por el camino también nos explicaron unas pequeñas reglas básicas de cómo respirar y algo del lenguaje.
Cuando nos llegó nuestro turno y nos colocaron los cinturones con los plomos y las bombonas,
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
nos tiramos al agua y cuando nos fuimos a poner en la primera barra para hacer unas pequeñas prácticas de quitarnos el regulado y tal, entonces me dio como una especie de ansiedad, empecé a respirar mal y no encontrarme cómoda (yo sufro de problemas de respiración, no oxigeno bien cuando realizo esfuerzo físico) así que temiendo una crisis, quise retirarme a tiempo, así que levanté mi mano y pedí marcharme.
Al rato vi aparecer a Antonio, le había pasado más o menos lo mismo. Cuando llegó el turno a Jordi y Montse, esta última no quiso hacerlo porque llevaba todo el día mareada, yo afortunadamente me había tomado la biodramina antes de subir al barco y me fue genial no tuve ningún mareo. Ella al contrario se la tomó dentro del barco y el efecto ya le hizo con el mareo así que optó por no sumergirse.
Jordi se sumergió estuvo un rato con las prácticas pero al final también abandonó. Así que lo se presentaba como una jornada emocionante tuvo al final un pequeño sabor amargo. Tras nuestro abandono varias personas más también se dieron por vencidas. Yo creo que si en lugar de haber echo las inmersiones antes de la comida con más ánimos nos hubiéramos visto pero después de comer y con los mareillos del barco hizo que muchos tuviéramos mal cuerpo. Cuando se acabo el tiempo, mientras regresábamos a costa, estuvimos amenizados por Nicol que era chico para todo, con una guitarra se puso a cantar mientras merendábamos pastas, te o café.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La tripulación fue súper amable. Lo cierto que pese ano hacer la inmersión, la excursión estuvo muy bien y pasamos un buen día, pese a que nos llovió.
A las 18,30 llegamos al hotel, nos dimos un bañito en la piscina y después, ducha, cena y a dormir temprano que mañana ultimo día de madrugar y con mucha pena porque esto va tocando a su fin.
Combinado Australia y Nueva Zelanda por libre