Cogemos el bus ADO de las 8 de la mañana (el primero) y la vuelta a las 15'30h, (el último) para unos 10 minutos a la ida y la vuelta en la estación de Tulúm pueblo, y prosigue hasta Cobá, cómodos, con a/a, tele... un lujazo
Nos deja en la parada de ADO de Cobá, junto al restaurante El Bocadito, estaban asfaltando la carretera, seguimos recto hacia el lago y a la izquierda se ve la vegetación, es un km más o menos.
Antes de llegar, hay no embarcadero donde pagando creo que 20 pesos por persona, puedes llegar hasta su extremo y ver un cocodrilo, el chico le da un trozo de carne para que lo veas, aunque decidimos dejarlo para la salida.
Al llegar al yacimiento, antes de la taquilla hay una palapa con una maqueta o planito y tal, junto a la taquilla los baños.
Entramos y en la misma puerta se nos ofrece el servicio de quía, lo cogimos, la verdad es que vale la pena, nos costó 300 pesos (unos 19€), aunque probablemente lo hubiéramos sacado por menos, nos llevó al primer juego de pelota y la Iglesia, allí nos explicó varias cosas de las costumbres mayas, tan modernos que nos creemos ahora y ellos ya llevaban piercings y piedras incrustadas en los dientes, y del juego de pelota que el guía de Chichén no hizo, pero bueno, ya lo comprobé en Egipto, cada guía se centra en detalles diferentes.
Nos habló de la organización y distribución de la ciudad y nos oriento respecto a lo que íbamos a encontrar en el resto del yacimiento indicándonos hacia donde teníamos que ir para ver el resto. Fueron 45 minutos, pero muy productivos, llevan una carpeta en donde te enseñan detalles, alguna foto y el plano detallado del yacimiento, cosa casi imposible de conseguir, porque mira que busqué por internet y no logre uno como ese, así que le pedí que me dejara hacerle una foto.
El juego de pelota es muchísimo más pequeño que el de Chichén Itzá, pero se aprecia mucho mejor la inclinación de las paredes, y por supuesto el número de jugadores era menor, tres en cada equipo. Se ve la representación de unos dioses en las paredes inclinadas. No está masificado, apenas vemos una personas al otro lado de la cancha, aquí si que me imagino a los jugadores …en Chichén era tan enorme y había tanta gente, que no percibes ese encanto, esas vibraciones de los miles de rebotes de la pelota sobre estas paredes …
La forma de la cancha simbolizaba el inframundo, en el campo de luego los jugadores se enfrentaban a los dioses de las tinieblas para vencer a la muerte.
Se jugaba por varios motivos, no siempre acababa el juego con la muerte, a veces se jugaban tierras, el perdedor lo perdía todo a favor del ganador.
Los jugadores debían de pasar la pelota por alguno de los aros de piedra. La pelota era de caucho pesada y dura, de unos 20 cm. Se golpeaba con los codos, la cadera y las rodillas, habitualmente acababa el partido cuando uno de los equipo marcaba, uff, no me extraña debe de ser superdifícil.
El capitán del equipo vencedor alcanzaba la gloria y tenia el honor de ser ofrendado a los dioses… imaginaros el perdedor.
La Iglesia, de esta estructura solo se ha despejado un lado, el otro permanece cubierto por la vegetación. Mide casi 25 metros, no se puede subir mas que unos pocos escalones.
A sus pies hay una estela protegida por un techado, la figura representada es la diosa de la fertilidad, pero también se ha considerado que es la imagen de una virgen, por lo que se hacían peregrinaciones y ceremonias hasta no hace mucho tiempo, incluso ahora todavía se hagan…. A un lado restos de algún palacio y residencias.
Hay un pasadizo sobre el que nacen dos árboles con sus raíces entrelazadas, al fondo, nada, una simple abe
rtura en el techo.Nohoch Mul, “El Gran Montículo” llegar hasta ella paseando por la jungla es alucinante, se ven numerosas estelas que recuerdan acontecimientos importantes de la época,.
La pirámide es la más alta de Yucatán, 42 metros de altura, la vista desde arriba de la selva es espectacular, se adivinan los cinco lagos.
En su cima hay un templo construido en una época posterior a la pirámide, posiblemente para conmemorar el poder sagrado de los gobernantes de Cobá y servir de tumba para alguno de ellos. Llama la atención que los escalones sean estrechos, no es que los mayas tuvieran un mini pie, los hacían así para que al subir tuvieras que ir mirando abajo en vez de levantar la cabeza y mirar al Dios Sol.
Subir y bajar…nosotros sin problemas, nada de ir con el culo pegado al escalón ni nada, eso si, con muchísimo cuidado al bajar porque los escalones cada uno tiene una anchura y algunos están rotos y tienes que hacer zigzag.
Puedes alquilar una bici o un carrito, pero preferimos ir a pie, porque nos gusta ir saboreando el paisaje, y además hay muchísimas estructuras cubiertas por la vegetación, y que vegetación! una pasada, yo estaría todo el rato parando y bajando y me costaría el doble,je,je,je.
Aunque mucho ojo con subirse a estas estructuras para la fotico de "saliendo de la jungla" porque más de una serpiente vimos, sobre todo cerca del Grupo de Pinturas y lo digo por experiencia, tu no las ves, pero el que te hace la foto si….
Lo que más nos gustó, el entorno, esos sacbés bordeados de árboles, bastante bien señalizado, la vegetación, los animalitos, y la soledad de algunos tramos, ya que las bicis tienen unos caminos restringidos, por los que solo vamos los caminantes.
Cerca de aquí el Xaibé o crucero de caminos, aquí convergen los sacbés 1,5,6 y 8. Una estructura recién restaurada, semicircular, de formas ovaladas.
Siguiendo las indicaciones llegamos al Grupo de Pinturas, aquí hay diversos grupos de pequeñas pirámides invadidas por la vegetación, destaca el Templo del dintel pintado una pirámide-templo no demasiado grande, que en su parte superior, en el interior contiene fragmentos de pinturas, este conjunto de construcciones son mas nuevas, están edificadas con sillares y materiales de edificios más antiguos. Aquí si que has de tener cuidado con las serpientes, puesto que a veces pones el pie sin ver el suelo, solo vegetación… de hecho casi pisamos una….
El guía nos desaconsejó llegar hasta el Grupo Macanchoc, por que no hay casi nada y está bastante lejano, pero no le hicimos caso, y fue lo mejor de lo mejor, ni un alma por el caminito, solo oyendo los pájaros y el viento, incluso tuvimos un momento "misterio" en un recodo del camino empezó a soplar el viento bruscamente, una lluvia de hojas nos inundó... una pasada....y al llegar... pero bueno, no rompo el misterio, je,je,je.. te puedes sentir como Indiana Jones... además está bastante bien señalizado, es un grupo de diversas estelas cubiertas por palapas, y unas escaleras pertenecientes a algún templo sumergido en la vegetación, al que impone un poco subir hasta arriba, y por supuesto, ni se te ocurra sentarte, por si las moscas, mejor dicho.. por si las serpientes…
Al final no tuvimos tiempo de llegar a ver ninguno de los lagos, porque se nos hicieron las dos y pico y todavía teníamos que salir y el último bus salía a las 15’30, aunque no nos lo recomendaron, el camino es por una estrecha senda rodeada de vegetación y sin ningún tipo de señalización, simplemente el caminito de tierra, por lo que sería muy fácil perderte saliéndote de él, y conociéndome… mejor no haber tenido tiempo…
Volvimos hasta el bus, y allí mismo comimos, en EL Bocadito, pedimos dos sandwich, una coca cola y una coronita, el sandwich de tres pisos, con ensalada, jamón queso, y guacamole... bueno, buenísimo, y lo mejor el precio, 80 pesos los dos!!! Puede parecer algo cutre, pero se come bien y barato, no en vano lo recomienda la guía Trotamundos. También hay otro restaurante, ya mas selecto, pero para lo rarita que soy yo comí muy bien, además, el bus está parado allí mismo, y el conductor también come allí, asi no hay peligro de despistarnos y quedarnos a pie. Esperamos a que se haga la hora y nos abra el bus para subir de vuelta, estamos bastante cansados, pero contentos, aunque si el bus saliera dos o tres horitas mas tarde, o hubiéramos alquilado un coche, hubiéramos acabado de ver los lagos y dado un baño en el cenote. Pero no me puedo quejar porque hoy hemos disfrutado muchísimo.
Llegamos a Playa del Carmen, enlazamos con la lupivan y directo al hotel, a darnos un bañito en la piscina con el correspondiente cóctel sin y prepararnos para la cena. Como todos los días, martínis variados, cena y hoy pedimos un irish cofee, es un quemadito, pero lo queman en una especie de teteras de metal, y lo “escancian” de una a otra, es todo un reguero de fuego….¡un espectáculo! Pero estaba fuertísimo, casi no nos lo podemos ni beber… pero en la película habrá quedado genial. Después del tanganazo del irish nos vamos a la camita mas que contentos, menos mal, porque necesito el alcohol para no recordar que mañana es el último dia...! ayyyyyyyyyyyy que poco dura lo bueno!!!!
Mientras ángel se toma unos tequilas me dispongo a preparar las maletas, que mañana antes de la 1 las tenemos que tener fuera, me uno al festival del tequila y del tabaco..¡que todavia nos queda mañana!!!!












