Este día teníamos el crucero a Gozo y Comino, teníamos muchas ganas de hacerlo, ya que un maltés algo bebido nos había contado el día anterior en el autobús que la diferencia entre malta y gozo era notoria, y que gozo tenia un ambiente mucho más tranquilo y natural.
La salida estaba prevista para las diez de la mañana, aunque zarpó algo más tarde. Para cuando nosotros llegamos al barco, estaba bastante lleno, los sitios en los que previsiblemente daría la sombra ya estaban ocupados, nosotros como siempre, íbamos bien surtidos de crema y con los imprescindibles sombreros, por lo que una vez con el barco en marcha, con la brisa, se iba bien. La travesía se hizo amena, ver toda la costa de malta, los torreones, los viveros de pescado, la isla de St Pauls...con las explicaciones por megafonia hicieron el viaje de ida entretenido. Otro dato que seguro que a más de uno le interesa es que el barco disponía de wifi gratuita.
Camino de Gozo, rodeamos Comino por la costa sur, teniendo la perspectiva de la torre de Santa Marija y, incluso a lo lejos del Blue Lagoon. Una vez atracados en Mgarr, en Gozo, había tres minibuses (más bien furgonetas) esperando a recoger a la gente que haríamos el tour por Gozo, ya que parte del pasaje pasaría todo el día en Comino. Una vez distribuidos en las furgonetas, nos pusimos en marcha y el chófer nos explicó como sería la miniestancia en la isla, teníamos tres horas y veríamos lo más típico. Tras cruzar media isla, y señalarnos el conductor alguna iglesia que quedaba a lo lejos, llegamos al Azure Window, primera parada de la ruta, 25 minutos nos dejó allí. 25 minutos que dan para lo que dan en la zona, desde la que además también se ve el Fungus Rock. Las fotos de rigor y vuelta al bus sin poder disfrutar del la zona y el paisaje como nos hubiese gustado.
Otros kilómetros en ruta viendo acueductos y demás desde el bus, y llegamos a Ir-Rabat. Aquí la parada fue de hora y media, y había que comer...nosotros de primeras optamos por ir a la ciudadela, la recorrimos con tranquilidad, se veía bien cuidada pero era increíble la cantidad de basura que había en ciertos sitios. Tenia unas catacumbas o bunkers remodelados que estaban bastante curiosos. Y, por supuesto, unas panorámicas sobre la isla que merecen la pena. Comimos a la sombra unos sándwiches y unas naranjas que llevabamos y pasamos a visitar el mercadillo que había en la plaza, que no tenia nada nuevo una vez visto el de Masaxlokk por ejemplo. Y en el mapa que habíamos cogido en la oficina de turismo, comprobamos que aparte de la Cittadella, Rabat ofrecía poco más, callejeamos un rato por las calles estrechas cercanas a la Plaza San Gorg, y la basílica de enfrente, calles bonitas con bonitas y floreadas fachadas y balcones. Cuando llegó la hora, nos montamos en la furgoneta y listo, esto fue todo, rumbo de nuevo hacia el embarcadero de Mgarr. Bastante decepcionante esta visita relámpago a Gozo, no por la isla, sino por como estaba organizado el viaje. Esperábamos algo más de estas tres horas.
Zarpamos rumbo a Comino y a Blue Lagoon. Al llegar al embarcadero de Blue Lagoon, alucinamos, no por el impresionante color turquesa de las aguas, sino por la cantidad de gente había allí metida. Aquí la parada también sería de noventa minutos. Había un montón de gente y entre lo escarpado del terreno nos costó encontrar algún sitio donde dejar nuestras pertenencias. Finalmente, me metí yo al agua mientras mi señora cuidaba de las toallas. La transparencia del agua es increíble, y el entorno precioso, pero la cantidad de gente que había … Finalmente acomodamos la mochila debajo de una silla y nos pudimos bañar juntos. Entre chapuzones, buceos y relajarnos en el agua, se fue el tiempo. Cuatro fotitos más antes de embarcar y bye bye Blue Lagoon!
En este caso, rodeamos Comino por la parte Norte y la embarcación hacia entrada en varias de las cuevas que tiene la isla en esta zona. También nos mostraron como no la roca del elefante. A partir de aquí el viaje de vuelta se nos hizo largo, más de un compañero de ruta se quedo sopa. Y así desembarcamos de nuevo en Sliema Ferries hacia las siete de la tarde con un sabor agridulce de lo que pudo haber sido y no fue. Hay tener en cuenta que para hacer este viaje desde Sliema el barco necesita alrededor de una hora y media para llegar hasta Gozo y otro tanto a la vuelta, haciendo que el tiempo de visita a las islas disminuya.
Tras la ducha y un paseito, cena en el Compas bajo la luz de una luna llena impresionante.
La salida estaba prevista para las diez de la mañana, aunque zarpó algo más tarde. Para cuando nosotros llegamos al barco, estaba bastante lleno, los sitios en los que previsiblemente daría la sombra ya estaban ocupados, nosotros como siempre, íbamos bien surtidos de crema y con los imprescindibles sombreros, por lo que una vez con el barco en marcha, con la brisa, se iba bien. La travesía se hizo amena, ver toda la costa de malta, los torreones, los viveros de pescado, la isla de St Pauls...con las explicaciones por megafonia hicieron el viaje de ida entretenido. Otro dato que seguro que a más de uno le interesa es que el barco disponía de wifi gratuita.

Camino de Gozo, rodeamos Comino por la costa sur, teniendo la perspectiva de la torre de Santa Marija y, incluso a lo lejos del Blue Lagoon. Una vez atracados en Mgarr, en Gozo, había tres minibuses (más bien furgonetas) esperando a recoger a la gente que haríamos el tour por Gozo, ya que parte del pasaje pasaría todo el día en Comino. Una vez distribuidos en las furgonetas, nos pusimos en marcha y el chófer nos explicó como sería la miniestancia en la isla, teníamos tres horas y veríamos lo más típico. Tras cruzar media isla, y señalarnos el conductor alguna iglesia que quedaba a lo lejos, llegamos al Azure Window, primera parada de la ruta, 25 minutos nos dejó allí. 25 minutos que dan para lo que dan en la zona, desde la que además también se ve el Fungus Rock. Las fotos de rigor y vuelta al bus sin poder disfrutar del la zona y el paisaje como nos hubiese gustado.

Otros kilómetros en ruta viendo acueductos y demás desde el bus, y llegamos a Ir-Rabat. Aquí la parada fue de hora y media, y había que comer...nosotros de primeras optamos por ir a la ciudadela, la recorrimos con tranquilidad, se veía bien cuidada pero era increíble la cantidad de basura que había en ciertos sitios. Tenia unas catacumbas o bunkers remodelados que estaban bastante curiosos. Y, por supuesto, unas panorámicas sobre la isla que merecen la pena. Comimos a la sombra unos sándwiches y unas naranjas que llevabamos y pasamos a visitar el mercadillo que había en la plaza, que no tenia nada nuevo una vez visto el de Masaxlokk por ejemplo. Y en el mapa que habíamos cogido en la oficina de turismo, comprobamos que aparte de la Cittadella, Rabat ofrecía poco más, callejeamos un rato por las calles estrechas cercanas a la Plaza San Gorg, y la basílica de enfrente, calles bonitas con bonitas y floreadas fachadas y balcones. Cuando llegó la hora, nos montamos en la furgoneta y listo, esto fue todo, rumbo de nuevo hacia el embarcadero de Mgarr. Bastante decepcionante esta visita relámpago a Gozo, no por la isla, sino por como estaba organizado el viaje. Esperábamos algo más de estas tres horas.

Zarpamos rumbo a Comino y a Blue Lagoon. Al llegar al embarcadero de Blue Lagoon, alucinamos, no por el impresionante color turquesa de las aguas, sino por la cantidad de gente había allí metida. Aquí la parada también sería de noventa minutos. Había un montón de gente y entre lo escarpado del terreno nos costó encontrar algún sitio donde dejar nuestras pertenencias. Finalmente, me metí yo al agua mientras mi señora cuidaba de las toallas. La transparencia del agua es increíble, y el entorno precioso, pero la cantidad de gente que había … Finalmente acomodamos la mochila debajo de una silla y nos pudimos bañar juntos. Entre chapuzones, buceos y relajarnos en el agua, se fue el tiempo. Cuatro fotitos más antes de embarcar y bye bye Blue Lagoon!

En este caso, rodeamos Comino por la parte Norte y la embarcación hacia entrada en varias de las cuevas que tiene la isla en esta zona. También nos mostraron como no la roca del elefante. A partir de aquí el viaje de vuelta se nos hizo largo, más de un compañero de ruta se quedo sopa. Y así desembarcamos de nuevo en Sliema Ferries hacia las siete de la tarde con un sabor agridulce de lo que pudo haber sido y no fue. Hay tener en cuenta que para hacer este viaje desde Sliema el barco necesita alrededor de una hora y media para llegar hasta Gozo y otro tanto a la vuelta, haciendo que el tiempo de visita a las islas disminuya.

Tras la ducha y un paseito, cena en el Compas bajo la luz de una luna llena impresionante.
