Fue uno de esos días especiales.
La idea original era visitar Shirakawa-go, pero al no haber reservado billetes en el Bus NOHI, viendo lo caro que era ir en taxi desde Kanazawa y la de vueltas que tendríamos que dar yendo en tren, la amable recepcionista nos recomendó ir a Ainokura, un poco más cerca que Shirakawa-go y del mismo perfil que ésta.
La verdad que siguió siendo una odisea llegar a Ainokura, ya que tuvimos que coger un bus normal (no directo) y tardamos casi 2 horas en llegar, pero hay que decir que mereció la pena.
Ainokura es un pequeño pueblo artesanal perdido en la región de Gokayama. Es patrimonio de la UNESCO debido a sus famosas casas, llamadas gasshō-zukuri.


El pueblo en sí no tiene ningún tipo de atracción turística, es sencillamente un remanso de paz de 20 casas, donde sigue viviendo gente plácidamente, con un restaurante para todo el pueblo, exceptuando algún puesto de comida rápida, y donde poder pasear por los diferentes recorridos que hay alrededor del pueblo, o bien aventurarse a hacer senderismo por la montaña, donde había paseos debidamente señalados.

Mi consejo es que no se trata de un lugar para estar todo el día; no sé si Shirakawa-go será igual. Nosotros llegamos sobre las 12.00 de la mañana y a las 16.00 ya estábamos en el bus de vuelta a Kanazawa.
