Japón es un país diferente, la gente es diferente... en todo: organización, forma de hacer, costumbres, amabilidad... está siendo lo mejor del viaje y una de las cosas que nos llevaremos, la gente.
Ayer fue un día y una noche genial. Nara está cumpliendo las expectativas. Hoy es un día de andar y andar... cogiendo algún transporte, pero andar bajo el Sol.
Con calma, este será el paseo de hoy:

Empezamos el día dirección al Palacio Heijo.
Es un recinto perdido, rodeado de nada, donde destaca una vasta extensión entre los 2 edificios que lo componen.

El primero es el Palacio Imperial de Nara, utilizado por la familia imperial para conmemoraciones y eventos. En él podemos encontrar el Trono Imperial, desde el cual el Emperador presencia dichos eventos.


Al otro lado de la extensión encontramos la puerta Suzakumon.

Una vez fuera del recinto, nos dirigimos, a través de una serie de polígonos industriales, al Templo Toshodai-ji, no sin parada previa en un restaurante para beber e hidratarnos.
El Templo Toshodai-ji se encuentra al lado de un río y tiene unos jardines un tanto especiales, sobre todo uno rodeado enteramente de musgo.


Se trata de un templo budista y está considerado Patrimonio de la Humanidad.
Después de comer en un restaurante cercano, cogemos el tren y nos dirigimos al Templo Horyu-ji.
Se trata de un templo especial, ya que tanto la enorme Pagoda central de 5 pisos como el edificio principal, Kondo, están considerados como dos de los edificios de madera más antiguos del mundo.

El recinto es bastante amplio, ya que a parte de la Pagoda de 5 pisos y el Kondo también encontramos varios tesoros, objetos y estatuas dentro de la sala de los Tesoros. Totalmente recomendables.


A resaltar, también, sobre este templo, que ha sido la única pagoda en todo el viaje en la que nos han dejado entrar (abierta al público).
Una vez fuera, una tormenta amenaza con caernos encima, así que ponemos rumbo de vuelta al Ryokan. Nos duchamos, descansamos y salimos a cenar.
Nara tiene 2 calles comerciales/de restaurantes: En la calle Mochiidono podemos encontrar tiendas, tanto de ropa, como artesanales... mientras que en la calle Yasuragi-no-michi podemos encontrar restaurantes de todo tipo.
Una vez cenados en el mismo restaurante de la noche anterior, de vuelta al Ryokan y a descansar.