Hoy tocaba todo el día de safari y nos levantamos a las 5:30. Lo bueno cuando tienes todo el día es que no hay prisas. Por ejemplo, cuando vimos a unos leones comiendo una cebra que habían cazado poco antes (supongo yo, ya que todavía estaba muy entera), nos mantuvimos allí más de media hora. Hubo suficiente tiempo de hacer fotos, mirar con prismáticos los detalles y disfrutar simplemente mirando lo que hacen. Y todo a unos 20 m.
Hicimos una parada en un lugar preparado para eso. Había hasta un chiringuito vendiendo café.
Hicimos una parada en un lugar preparado para eso. Había hasta un chiringuito vendiendo café.
Sobre las 12:30 llegamos al campamento, almorzamos y descansamos hasta las 17:30, que salimos a una segunda ronda.
A parte de los animales que vimos a diario, puede ser que vimos lo mas asqueroso que me podría imaginar. Un hoyo lleno de hipopótamos.
Imposible pensar que se meten ahí dentro voluntariamente. Todos estaban llenos de fecales por todo el cuerpo. Vaya peste. Parecía más bien un cementerio de hipos.
Ya regresando al campamento vimos un grupo de jirafas que estaban tan cerca que casi las podíamos tocar. Fue curioso ver como algunas de ellas corrieron al lado del camión durante un buen rato.
Queda por decir que esta noche Noel nos sorprendió con un bizcocho.
Ya regresando al campamento vimos un grupo de jirafas que estaban tan cerca que casi las podíamos tocar. Fue curioso ver como algunas de ellas corrieron al lado del camión durante un buen rato.
Queda por decir que esta noche Noel nos sorprendió con un bizcocho.
Increíble lo que este cocinero es capaz de hacer en la selva. No me quiero ni imaginar lo que podría haber si se le da una cocina completamente equipada.
Después de la cena jugamos a juego del psicólogo estando sentados alrededor de la hoguera.
Después de la cena jugamos a juego del psicólogo estando sentados alrededor de la hoguera.