Poco que comentar en esta etapa de transición. Habiendo cumplimentado nuestro cupo de templos (Bangkok, Ayyathuya, Sukhothai, Chiang Mai, Chiang Rai y Angkor Wat) llego la hora de buscar algo de playa.
Dejamos Cambodia en medio de una lluvia torrencial vía Bangkok con Cambodia Angkor Air, esta vez sí, con un retraso de 1 hora debido a las condiciones atmosféricas -totalmente comprensible en esta ocasión-. Lo bueno y malo de la lluvia en esta zona es que cuando llueve, caen mares, pero aunque tengais probabilidad de precipitación es difícil que os llueva un día entero seguido, siendo más probables por las tardes y noches (nosotros tuvimos probabilidad de lluvia los 21 días y nos llovió 5, 3 de los cuales de noche).
No sé si Air Asia operará desde Suvarnabhumi como lo hacen Bangkok Airways y Cambodia Angkor Air, en caso de que vuelen a Don Mueang como me temo mira los horarios considerando lo que comento en una de mis etapas anteriores sobre el transporte entre ambos aeropuertos.
De todo Tailandia y Camboya, sólo hay una cosa con la que me quedé con ganas de ver, y es Krabi por sus formaciones rocosas especiales, pero por lo demás creo que hicimos un recorrido muy completo. Con esto quiero decir que nos fuimos a las islas orientales, las del Golfo de Tailandia.
No voy a entrar en qué lado de las playas es mejor, sólo una cuestión económica: oeste más masificado -y más barato-, este menos concurrido -y más caro al haber menos alternativas-; nosotros nos fuimos al este, porque preferíamos buscar tranquilidad, y empezamos por Koh Samui. El problema de Koh Samui que lo hace tan caro es que su aeropuerto es propiedad de Bangkok Airways, es decir, el precio que quieran (me recordó bastante al monopolio de Aerolíneas Argentinas), de manera que no esperes grandes gangas en los billetes -considerando los precios asiáticos de Nok Air o Air Asia-, a nosotros la tarifa más barata con la que llegábamos a las 10 de la noche a Koh Samui nos costo 100€ sólo ida por persona -podéis creerme que estuve siguiendo meses los precios y no variaban, al menos en septiembre-.
A la llegada a Koh Samui te llama la atención el pequeño aeropuerto, con decoración tropical. Por cierto, en el aeropuerto de Koh Samui no podéis regatear ni hay taximetro, los taxis funcionan con tarifa fija según destino y son caros (podéis verlos en la web del aeropuerto); por otro lado, hay pocos, así que podéis quedaros sin uno y tener que esperar bastante rato. Lo que nosotros hicimos fue buscar una agencia, en tripadvisor veréis varias, que además de más baratas -no mucho más- os recogen exclusivamente a vosotros y os llevan con tarifa fijada a destino, pagándole al llegar.
Nosotros nos alojamos en el PGS Hotel Sandy Bay Resort, en Bophut. Sobre la playa de Bophut pues bueno, vistas bonitas, agua más bien turbia, nada masificada (sólo está la gente de los pequeños resorts) y playa de piedra fina, es decir, no hagais como nosotros que nos fuimos andando a Fisherman Village - la aldea de los pescadores, donde están los cajeros y restaurantes- pensando que era un apacible paseo de 30 minutos y, cuando llevábamos un kilómetro, teníamos los pies limados -escarpines o zapato cerrado, me lo agradeceréis-.
Nuestro resort eran bungalows económicos, a 30 euros la noche, con desayuno buffet incluido. ¿El problema? que los bungalows no están bien mantenidos, así que si eres aprensivo o tienes miedo a los animales, es más que probable que se te meta uno, dos y hasta tres geckos noche sí noche también. La recepcionistas tailandesas ineficaces y, alguna, con bastante mala idea, pero su encargado Kay extremadamente amable, nos cambió la últma noche -cuando reclamamos que eso no podía ser- a un bungalow superior, algo mñas amplio y con las juntas de las paredes selladas para evitar la entrada de fauna. Además, hay una chica rusa trabajando de encargada por las mañanas (la mayoría de los clientes son rusos) que es extremadamente eficaz y amable, lo que se agradecía tras medio mes de intentar comunicarte con el tailandés medio.
El resort, paredes a parte, está cuidado, todas las mañanas limpian las zonas comunes a conciencia, tiene una piscina al lado del mar y una zona de masajes para darte un masaje mirando el mar, además de poder cenar al lado de la playa. Si preferís ahorraros un dinero, la Aldea de los Pescadores, pero pensad que tendréis que caminar 30 minutos por tramo -no es que sea especialmente peligroso por la calle principal- o pagar el impuesto revolucionario del taxista: al ser tan cara la isla, la mayoría son rusos y japoneses, y no regatean nunca porque les parece muy barato, por lo que tal y como me contestó un taxista cuando le dije que me estaba robando por pedirme 300 bahts por una carrera de 3 kms "it's up to you" (ya sabéis, "el país de las sonrisas").