Recorridos del último día

Hoy domingo día 18/5/2014 es día de regreso a España. El vuelo sale desde Fiumicino a las 17.20h; por lo que tenemos unas cuantas horas que hay que aprovechar.
La habitación del hotel se debe dejar libre a las 11.00h, aunque nos guardan las maletas el tiempo que necesitemos. Así que hoy decidimos salir temprano del hotel y aprovechando que el desayuno se sirve desde las 7.00h lo tomamos a esa hora y nos ponemos en marcha. Vamos a coger el metro a la parada de Lepanto (línea A o naranja), como es domingo a esa hora no hay prácticamente nadie, y nos bajamos en San Giovanni después de 8 paradas.
Salimos del metro fuera de las murallas aurelianas, por lo que entramos por la Porta San Giovanni y pasada ésta tenemos delante a una de las Iglesias más importantes del mundo católico, San Giovanni in Laterano.

En su fachada destacan las 15 esculturas enormes, con Jesús en el centro, que se divisan desde lejos. La iglesia también es enorme, de 5 naves. Las puertas centrales son de bronce y son las originales del Senado del Foro Romano que se trasladaron hasta aquí. Hay en uno de los extremos la Puerta Santa que se abre sólo los años santos.
En su interior podréis contemplar el estilo de Borromini con los nichos y sus esculturas barrocas de los Apóstoles. El baldaquino del altar es gótico y en dos relicarios se conservan las cabezas de San Pedro y San Pablo.
Si esto no fuera suficiente para justificar su visita si salís de la iglesia os recomiendo cruzar la calle a la izquierda. Veréis un edificio poco atractivo, pero si entráis veréis la Scala Santa, la reliquia por la que se cree que Jesús ascendió al palacio de Poncio Pilato. Al final de la escalera está el Sancta Sanctorum, la capìlla privada de los primeros Papas.

Dejando el complejo de edificios y tomando el Viale Carlo Felice se llega, en poco tiempo, a Santa Croce in Gerusalemme. Como ya son más de las 8.00h, pero no son las 10.00h podemos visitar la capilla de las reliquias, en la que se guardan trozos auténticos de la Cruz de Cristo y también como espinas de su corona.
Al salir de allí volvimos hacia San Giovanni in Laterano y subiendo por la Via Merulana llegamos a Santa Maria Maggiore. (Otro posible recorrido sería ir desde San Giovanni hacia las Termas de Caracalla que nosotros dejamos para otra ocasión y otro más sería ir por la Via San Giovanni in Laterano hacia el Colosseo para visitar San Clemente)

Como ya he dicho decidimos subir hasta la Basílica de Santa Maria la Maggiore. En la plaza del mismo nombre hay una enorme columna de mármol que se trajo hasta aquí desde el Foro Romano. Su campanario es el más alto de Roma. En el interior, a la derecha de la nave crucero está la Capilla Sixtina y debajo del baldaquino hay una reliquia de los fragmentos de la cuna de Jesús.

Nosotros, lamentablemente, debíamos empezar el regreso; pero no lejos de Sta. Maria la Maggiore se encuentra la plaza de la República donde están las Termas de Diocleciano o el Palazzo Massimo alle Terme (Museo Nazionale di Roma).
Así que fuimos a buscar el metro en la parada Vittorio Emanuele de la línea A para regresar hasta la de Lepanto y de allí al hotel. Hacer la salida (check out se llama ahora) y dejar las maletas en una de sus salas para llegar a la Plaza de San Pedro para escuchar el mensaje del Papa Francisco a las 12.00h. La plaza estaba abarrotada, pero valió la pena. Por los alrededores del vaticano acabamos las compras y fuimos hasta la Piazza Cavour donde está el Palacio de Justicia. De nuevo al hotel para recoger las maletas e ir hasta la parada del Shit Bus, en la Via Crescenzio número 2.

Cogimos el de las 14.35h para llegar al aeropuerto a eso de las 15.10h. Al no tener que facturar pudimos comer algo en la parte de arriba del aeropuerto y a las 16.30h, más o menos, estábamos ya delante de la puerta de embarque para coger el avión de Ryanair que nos trasladó hasta Barcelona. Llegamos con unos 20 minutos de adelanto a la T2 del aeropuerto del Prat.
Después de avisar a los del parking donde habíamos dejado el coche nos recogieron en su furgoneta y en 5 minutos ya teníamos nuestro coche finalizando nuestro ESTUPENDO, pero CORTO viaje a la CIUDAD ETERNA.
Conclusión: Son tantas cosas las que hay que ver en esta ciudad que es imposible hacerlo todo si no es que se dispone de muuucho tiempo; por lo que no hay que agobiarse: lo que no se ve ahora se verá a la siguiente vez que vayáis a Roma. Además, si habéis tirado la moneda en la Fontana di Trevi os garantizáis volver a Roma. Yo lo tengo asegurado.